Una foto mil palabras, Ronda 6 - 2014

ObjetivoEscribir un texto basándose en la foto propuesta, trabajar conjuntamente los textos publicados y elegir un texto ganador de la ronda.Reglas · Se pueden publicar hasta dos textos por usuario.· El texto puede ser cuento, prosa poética, poesía, etc.· El tema del texto es libre, pero debe estar basado en la fotografía propuesta.· El texto debe tener una longitud máxima de 1000 palabras, sin contar el título.· Cada texto debe tener un título.· Antes de publicar, se recomienda revisar gramática y ortografía. Para verificar que el formato sea el correcto conviene Previsualizar antes de publicar.· Durante las dos primeras semanas del juego se publican textos. Durante la tercera semana se pueden editar los textos la cantidad de veces necesarias, además de seguir publicando. La cuarta semana del juego es para votar.· Durante las semanas de publicación y edición de texto se recomienda leer y comentar los textos publicados para colaborar en la corrección de los mismos.· La edición de textos se debe realizar en el mensaje en que fue publicado y se recomienda escribir un nuevo mensaje avisando que se modificó el original.· La votación la pueden realizar los usuarios que hayan comentado, al menos, los cuentos elegidos (o los comenten al momento de votar).· Al votar se eligen dos textos, al primero se le otorga dos puntos y al segundo un punto.· Si al finalizar la ronda de votación se produjera un empate, durante la siguiente semana se desempatará.· El autor del cuento ganador propondrá la fotografía a usar en la ronda siguiente (la deberá enviar por e-mail al coordinador del juego).Cronograma· Etapa de publicación de textos: Desde el 8 de Julio y durante dos semanas Etapa de edición y publicación de textos: Desde el Lunes 21 de Julio y durante una semana· Etapa de votación: Desde el Lunes 28 de Julio hasta el Lunes 4 de AgostoTodas las horas son de Buenos Aires, GMT-3.· Este juego ha sido creado por themanofthemask.· Coordinador del juego: anittaaLa foto propuesta por Emma , ganadora de la quinta ronda de 2014 es:
6 years, 4 months ago
CIRCUITO
Mi alma, llena de sentimientos y emociones, forman en mi mente una idea que impulsa al dedo a presionar una tecla y transformar a la tinta en una mancha con significado, una letra que forma parte de una palabra que forma una frase que transmite una historia. Allí sigue estando mi alma, hecha arte.
Tus ojos ven una mancha, la reconocen como una letra, minúscula y primordial parte de una obra, de la que emergen representaciones de emociones y sentimientos ajenos, que de inmediato se complementan con los propios, pasando a formar parte de tu alma, que expande tu mente, que forma una nueva idea, que lleva a tu boca sonidos que transmiten el inesperado resultado, convertido en arte.
Mis oídos captan tu alma, y volvemos a empezar.
6 years, 4 months ago
Hermoso claudyo! Describes como el deseo de escribir de los escritores nace del deseo del otro de leer, y de contemplar y vivir una obra de arte; a su vez que el deseo de leer nace del deseo de ser leído del otro, de la creencia en que el otro puede transmitirnos algo que nos sirva o nos haga vivir nuevas experiencias, del deseo del escritor de hacer arte.
6 years, 4 months ago
Gracias, Emma. Cuando hace unos años empecé un Taller Literario, lo primero que me pidió la profe fue un texto sobre lo que significaba Escribir; cuando en la ronda anterior de Ensalada salió el género Ensayo, se me ocurrió modificar el texto para adecuarlo al género. Ahora que vi la foto, lo primero que se me ocurrió fue hacer un texto nuevo basado en el ensayo, así que mi cuento original ya tiene un nieto.
6 years, 4 months ago
CIRCUITO - CLAUYO : Perfecto, compañero! Has creado un texto precioso que une al escritor y al lector en un eterno circuito virtuoso. Te felicito.———- Mensaje agregado a las 15:11 ———- Mensaje anterior a las 15:01 ———-MI PÁGINA EN BLANCO
No puedo escribir… esta página en blanco se ilumina más y más hasta enceguecerme y me impide pensar. Y tengo que hacerlo, no hay otra. Una confesión última, sé que me aliviará el peso de esta culpa. Ya el solo hecho de decir esto, hizo más gris y acogedora la página… menos agresiva.
No busco el perdón de nadie. Quiero poder ponerlo en palabras para mí…Y es tan difícil! Sé que todo deseo es pecado para los creyentes, pero no para los ateos como yo. Sólo somos seres humanos y podemos desear y odiar sin que tenga nada de malo. Lo que tiene consecuencias son los actos, y de ellos debemos hacernos responsables.
Sin embargo, ayer odié. Por primera vez en mi vida odié la soledad, y me odié por odiarla. No tuvo efectos negativos sobre nadie más que en mí.
¿Y por qué me siento tan mal? ¿Por qué siento esta culpa inefable que anoche me impidió dormir?
Ahora que pude decirlo, se alivió mi corazón. Me hice daño a mí misma y soy la primera a quien debo cuidar.
Creo que la soledad tiene tanta belleza que me contuvo durante años. Habiendo sentido odio, la hice más humana. Yo me siento más humana.
Te perdono… me perdono por creer en la ilusión del bienestar infinito en soledad. Me perdono por odiar y me permito odiar todo lo que quiera. De todas formas, son acciones lo que odiaré; nunca a las personas que las llevan a cabo.
Ahora la página en blanco se llenó de manchas negras plenas de significado.
Yo no soy la misma que antes de decir lo que me encarcelaba.
Pude escribir.
6 years, 4 months ago
Lidy: Describiste muy bien la soledad del escritor, que es la soledad de la persona, y su lucha contra el vacío del alma y de la hoja. Realmente muy lindo, y no tan corto.
6 years, 4 months ago
¿Todavía siguen por aquí?
Casi que no recordaba la contraseña para entrar.
Les mando un abrazo cordial a todos, a quienes conozco y he compartido literatura, sentimiento, tiempo y cuentos, y a quienes no conozco, ánimos para escribir.
Lidy… bonito avatar. ———- Mensaje agregado a las 14:38 ———- Mensaje anterior a las 14:36 ———-¿Todavía siguen por aquí?
Casi que no recordaba la contraseña para entrar.
Les mando un abrazo cordial a todos, a quienes conozco y he compartido literatura, sentimiento, tiempo y cuentos, y a quienes no conozco, ánimos para escribir.
Lidy… buen cuento
y muy buena foto recurrente
6 years, 4 months ago
Hola, Atara, tanto tiempo. Un gran gusto saludarte. Espero tener el placer de leerte nuevamente, y sino, no importa, me conformo con saber de ti y te mando mis más afectuosos saludos.
6 years, 4 months ago
Lindo Lidy, muy lindo. Poner en palabras es sanador, claro que sí. Y bien lo sabemos. Gracias Atara por los ánimos que mandas, un gusto…
6 years, 4 months ago
¡Hola amigos!, ya veo que son perseverantes y siguen escribiendo. Solo he entrado para darles un saludo y las gracias una vez más. este lugar fue inspiración y motivo de narraciones, de aquí se nutrió la mayor parte de los cuentos de mi librito. Ahora estoy escribiendo una novela, la protagonista es una muchacha nacida en la isla de Fuerteventura, hija de cabreras, y sus aventuras se desarrollan en el dificil mundo de la posguerra ( guerra civil española). No tengo tiempo ni de participar en ningún foro, pero queria mandarles un fuerte abrazo a ustedes, y como dije antes,animarles a seguir escribiendo, aunque visto lo que hay, ya veo que no hace falta ¡campeones!.
Todo mi cariño para ustedes.
6 years, 4 months ago
¿Ya la edición? El tiempo pasa volando. Veo muy pocos cuentos (lindos, por cierto) y muchos saludos (Hola Atara, suerte con tu novela).
Pensé que no iba a escribir en esta ronda porque me están faltando ideas y no me está gustando nada de lo que escribo, pero, en fin, aunque sólo sea por aportar algo, les dejo estaCATARSIS
Anoche soñé con muertos. Muertos cuyos huesos están en una sepultura o sus cenizas esparcidas en el lugar elegido por ellos antes de morir, y muertos que todavía defienden un lugar sobre la tierra, al lado de los vivos. Para el caso, entre todos me dejaron este cansancio de saber que los llevo cargados sobre mis hombros, resuciten o no cuando a mi subconsciente se le antoja. Reunidos ellos, que tal vez nunca se conocieron, en una aventura nocturna que desde el punto de partida de mi cama me llevó del pasado al futuro ida y vuelta y sin más objetivo que depositarme deprimida y ojerosa en esta mañana espectacular, cuyo sol no consigue, sin embargo, llevarse las sombras con que la noche y sus muertos se empeñaron en agasajarme.
No es que pretenda abjurar de todos ellos; algunos son muertos entrañables que no sé por qué razón me juegan esa mala pasada de relacionarse con los otros, con los que no quisiera recordar ni volver a ver, mucho menos cuando la idea es dormir para descansar y levantarme radiante y con más ganas de vivir que nunca. Lo cierto es que no puedo separar todavía a unos de otros aunque convoque a los más felices recuerdos que tengo de ellos; en mi ánimo están todavía todos contaminados con el color indefinido de esa pesadilla que no se puede decir que haya sido ni libidinosa ni mística, más bien en la línea de los sueños indescifrables que no te aportan nada más que el malestar que no quisiera volver a describir.
Y nada, que por hacer algo en medio de esta incertidumbre me he puesto a limpiar mi vieja máquina de escribir (tan muerta ella también ahora, que sólo es un adorno en un estante) y como una cosa lleva a la otra, acá estoy haciendo catarsis con estas letras casi ilegibles, aporreando cada tecla para vencer la rigidez cadavérica que le otorgo el desuso; tal vez para que algo vuelva a la vida en esta mañana de difuntos. Quedan como testimonio estas desangeladas líneas que ya mismo abandono para ir a tomar una ducha tibia, y después, envuelta en un cálido albornoz, tal vez arremeter con el tercer café de la mañana que espero termine de poner a cada muerto en su sitio y a mí el alma en el cuerpo de una buena vez.
6 years, 4 months ago
Ana: vos escribís muy bien y este cuento es de lo mejor que leí de ti, así que aporta mucho, muchísimo. Esa sensación de un sentir oscuro está muy bien desarrollada, es una historia buenísima y muy bien escrita. Felicitaciones.
6 years, 4 months ago
Gracias, Claudio.
Es una hermosa foto, que da para mucho, pero acabo de descubrir que entrando al foro con Mocilla Firefox no se ve la foto (ahora entré con Google Chrome). Y si no se ve la foto… difícil escribir sobre ella. La tecnología y sus complicaciones. CIRCUITO de Claudyo
Preciosa descripción de la relación lector – escritor, cuando entre los dos completan la emoción de crear. Algo que todos los que escribimos conocemos muy bien.
MI PÁGINA EN BLANCO de Lidy
La escritura como catarsis, que es otra de sus funciones más positivas. Nada más sanador que dejar en el papel en blanco las ideas oscuras y no llevarlas para consultar con la almohada, que no siempre es buena consejera.
6 years, 4 months ago
ILUSIONES
Dejen que les cuente la historia acerca de cómo me han sido revelados los secretos del mundo. Todo comenzó la tarde del sábado pasado. Si, ese día que llovía torrencialmente. La razón de mi entrevista fue mi profunda depresión, aquella que surgió tras un déficit creativo. Ya era el tercer día consecutivo que me levantaba de mi cama sólo para ir al baño o a la heladera, habiendo ya desistido de escribir algo como la gente. Tras releerlos, los últimos borradores esbozados solo me habían provocado arrojarlos automáticamente a la basura, no sin antes romper y estrujar sus hojas, para así dejar en claro la furia que me producían.
Miré a través de la pequeña ventana de mi cuarto, las nubes grises y el aspecto solemne del barrio parecían acompañarme en mi tristeza. Nada malo podía pasar si salía al mundo, me sentía la pieza faltante de aquella patética obra de teatro. Sí, así de grande era mi arrogancia.
Sin comprender por qué lo hacía, mis manos se dirigieron decididas hacia el bolsillo del blazer que colgaba de mi perchero. Entre los tickets del boleto de colectivo, allí estaba: la dirección del brujo. Quedaba cruzando las vías del tren, en el pasaje Rivera, siete cuadras más allá del cementerio. Tomé mi bufanda, me la enrolle con torpeza en el cuello, y así, sin lavarme la cara, tomé partida en el tiempo de los hombres.
Como vivo en el tercer piso, y el ascensor no andaba, tuve que tomar las escaleras. La puerta de entrada pesó en mis brazos más de tres toneladas. Parecía que tanto reposo me hubiera dejado débil. Al marchar hacia mi destino, las tenis desgastadas que cubrían mis pies no tardaron en empaparse. Pues esquivar los charcos que se formaban a causa de los maltrechos adoquines de revestían las veredas, requería de una capacidad con la cual no contaba.
Luego de diez minutos de caminata, divisé el cementerio. Así fue que lo supe, me encontraba a mitad de camino. Sin variar el ritmo, observé las lápidas, las cuales me recordaron mi propia muerte. Por encima de las mismas una nube blanquecina adquiría una forma indefinida, sólo en ella se podía distinguir la impronta de un rostro cuya expresión denotaba espanto, como si algo terrible estuviera por suceder. No respondí a mi impulso de huir y cobijarme en mi departamento, ya que seguramente se trataba de una más de las alucinaciones que controlaba hace más de veinte años con psicofármacos.
Conocía bien dónde se ubicaba el pasaje Rivera, pues cortaba la calle donde vivía uno de los pocos amigos que había hecho en la adolescencia. Aquel barrio se caracterizaba por sus antiguos edificios de departamentos, construidos allá por principios del siglo pasado. A medida que me aproximaba a la casa del brujo, las viejas construcciones, con sus imponentes frentes de hormigón, iban formando entre ellas una calle cada vez más angosta.
No tarde en reconocer la entrada: una puerta cuya madera oscura desgastada por los años, con su dintel en forma de arco, no desentonaba con lo propio de la brujería. Al golpear para ser atendido, el picaporte comenzó a moverse lentamente, permitiendo mi paso hacia el interior del excéntrico recinto. Ya habiendo entrado, comprobé con sorpresa que nadie había detrás de la puerta. El olor a sahumerios y la música satánica me hizo saber que no había confundido el destino.
Luego de traspasar un conjunto de telas colgantes estampadas en vivos colores y adornadas con lentejuelas, me encontré con quien supuse sería el brujo. Un hombre bastante alto, algo desaliñado, vestido con un suéter holgado color bordó, tenía la mirada perdida entre las cartas echadas en una pequeña mesa redonda. Parecía no haber percibido mi presencia.
Al ver que los segundos pasaban, y el hombre no se inmutaba, me atreví a hablarle:
- Disculpe señor, vine aquí porque me han dicho que usted…. – interrumpí mi discurso ante unos ojos furibundos. Sin decir nada, el brujo se levantó de la mesa, dejando ver su jogging agujereado y sus pantuflas, para caminar unos pasos y pararse justo en frente mío, sin dejar de clavarme la vista. Ya cuando su rostro estaba a centímetros del mío, me dijo, en tono de amenaza:
- Nunca te atrevas a volver a interrumpirme… ¿entendiste? Puedo llegar a ser muy peligroso… - tras escuchar esto, sólo atiné a permanecer en silencio. Luego de unos segundos, el brujo apartó su mirada, y se dispuso a buscar un pucho en la casaca que colgaba de su silla. Se sentó nuevamente, y tan sólo con mirar la punta del cigarrillo con ojos entornados, logró encenderlo.
Ciertamente, empecé a dudar de lo que mis ojos me decían, al mismo tiempo que recordaba lo acontecido en el cementerio, preguntándome si todo aquello realmente había sido una alucinación. Por lo pronto, no parecía, siendo estos episodios tan vívidos como todos aquellos que mis médicos habían catalogado de formaciones imaginarias.
- Disculpe, señor… - dije tímidamente.
- No hay problema – respondió, resignado - ¿Ves esa máquina de escribir que tengo por allí? – preguntó mientras la señalaba – Puedes llevarla.
- ¿Seguro? – dudé.
- Por supuesto. Ella te conferirá un saber perfecto y absoluto. Luego podrás escribir, te lo aseguro. Es el sueño de todos los aspirantes a sabios ¿sabes? Allí en el suelo está la mochila, llévala también, no será cómodo ir con ella en brazos. Eso sí, debes saber que lo que escribas en adelante no te parecerán más que tonterías, pero le gustará a la gente.
-Uhm… De acuerdo. Muchas gracias - me dirigí hacia la máquina, la introduje en la mochila, mientras el brujo nuevamente entraba en trance. Tal era mi confusión en ese momento que me fui del lugar sin preguntar cuanto debía, percatándome de esto ya a mitad de camino a casa.
Y aquí estoy, frente a la máquina, escribiendo tonterías. Sólo puedo decir que, concretar ciertas aspiraciones, puede convertirse en la pesadilla más horrenda. Debo confesarles que cambiaría sin dudar este universo de certezas, por el mar de dudas humano, donde toda interpretación es errada y correcta a la vez, donde todo depende cómo se diga. Tan sólo fuera para apartarme un poco de esta soledad.
6 years, 4 months ago
Emma: Muy buena historia, alejada tanto en la forma como en la idea de lo que solés hacer. Tiene misterio y sentido del humor, y un excelente final. Te felicito.
Algunos detalles: en “las tenis desgastadas que cubrían mis pies no tardaron en empaparse. Pues esquivar los charcos” pondría coma en lugar de punto, aunque la frase sea larga.
En “concretar ciertas aspiraciones, puede convertirse en la pesadilla más horrenda” sacaría la coma.También sacaría la coma en “comprobé con sorpresa, que nadie había detrás de la puerta”.
No me suena “abollar” las hojas. Esa palabra generalmente se usa para objetos sólidos como los autos. Usaría “hacer un bollo”, “estrujar”, o algo así.
6 years, 4 months ago
ILUSIONES de EmmaCon la apariencia de un cuento fantástico el texto pasa por varios temas de la realidad cotidiana: el vacío a la hora de escribir, la muerte, el miedo a la demencia. Finalmente, el logro de la sabiduría que no sirve de nada frente a la soledad. La contradicción entre el saber y escribir tonterías, como si el conocimiento absoluto no existiese y la verdadera sabiduría fueran las dudas; tal vez dudar es de sabios. En fin, el cuento invita a la reflexión.Cuando ví la foto también pensé que daba para un cuento fantástico; me anda rondando el tema, pero todavía no le pude dar forma. Tal vez deba ir a visitar al brujo, pero tampoco sé cómo llegar. Lindo cuento. Un detalle: vivencias y vívidas, dos palabras que no suenan bien juntas.
6 years, 4 months ago
Gracias por comentar! Y claudyo tenías razón… abollar jajaj! lo debo haber relacionado por “bollo”…. Y Ana tenes razón lo cambie por “episodios”.
6 years, 4 months ago
ILUSIONES - EMMA Un relato un tanto barroco para el tema, con algunas palabras, como “pucho” que no combinan bien. El teme me gustó mucho. Digo barroco porque hay demasiadas palabras y adjetivos que en realidad entorpecen la lectura (para qué poner “las tenis desgastadas que cubrían mis pies”, cuando ya se sabe que las tenis o zapatillas van en los pies… o “los maltrechos adoquines de revestían las veredas” cuando ya se sabe que los adoquines están en las veredas, ya no en las calles…smile esas cosas alargan el relato innecesariamente. Salió de la soledad, le dieron una máquina para escribir verdades y se encontró nuevamente en la soledad. Mmmm!
Quiero entenderlo!———- Mensaje agregado a las 16:03 ———- Mensaje anterior a las 15:56 ———-CATARSIS - ANA: Impresionante, Ana. ¿Será porque acabo de terminar mi libro sobre los muertos y vos hiciste una síntesis tan perfecta de lo que se siente recordar a los muertos, tanto los que se han querido como a aquellos de los que no se quiere saber nada más?
Perfecto relato -reflexión. Te felicito.
6 years, 4 months ago
Buenas, queridos escritores; vuelvo a pasar por el foro después de una ausencia de la que me disculpo, muchas cosas anduvieron pasando. Me costó mucho volver a escribir, como si me hubiera oxidado, pero valió la pena porque aunque no me haya salido nada que me enorgullezca, lo extrañaba. Ya leí algunos de los cuentos, mañana a horas más decentes dejo las devoluciones. Muchos besos, y qué lindo es estar de vuelta! Espero poder sostenerlo.
La venta
“Hola, ya estoy en la esquina, al lado de la ventana del café. Saludos.”, decía el mensaje de su compradora. Guardó el celular en el bolsillo, echó un melancólico vistazo a la caja que contenía el artículo a vender, y continuó caminando. Era un día frío y de cielo encapotado; sin embargo, las nubes eran más y menos densas, de a ratos hasta lo convencían a uno de que iban a permitirle ver el sol, cosa que, por supuesto, nunca ocurría.
Su humor no desentonaba. Suposiciones, ideas y recuerdos se enredaban en su interior. Realmente estaba camino a salir de la deuda, ya no tenía dudas; con esa súbita idea que estaba poniendo en práctica, y la mayor proximidad a conseguir laburo, la cosa pintaba para bien por primera vez en mucho tiempo. Pero cuando en su estado de ánimo comenzaba a parecer que se asomaba el sol… una sensación de presión en el brazo que sostenía la caja, su piel dándole un cosquilleo cerca de ella, y diciéndole “pero, ¿a costa de qué?”.
Dio vuelta a la esquina, ya estaba llegando. Caminaba como por inercia; en su mente se formaba la imagen de él volteando y regresando a su casa con la caja, pero tan rápido como llegaba, desaparecía dejando lugar a más imágenes y recuerdos.
Se percató de que ya se encontraba en la cuadra en cuestión, por lo que levantó la vista, y vislumbró a una chica sentada en el borde de la ventana del café. Pelo corto y castaño, con un lazo amarillo atado a la cabeza y un abrigo rojo un tanto viejo y gastado que le llegaba hasta la mitad de los muslos; medias negras cubriendo sus piernas, y zapatillas en los pies. Cuando distinguió su rostro pensó que era bonita, pero no se sintió realmente atraído porque, debido tanto a su ropa como a su compra, la juzgó como “una de esas chicas obsesionadas con ser raras, y que se creen mucho por eso”. Raro era esto en él, pensó, no solía prejuzgar; pero tampoco sintió ningún remordimiento.
Tras saludarse, ella se puso de pie, ansiosa; él apretó la caja contra sí, tomando una actitud defensiva. Empezó a buscar qué decir.
-Qué bueno que hayas venido, no todos los compradores están dispuestos a acercarse, viste. ¿Conocías la zona?
-¡No, qué decís! Es lo que corresponde, si yo soy la que quiere la máquina, yo soy la que la viene a buscar. Sí, alguna vez pasé, pero tampoco la frecuento.
-Ah, mirá vos; no es ninguna perla, pero se puede vivir. ¿Te quedó muy lejos?
-No, no tanto, porque vengo del centro y el subte me dejó acá nomás.
-Claro, llegás en un toque. ¿Y ahora tenés cómo volver a tu casa?
-Eh, sí, hay un bondi que me deja, pero tengo que averiguar dónde para. -Comenzó a echar miradas nerviosas a la caja.
-Perfecto, después decime y te indico cualquier cosa.
-Bueno, eh, gracias.
-No, de nada. -Silencio. -Y, ¿qué onda? ¿Es para vos, es un regalo?
-Ah, no, es para mí; soy un proyecto de escritora, digámosle. -Lo dijo con una sonrisa y un simpático revoleo de ojos; “buena técnica” pensó él, “la gente siempre se regocija cuando habla de sí misma”.
-Ahhh, mirá vos, ¿en serio? ¿Desde hace mucho?
-Eh, sí, más o menos, un tiempito. -Comenzó a frotarse las manos, la ansiedad volvía a aparecer.
-Mirá qué bueno… ¿Te jode si me siento?
-Eh, ¿qué? ¡Ah! No, no… -atónita, lo siguió con la vista mientras él se sentaba en el borde de la ventana. -Em… ¿Tenés que esperar a alguien más… o algo…?
-No, no, no, ¿a quién más tendría que ver? Jajaja. -A sus palabras les siguió un incómodo silencio. Tomó con más fuerza la caja, y la miró a los ojos durante unos segundos. -¿Querés ir a tomar un café? Podemos charlar un rato, conocernos. -Apenas tenía consciencia de que estaba invitando a salir a una chica que no le interesaba en lo más mínimo, en un momento en el que lo que menos le interesaba era salir con alguien.
-Eh… ¿Qué? ¿Que si…? No, no, disculpá, pero no estoy con mucho tiempo. -En un instante, pasó de quedarse boquiabierta a hablar y moverse con seguridad; del bolsillo del abrigo sacó un sobre y, sin más preámbulos, se lo alcanzó. -En fin; me gustaría verla primero, nada más.
-Ah, sí, sí, obvio. Pero qué frialdad repentina, che… -un tanto apesadumbrado, pero reconociendo la derrota, abrió las tapas de la caja dejando al descubierto la máquina de escribir.
La observaron en silencio unos segundos, ella gesticuló y dijo algo que él ni siquiera oyó; sólo podía quedarse contemplando el aparato, ya que al verlo, veía sobre él las manos de su madre, rápidas y hábiles, escribiendo con él a upa, tan a gusto entre sus acrobáticos brazos.
-Eu… eu… flaco…
Se despabiló.
-No sé qué te pasa, pero si por algún motivo de repente no la querés vender decímelo y listo; soy alguien que la va a usar un montón y con todo el cuidado del mundo, y que estaba muy ilusionada con esta compra, ¿entendés? Pero de última si cambiaste de parecer decímelo, qué sé yo; mínimamente no me tengas acá como una boluda escuchando divagues y esperando a que te despiertes de…
En su cabeza se cruzó una imagen de él levántandose y corriendo con la máquina calle abajo; realmente su mente era muy gráfica en el proceso de toma de decisiones, se dijo, y se preguntó si a todos les pasaría lo mismo. De todas formas, fue capaz de hilar rápidamente un par de ideas más, e hizo su elección.
Unos minutos más tarde, volvía a su casa con las manos en los bolsillos. Después de todo, su mente era la que estaba hecha para atesorar recuerdos, mientras que la máquina, para que alguien escriba con ella. Y claro, las deudas, para ser saldadas.
6 years, 4 months ago
LA VENTA - HAREY: QUÉ BELLEZA DE CUENTO, COMPAÑERO!! me dejaste sin palabras, tan bien llevado, diálogos tan reales, hasta fui siguiendo con ternura los pensamientos de él, que parecían escapárseles sin querer para que los escuchara la chica. Valió la pena hacerte esperar. Esa máquina de escxribir que tantos años he tenido entre mis manos y ahora está siempre a mi lado, la Remington, la otra la Lettera celeste y por fin la eléctrica, tres máquinas que no uso y de las que no puedo desprenderme. Pero tenés razón: Los recuerdos se atesoran en la mente, las máquinas deben ser usadas, acariciadas para crear palabras. Te felicito. Un regalo.
6 years, 4 months ago
BÚSQUEDA LABORAL
Estaba en el café. Había desplegado, frente a mí, el diario en la sección trabajos. No había nada que me interesara demasiado. Hasta que, de pronto, vi algo que me sorprendió. En un pequeño recuadro negro, entre avisos de prostitución, alguien había puesto TRABAJO PARA ESCRITOR. CALLE CIRUELO 467. Aquello llamó poderosamente mi atención. Yo mismo era escritor. No había publicado ni mucho menos, digamos que era un escritor aficionado que practicaba cuando mi abulia me lo permitía. La calle ciruelo no estaba muy lejos de donde me encontraba. Ya casi eran las siete de la tarde, pero no se perdía nada con intentar ir hasta allí. Así, la tarde serviría para algo.
De modo que pagué el cortado y salí a la ciudad. Las farolas del alumbrado público se habían encendido, y la niebla formaba, en torno a ellas, un aura fantasmal. Los autos, en la calles, luchaban por hacerse lugar a bocinazos. De las bocas del subte, salía un grupo de gente y, enseguida, entraba otro. Todo el mundo corría hacia algún lugar. Por mi parte, no compartía el apuro. Hacía dos meses que no pagaba mi pensión, y no quería que la dueña de la casa me lo recordara al verme.Trabajo para escritor. ¿Y qué era, precisamente, un “trabajo para escritor”? No pude evitar tentarme. Qué cosa tan extraña, ¿se podía ser más lacónico? ¿Acaso escribiría invitaciones para bodas? ¿Algún burócrata me haría garrapatear intrincadas cartas de disculpas? ¿Llevaría la agenda de un odontólogo? ¿Sería el escritor fantasma de alguna celebridad con ganas de contar cómo escapó de su espiral depresivo y de autodestrucción?
Al cabo de diez minutos me vi ante una reja entreabierta, en una de las zonas más oscuras de la ciudad. 467 rezaba un letrero maltrecho a su lado. Choqué las palmas, y al cabo de unos instantes me sentí estúpido. Las rejas daban a un profundo y oscuro pasillo. Parecía el fondo de las fauces de un lobo. Nadie me escucharía desde allí. Así que empujé la reja, que rechinó con un quejido plañidero. Caminé por el estrecho corredor de ladrillos ennegrecidos. Al cabo de unos treinta metros, bajé una pequeña escalera de cinco escalones, y me vi ante una puerta metálica salpicada con manchones de carcoma. Golpeé un par de ocasiones.
—¡Adelante! —graznó alguien en tono malhumorado.
Así que, no sin esfuerzo, empujé la puerta y me precipité al interior.
Era una pequeña habitación. La cubría una especie de niebla; un fuerte vaho a humo penetró en mis fosas nasales. Aquí y allá habían desperdigados cantidades de papeles. Botellas vacías de J&B y Cutty Sark. Colillas de cigarros. En el fondo, una desnuda bombilla de luz pendía sobre un escritorio donde había una máquina de escribir.
—¡Por fin ha venido alguien! ¡Con lo caro que salen los avisos!
Un mono saltó de un sofá que estaba frente a la máquina de escribir, y me tendió su mano peluda. Era un mono de lo más normal, no sabría decir si era un mono propiamente dicho o un chimpancé o lo que fuera, en todo caso le voy a decir mono. Debía tener un metro de altura, era la imagen viva de lo que al menos yo tenía por mono: un ser encogido sobre sí mismo, de pelo negro, delgado, con un rostro surcado de arrugas, con una mirada entre juguetona y boba.
Estreché su mano.
—¡Parece que nadie quiere trabajar hoy en día! Es el primer candidato que viene a visitarme. ¿Escribe?
—Sí… aunque en este momento…
—Bueno, vamos a verlo —me interrumpió.
Sacó la hoja que había en el rodillo, puso una nueva y me hizo lugar para que me sentara. La luz de la bombilla no era demasiado intensa, pero resplandecía lo suficiente como para ver las teclas de la vieja Woodstock.
—Escriba lo siguiente: “Para ser un gran hombre, dijo el anciano, debe tener en cuenta tres cosas: 1. Quite toda el agua del placard. 2. En sueños, búsquese los pies. 3. Recuerde que tener dientes amarillos es mejor que tenerlos blancos.”
El mono tiró de la hoja ni bien terminé de teclear la última letra.
—Mmm… sí, sí…. No es perfecto, pero no está mal… También fue rápido… Sí, me gusta la intensidad con la que teclea… debe ser usted un hombre de fiar… ¡Queda contratado! Verá, a esta altura de mi vida, mi cabeza va más velozmente que mis manos, que no hacen otra cosa que entorpecer el fluir de mis pensamientos. Necesito alguien a quien recitarle mi novela. Usted no hará otra cosa que anotar mis pensamientos… pero cuidado, que no será un trabajo sencillo. Las sesiones de escritura muy frecuentemente se estirarán hasta altas horas de la madrugada, y tenga en cuenta que mis ideas no fluyen despacio precisamente, ¿entiende? Necesitaré de unos dedos veloces como ningunos. Pero se adaptará. Bueno, véngase mañana a las seis de la tarde… ¡Adiós, que tengo cosas que hacer! Y cierre bien la puerta.
Le volví a estrechar la mano, y me retiré por donde había venido. Agradecí haber abandonado esa cueva de humo de cigarrillo. Mientras cruzaba la reja, caí en la cuenta que ni siquiera le había preguntado al mono la cantidad de dinero que me pagaría. Pero me dije que no podía quejarme. Dada la precaria situación en la que me encontraba, no podía ser exigente en cuanto a los trabajos. Lo vería al día siguiente y allí vería. Allí seguiríamos con el asunto de los placares mojados y los dientes amarillentos… ¡qué animal tan raro!
Lo cierto es que todo el asunto del mono me había dejado estupefacto. Tanto que casi no pude reprimir una carcajada delante de él cuando recordé ese extraño teorema que postula que un mono, tocando teclas de una máquina de escribir azarosamente, y en un período infinito de tiempo, escribiría la obra completa de Shakespeare.
Ojalá, me dije, este mono fuera lo suficientemente inteligente como para escribir algo parecido prescindiendo de la inmortalidad.
6 years, 4 months ago
Mil gracias, Lidy! Me alegra mucho que te haya gustado; como ya dije me costó volver, nada de lo que escribía me convencía, así que tu crítica es un grata sorpresa.
Circuito - Claudyo: hermoso texto, me pareció súper acertado que lo hayas escrito en primera persona y hablándole directamente al lector, el mensaje se transmite de forma mucho más íntima.
Mi página en blanco - Lidy: me encantó, una confesión propiamente dicha. Vas pasando de sentimientos oscuros y truncados, al alivio y la sensación de calma, todo a través de la escritura; muy bueno!
6 years, 4 months ago
LA VENTA de Harey Me encanto el cuento por la naturalidad con que está contado, me parece realista y absolutamente verosímil. Muy buenas las descripciones de los personajes y su lenguaje coloquial. ¿Quién no habrá pasado alguna vez por una situación similar? Cuesta mucho desprenderse de los objetos que pertenecieron a personas muy queridas, pero si no los utilizamos, es preferible dejarlos en manos de quienes sí les darán buen uso. El cuento habla de trabajar el desapego y también del sentido práctico, pero sin dejar de lado la emotividad de los protagonistas. Muy bueno, me encantó. Bienvenida de nuevo, compañera.
Craig, me llevo tu cuento para leerlo.
6 years, 4 months ago
Gracias Ana! Aunque te recomendaría (si no es tarde) que te lleves el cuento editado de hace unos minutos… el otro tenía un par de errores. Besos!
6 years, 4 months ago
Ya me copio el nuevo, Craig… si es que puedo, porque hasta hace unos minutos estaba viendo todo en blanco. Veré también si puedo editar mi cuento, que al fin cerré sin cambiar la palabra.———- Mensaje agregado a las 14:11 ———- Mensaje anterior a las 14:08 ———-(El cuento que tengo que editar es de Ensalada…. Creo que hoy no es mi día)
6 years, 4 months ago
Harey: Una linda historia, con un personaje querible para cualquiera que haya tenido que hacer algo parecido en su vida. Un gusto volver a leerte.
Craig: Siempre jugando con el absurdo, tu historia es realmente atrayente. Un mono que quiere un escritor en lugar de un mecanógrafo es altamente sospechoso, como sus consejos. Muy bueno.
Gracias a Lidy, Ana y Harey por los comentarios a mi pequeño texto.
Anita y gente de Psico: otra vez tengo problemas para entrar, para ver bien la página, y no puedo ver la foto en ningún navegador. Por suerte, con un poco de paciencia, todo se soluciona, pero espero que no empeore.
6 years, 4 months ago
BÚSQUEDA LABORAL de Craigbale
Realismo mágico, fantasía, absurdo, o simplemente el estilo de Craig. Tengo la impresión de que el relato fue inspirado por esa teoría de los monos escribiendo que yo no conocía y sobre la que no voy a opinar, porque no viene al caso. La cuestión es que acá el protagonista consigue trabajo y con eso cree tener resueltos algunos de sus problemas; están por verse los problemas nuevos que le puede traer un empleo tan especial. Sorpendente, como todos tus cuentos, Craig.
6 years, 4 months ago
Amigos, comienza la votación.
Enseguidita les dejo el archivo.———- Mensaje agregado a las 23:37 ———- Mensaje anterior a las 23:29 ———-Acá está el archivo.
A votarrrrr———- Mensaje agregado a las 23:38 ———- Mensaje anterior a las 23:37 ———-
6 years, 4 months ago
Craig: Me gustó tu cuento. Hermosas descripciones y sorprendente final. Ese aviso sonaba más prometedor que lo que al final terminó siendo. Me llamo la atención sobretodo la parte donde describís el frenesí se la ciudadHarey: Me alegra tu regreso! Coincido con Lidy, sentí mucha empatía por el personaje y me encantaron los diálogos, muy convincentes. Bien logrado, me gustó como está escrito. Que pena tener que vender ese tipo de reliquias, lo he hecho con una guitarra y no dejo de arrepentirme.———- Mensaje agregado a las 04:38 ———- Mensaje anterior a las 04:24 ———-Ana: Que bonito cuento! Muy bien escrito, hermosas metáforas. Felicitaciones! Mis votos:Catarsis: 2 puntosLa venta: 1 punto
6 years, 4 months ago
Catarsis - Ana: vaya, gran manera de transmitir las sensaciones de alguien que recién despierta de una pesadilla que pareciera que no se quiere ir, una experiencia desagradable pero conocida que vi muy bien retratada. Me gustó también la relación con la máquina de escribir. Un cuento muy bien logrado.Ilusiones - Emma: un cuento muy curioso, la verdad es que en realidad nunca se termina sabiendo si los hechos fueron cien por ciento reales o si hubo parte de alucionaciones, ¿no? Entretenido, lleva a la reflexión como suelen hacer tus cuentos, y con buen desenlace.Búsqueda laboral - Craig: me atrapó casi sin que me diera cuenta, creo que cuando llega a la casa fue cuando más intriga me produjo. Nada más me molestó un poco la repetición en “Ya eran casi las siente de la tarde… la tarde serviría para algo”. Una pavadita de todas formas; me gustó mucho, creo que ya dije que me agrada tu estilo.———- Mensaje agregado a las 06:49 ———- Mensaje anterior a las 06:49 ———-Ya me había olvidado de lo difíciles que eran las votaciones… voy con:Catarsis - Ana: 2 puntosBúsqueda laboral - Craig: 1 punto———- Mensaje agregado a las 06:58 ———- Mensaje anterior a las 06:49 ———-Gracias por los comentarios! Veo que logré transmitir lo que quería, que era tal cual lo mencionás, Ana. Y sí, es entendible, Emma; en mi cuento se trata de un objeto que el protagonista no había utilizado ni utilizaría sino que era más bien un nexo a recuerdos de su madre, en cambio cuando se trata de objetos propios, que utilizamos y en sí mismos nos significan algo, se vuelve más difícil aún.
6 years, 4 months ago
Van mis votos:
Ana - Catarsis: 2 puntos.
Emma - Ilusiones: 1 punto.
Pocos textos, pero buenos. Felicitaciones para todos.
6 years, 4 months ago
2 puntos para CATARSIS de Ana
1 punto para LA VENTA de Harey
Suerte a todos!
———- Mensaje agregado a las 22:59 ———- Mensaje anterior a las 17:24 ———-
Ya tenía este cuentito para publicar, pero los tiempos de ronda son tiranos. Lo dejo a modo de “extra”.A LA CAZA DEL HOMBRE FRÍO
El Hombre Frío, más que caminar, se desliza. Como una diestra bailarina que hace flotar la cuchilla de sus patines sobre el hielo, sortea con destreza a los transeúntes. Cuesta seguirlo, porque va mucho más velozmente que cualquier persona, y es difícil verle los zapatos. No se ruboriza si, como tantas veces, tiene que girar ciento ochenta grados en medio de la vereda o la calle, y volver sobre sus pasos. ¿Qué es lo que lo hace volver sobre lo caminado? ¿Qué es lo que olvida, si es que olvida algo, o qué es lo que lo hace rectificar el rumbo tan seguido, si es que tiene un camino trazado de antemano?
No es raro que el Hombre Frío termine en un café. Ocupa una mesa, generalmente en un lugar apartado, abre su bolso, y saca de él una gran máquina de escribir Remington que instala frente a sí. Entonces pide un capuccino. Otras veces, pocas, un café irlandés. A continuación, hace teclear su máquina. Clic, clic, clic. Un sorbo. Clic, clic, clic. Otro sorbo. A su izquierda, descansa una resma de papel en blanco. A la derecha, un borrador ya bastante avanzado. ¿Tendrá ya quinientas, seiscientas páginas?
La temperatura, en el café, desciende unos cinco grados. Alguien por acá mira con suspicacia alternativamente al mozo y al aire acondicionado, alguien por allá se vuelve a poner la campera, alguien por más allá se frota los brazos y deja escapar un brrr. Nadie sabe que el frío proviene del Hombre Frío. Alguno que otro le dedica una mirada asombrada, sobre todo al verlo llegar y colocar delante de sí semejante máquina de escribir. Pero luego cada uno se enfrasca en sus asuntos, y nadie parece percibir que el aura de frío proviene de él.
Clic, clic, clic. Un nuevo sorbo. El Hombre Frío no lee el diario, y menos revistas. Al menos nunca lo vi. Delante de él, hay un televisor encendido en un noticiero. Se habla de fondos buitres, Gaza, inflación, caída de la bolsa, catástrofe climática en un país del sudeste asiático… El Hombre Frío no le dedica una sola mirada, como si aquello formara parte de un mundillo patético y pequeño, que no tiene nada que ver con él. Si alguna vez hubo un punto de encuentro entre ese mundo y él, fue en tiempos inmemoriales. Al Hombre Frío solo le interesa llevar sus dedos de hielo al teclado de su vieja Remington de hielo, y tocar la música que más le gusta: la del clic, clic, clic.
Desde hace un tiempo vengo siguiéndolo. Ejerce, sobre mí, una extraña fascinación. ¿Qué dirán esas hojas del manuscrito, que no cesan de acumularse? Tengo muchas ganas de leer una novela de hielo. Pero primero, el autor debe terminarla. Así que espero, tranquilo. El Hombre Frío nunca mira por sobre el hombro, una gran ventaja para su perseguidor. Ni una solo vez lo he visto mirar hacia atrás. Así es el Hombre Frío.
Clic, clic, clic. Mañana, incluso, puede dirigirse, con su Remington a cuestas, a un café donde se encuentre usted. Y allí donde esté él, sabe que estaré yo también. Así que, por favor, no desvele mi secreto. A cambio, le invitaré un cortado.
6 years, 4 months ago
Qué lindo cuento, Craig. Es una pena que no lo hayas subido antes, pero igual es un gusto leerlo. Un hombre de hielo, tal vez un hombre congelado, detenido en un pasado dentro del cual se mueve compartiendo espacios con otros tiempos parelelos. O simplemente un hombre frío que tiene algo que decir. ¿De qué se tratará su novela? Tal vez todo el calor lo vuelca en ella, por eso su temperatura desciende. (Esta manía de querer interpretar todo). Tu imaginación nunca deja de asombrarme.
Pequeño detalle: “El hombre frío nunca mira por sobre el hombro”
6 years, 4 months ago
Mis votos: CATARSIS - ANA: 2 puntos
LA VENTA - HAREY: 1 punto
disculpen que no pude comentar algunos cuentos. Fuerza mayor. Voté entre los que sí había comentado
6 years, 4 months ago
La ganadora es ¡AnaAlonso!
Catarsis: 2 + 2 + 2 + 2 + 2
La venta: 1 + 1 + 1 + 2
Búsqueda laboral - Craig: 1 punto
Ilusiones: 1 punto.
MI PÁGINA EN BLANCO de Lidy 1 punto
¡Felicitaciones Ana! Espero la fotito para la nueva ronda.
6 years, 3 months ago
 

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