Una foto mil palabras - Ronda 5, Año 2014

Una foto mil palabras - Ronda 5, Año 2014ObjetivoEscribir un texto basándose en la foto propuesta, trabajar conjuntamente los textos publicados y elegir un texto ganador de la ronda.Reglas · Se pueden publicar hasta dos textos por usuario.· El texto puede ser cuento, prosa poética, poesía, etc.· El tema del texto es libre, pero debe estar basado en la fotografía propuesta.· El texto debe tener una longitud máxima de 1000 palabras, sin contar el título.· Cada texto debe tener un título.· Antes de publicar, se recomienda revisar gramática y ortografía. Para verificar que el formato sea el correcto conviene Previsualizar antes de publicar.· Durante las dos primeras semanas del juego se publican textos. Durante la tercera semana se pueden editar los textos la cantidad de veces necesarias, además de seguir publicando. La cuarta semana del juego es para votar.· Durante las semanas de publicación y edición de texto se recomienda leer y comentar los textos publicados para colaborar en la corrección de los mismos.· La edición de textos se debe realizar en el mensaje en que fue publicado y se recomienda escribir un nuevo mensaje avisando que se modificó el original.· La votación la pueden realizar los usuarios que hayan comentado, al menos, los cuentos elegidos (o los comenten al momento de votar).· Al votar se eligen dos textos, al primero se le otorga dos puntos y al segundo un punto.· Si al finalizar la ronda de votación se produjera un empate, durante la siguiente semana se desempatará.· El autor del cuento ganador propondrá la fotografía a usar en la ronda siguiente (la deberá enviar por e-mail al coordinador del juego).Cronograma· Etapa de publicación de textos: Desde el 3 de Junio y durante dos semanas Etapa de edición y publicación de textos: Desde el Lunes 16 de Junio y durante una semana· Etapa de votación: Desde el Lunes 23 de Junio hasta el Lunes 30 de JunioTodas las horas son de Buenos Aires, GMT-3.· Este juego ha sido creado por themanofthemask.· Coordinador del juego: anittaaLa foto propuesta por AnaAlonso , ganadora de la cuarta ronda de 2014 es:
6 years, 6 months ago

Comunicación claraEse martes, Marcela no entendía la actitud de su jefe. Luciano la saludó levantando la mano, apurado y desde lejos, cuando habitualmente, al llegar, la abrazaba y la halagaba expresando la atracción que sentía por ella. Marcela disfrutaba de esos mimos aunque no lo dejaba avanzar porque él estaba casado.
Desesperado, Luciano se sentó detrás del escritorio y desde allí, gritando, preguntó si hubo llamados. No despegaba la vista del teléfono.
Todo había comenzado el día anterior, cuando estaba hablando con un cliente y la comunicación se cortó. El teléfono volvió a sonar; Luciano atendió y escuchó una voz dulce y juvenil que hablaba con entusiasmo:
—…mañana tengo la entrevista, parece que es un buen trabajo, ¡ojalá tenga suerte!
Luciano no quiso interrumpir.
—¿Má? ¿Me escuchás?
No pudo esconderse más. Tragó saliva, impostó la voz y habló:
—Hola… yo soy Luciano, parece que la línea se ligó y quiero aprovechar para felicitarte…
—¿Qué? ¿Estuvo escuchando todo? Disculpe, voy a cortar.
—¡No, no! Esperá…
El tono acalló el fugaz encuentro. Luciano colgó el auricular con exagerada lentitud. El aparato volvió a sonar.
—¡Má! No sabés lo que pasó, estaba hablando con vos y de repente se ligó; un señor con voz de locutor…
—Gracias por el halago —Luciano modulaba cada palabra—. Tu voz también es bonita.
—¿Otra vez? ¡Yo marqué el número de mi mamá! ¿Cómo es que atiende usted?
—Quizá es un problema de la compañía de teléfonos. Podríamos reclamar juntos, ¿no te parece?
En lugar de respuesta, volvió el tono.
—¡Hooola! ¿Por qué siempre me cortás? —consultó al agonizante pitido.
Ese lunes estuvo pendiente del teléfono durante toda la tarde, pero los llamados fueron los habituales: clientes y proveedores. Por eso, temprano en la mañana del martes, Luciano pidió a Marcela que no atendiera el teléfono, se ocuparía él mismo.
El objetivo era conseguir una cita con la mujer detrás de la voz. Ensayó varios argumentos y casi se le escapa uno al escuchar la voz femenina ¡de su mujer! Más tarde, el llamado esperado sucedió.
—¡Hola mamá! ¡Conseguí el trabajo! No sabés qué bueno…
Luciano interrumpió.
—¡Te felicito! Seguramente te irá muy bien.
Varios segundos separaron la respuesta.
—Bueno… gracias.
Al ataque, Luciano continuó:
—¿Cómo te llamás?
Ella respondió «Clara». Tenía veinticuatro años, era contadora y ese sería su primer trabajo. Luciano se mostró comprensivo e interesado, le ofreció ayuda y hasta trabajo (por si el nuevo no le gustaba). Había preparado el terreno para la propuesta concreta.
—¿Qué te parece si nos juntamos a almorzar?
La respuesta fue el sonido del auricular ahogando la horquilla. Marcela, asombrada, escuchó gritar a su jefe, ¡y eso que la puerta de la oficina estaba cerrada!
Transformando su bronca en ímpetu se propuso encontrarla: consiguió un listado de las llamadas entrantes; identificó el teléfono de la dama; marcó el número y esperó impaciente oír su voz.
En el momento en el que el tono de llamado se apagó, pre anunciando la voz de la mujer, su corazón empezó a latir más rápido:
«El número solicitado no corresponde a un usuario en servicio».
—¡Noooo! ¡No puede seeeeeeer!
Luciano caminaba alrededor del escritorio intentando encontrar una respuesta coherente cuando lo sorprendió el teléfono.
—Hola… ¿es Luciano?
Él apoyó su mano izquierda sobre el escritorio y con emoción adolescente, dijo «Sí».
—Fui irrespetuosa al colgarle, pero usted entenderá, no nos conocemos…
—Por supuesto, Clara. Sólo me gustaría que hablemos mirándonos a los ojos.
—No sé…
—Podés elegir el lugar en el que te sientas más segura.
—Está bien, ¿qué le parece el bar de la plaza San Martín, a las doce?
—¡Por supuesto! Ahí estaré. Tengo un traje gris.
—Yo voy con un solero floreado.
Luciano sincronizó su reloj pulsera con el de la oficina y esperó impaciente a que llegara el momento. Aún faltando cuarenta minutos, y con la excusa de que el día estaba precioso (en realidad estaba soleado pero hacía frío), decidió ir al bar disfrutando del paseo.
Diez minutos antes de las doce, Luciano estaba sentado en una mesa de la vereda del bar, buscando un vestido floreado, o un solero, o cualquier cosa que indicara que Clara se acercaba. Sus ojos y su cabeza se movían en zigzag siguiendo a cada mujer que pasaba por la esquina. Ninguna era Clara.
A la una de la tarde, muerto de frío, volvió a la oficina. Con los codos en el escritorio sostuvo su cabeza un largo rato mientras se lamentaba haber sido tan ingenuo. El teléfono sonando lo trajo de nuevo a la realidad.
—¡Muy bonito! ¡Dejar plantada a una dama!
—¿Qué? ¡Pero si estuve esperándote más de una hora!
—Yo estuve desde antes de las doce, usted no vino. Cuando comenzó a llover, me fui.
—¿Lluvia? ¿A qué plaza fuiste?
—A la plaza San Martín, en el bar que está frente a la municipalidad.
—Pero ahí ya no funciona más la municipalidad, desde hace años.
—¿Cómo que no? Yo hice trámites allí.
—Bueno, como sea, ¿vamos de nuevo?
—Sí, pero más tarde porque ahora está lloviendo.
—¡Acá no llueve! Pero bueno…, quedamos para las cinco entonces.
Estuvo mirando al reloj de pared como se observa a una modelo desfilando. Las agujas de segundos y minutos se desplazaban y cruzaban como las piernas de la modelo moviéndose por la pasarela de las interminables horas vespertinas.
Poco antes del horario acordado, Luciano fue al bar y consultó al mozo: ninguna mujer sola estuvo al mediodía por allí. Esperó, esperó y esperó y cuando los faroles de la plaza se encendieron, totalmente frustrado, regresó a la oficina con la intención de tomar su abrigo, su valija y volver a casa antes de que su mujer se preocupara por la demora.
Luego de apagar las luces y mientras cerraba la puerta con llave, escuchó el teléfono. Era ella nuevamente. Quería seguir jugando con él. ¿Qué excusa pondría ahora? Esta vez sería él quien le cortaría, después de decirle unas cuántas cosas. Entró urgente a su oficina, dejó caer sus bártulos y estiró el cuerpo, como un arquero atajando un penal, para atender a tiempo. Comenzó a los gritos.
—¿Y ahora qué pasó?
—¿Luciano? ¿Estás bien? Estaba preocupada porque no llegabas —su mujer, sorprendida, intentaba tranquilizarlo.
—Ahhh… que… ¡qué bueno oírte, amor! Tuve un día terrible, estoy saliendo para casa…
Ya en su hogar, Luciano, abatido y silencioso, cenaba con la mirada perdida en algún lugar del tiempo, de las comunicaciones, de la confianza, del engaño. Su mujer le habló:
—¿Sabés? Hoy vi algo raro al mediodía cuando crucé plaza San Martín.
Luciano levantó la mirada y le consultó, mientras sus manos comenzaban a transpirar, qué había visto.
—¿Te acordás el edificio donde antes estaba la municipalidad? Bueno, lo abrieron nuevamente, ahí se realizan los trámites ahora. Y como nosotros necesitamos tramitar el…
Luciano dejó de escuchar. Por un momento dudó sobre si estaba con su mujer, con Clara, con Marcela o si su vida era solo una confusión de los cables del tiempo y el destino. Volvió a la cena y trajo consigo el almuerzo sólo esperando a Clara:
—¿Algo más, así, «raro», pasó hoy?
Él sólo escuchó la negativa y se desconectó. Entonces, el comentario de su mujer, contándole que había recibido varios llamados consultando por personas que hacía mucho tiempo no vivían allí, y sus ojos brillando y mirando el cielo del recuerdo o la imaginación al tiempo que los labios intentaban contener una sonrisa de satisfacción, también fue ignorado.
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6 years, 6 months ago
COMUNICACIÓN CLARA de Wallp
Qué rápido apareció el primer cuento. Y qué bueno que está. Excelentes los diálogos. Una historia redondita donde sin embargo quedan muchos hilos sueltos que no se sabe si tienen explicación racional. ¿Metió la cola el diablo, es un caso de mundos paralelos, o fue su mujer, que, conocedora de lo enamoradizo que es su marido, urdió esa estrategia y lo atrapó en falta? ¿O tal vez a ella, esas llamadas extrañas que cuenta que recibió, también le trajeron alguna aventura? Personalmente, me gusta más pensarlo en el terreno de lo inexplicable, como un toque de surrealismo; que a la misma hora, en el mismo lugar, para uno llueva y para el otro no; cuestión de dimensiones, pero también me gusta que quede la duda. Muy lindo cuento, Walter.
6 years, 6 months ago
No participé nunca de este taller y hoy, aburrida, entré por curiosidad y me encontré con el cuento de Wallp. Me gustó mucho aunque me quedé con dudas (y no me gusta cuando pasa eso )
¡Felicitaciones!
6 years, 6 months ago
COMUNIDACIÓN CLARA -WALLP: Un cuento extraño, presumo que quiere ser fantástico, en el que el omnisciente se mete en dos personajes, primero con Marcela (que desaparece de la acción y no sabemos por qué) y Luciano que lleva adelante la trama con una desconocida Clara. Tampoco sé nada de la esposa, ni siquiera elnombre. Quiero decir con esto que tanto Marcela como la esposa podrían muy bien desaparecer del cuento sin afectarlo. “Todo había comenzado el día anterior…” parece ser el verdadero comienzo del relato. Un relato sobre la incomunicación, el desencuentro, la necesidad del engaño, etc. Buena trama. Me pareció que falta algo en el final, pienso que daría para un cuento largo o nouvelle. Interesante, Wallp
6 years, 6 months ago

LA NIEVE Y LA NOCHESiete de la tarde. Nieva. Sobre las calles, los alféizares, y las azoteas, hay una película de nieve congelada. Las calles están desiertas, casi no hay movimiento. Una ardilla sale de al lado de un cubo de basura y, corriendo en eses, se refugia debajo de una camioneta. Un pájaro abandona un cable de tensión y vuela en dirección este. El viento, por su parte, ulula y ulula, y su eco reverbera y habla sobre las persianas metálicas cerradas a cal y canto. De pronto vemos una figura acercarse. Al principio no es más que un punto oscuro en un océano de blancura. Pero, pronto, ese punto se estira y toma forma. Es un anciano. Sí, lo reconocemos. Atiende en una lavandería no muy lejos de donde estamos. Viste una campera parduzca que le queda muy grande y flota sobre su cuerpo. Camina agachado, como si sobre sus hombros descansaran las penurias del mundo. Sus huellas en la nieve son rápidamente borradas por la brisa. De pronto, detiene su marcha frente a un local.
Julio ingresó a la herboristería y le pidió a Roberto unos trescientos gramos de Catalina púrpura. Entonces pagó, tomó la bolsa plástica, saludó y se marchó por donde había venido.
El asesino de gatos había vuelto, lamentablemente, luego de un par de años de ausencia. Ya se habían encontrado nada menos que cinco gatos despanzurrados en distintos puntos del pueblo. Y uno había sido Ulises, el gatito persa de su vecina. Aquello era intolerable. Así, por más que Julio estaba demasiado viejo para aquello, no le quedaba más remedio que beberse la hierba y salir a proteger a los animales.Catalina púrpura. Era una planta que crecía en los bosques aledaños al pueblo. Bien conocida por su capacidad sedativa. Generalmente, a sus flores se las bebía en infusión. Dos cucharas por noche eran más que suficientes para conseguir un sueño profundo y reparador. Entre sus efectos secundarios más importantes, estaba la posibilidad de experimentar sueños vívidos.
Una variante de esta última característica de la planta es lo que llevaba a Julio a consumirla. Bastaba tomarse una infusión de la hierba, irse a dormir y, sin falta, terminaba soñando con el asesino de gatos. Sueños premonitorios, eso es lo que experimentaba. El velo oscuro del sueño caía y, en algún lugar de su conciencia, se proyectaban, sobre un pliegue de su mente, imágenes claras como si fuera una película. Veía con todo detalle los movimientos del hombre, y de qué manera, en puntas de pie, ingresaba a las casas y agarraba a los mininos. Lo veía alzar su navaja por encima de su cabeza, antes de abrirlos en canal. El asesino… un ser detestable. Era bajo, casi enano, vestía prendas negras y Julio nunca había alcanzado a mirarle los ojos… cuando intentaba evocar su rostro, solo había una mancha difuminada, como el rostro de una persona en un cuadro de Francis Bacon. Pero sabía quién era, vaya si sabía reconocer al cobarde.
Era como si la planta fuera la puerta de acceso al mundo del asesino de gatos. Había una especie de cable, sostenido en la oscuridad, que conectaba a los dos universos. Un cordón umbilical que unía su ser a aquel ser despreciable.
Esto le permitía a Julio tener un mapa sobre el que moverse. Simplemente, se limitaba a soñar con el asesino, y luego seguir sus pasos y montar guardia (generalmente, llevaba un palo de madera) frente a la casa del minino en cuestión. Esto le permitía anticiparse a los pasos del asesino, que salía disparado cada vez que veía al viejo, el muy cobarde.
Los vecinos ya lo conocían, y sabían de su capacidad. Julio los llamaba a la casa, y decía algo como: “Oye, hoy va pasar el asesino de gatos por tu casa. Lo soñé. Por nada del mundo dejes salir al gatito. No te sorprendas si yo estoy parado frente a la puerta de tu casa montando guardia toda la noche.” Y cortaba la comunicación.
Julio bebió su infusión. “Con el reuma que tengo, me va a costar horrores salir todas las noches heladas a escarmentar al asesino de gatos… Para colmo, no hay nadie que sea sensible como yo a la hierba… Nuevas generaciones de jóvenes tienen que aparecer a relevarme… Uf… encima tengo una tos terrible, y mi dermatitis está peor que nunca; y claro, no hablemos del estado de los cayos de mis pies… Después de todo, ¿por qué tengo que sacrificarme por gatos que no son míos? Encima, me dejan afuera, como si fuera una basura. Jamás me invitan a tomar un café, al menos. Sí, claro, después me felicitan… Me dicen que soy el héroe del pueblo, así de desconsiderados son. La puta madre que me parió, siempre metiéndome donde no me llaman.”
Pensando estas cosas, Julio fue a su cuarto, se deslizó debajo de las sábanas y cerró los ojos.Cae una nueva noche en el pueblo. La tormenta de nieve no amaina, y la luna no se deja ver por ningún sitio. De a poco, las luces de los hogares se apagan. Silencio. Una ardilla, furtiva, baja de un abeto y se guarece detrás del tronco de un muérdago. Una corneja bate sus alas y se oculta lo alto de un pino. Cada tanto, se siente el sonido del teléfono en alguna que otra casa. Ya es tarde, la una de la madrugada. Entonces, repentinamente, sale una figura solitaria. Es un hombre encorvado que lleva un palo de madera. Sí, claro, sabemos de quién se trata. Camina detrás del cono de luz que proyecta su linterna, y monta guardia frente a una casa, luego frente a otra. Cae tanta nieve que parece que el hombre se transformará, de un momento a otro, en un muñeco de nieve. Pero aguanta, estoicamente. Es como si se hubiera suspendido el fluir del tiempo el tiempo, que ahora no es más que un río congelado. Solo están él, Julio, y la nieve. La nieve y la noche.
6 years, 6 months ago
LA NIEVE Y LA NOCHE de Craigbale
Hermoso cuento, creo que con rasgos de realismo mágico, contado con diferentes voces. Lo que más llama la atención es lo entrañable del personaje principal, su responsabilidad y sus reflexiones. El otro, el asesino de gatos, un personaje siniestro del que sabemos lo suficiente como para despreciarlo. Hermosas descripciones, y su relación con la foto: teléfonos que suenan en la noche para llevar el aviso que le salvará la vida a los gatitos. Una historia que no podría ser más tierna. Me encantó.———- Mensaje agregado a las 10:39 ———- Mensaje anterior a las 10:33 ———-En mi cuento también hay un gato, pero la historia es muy diferente:CÓMPLICES
Noche de luna llena. El Rubio se desliza sigiloso por la pared del patio y desde allí salta al jardín vecino. En la sala permanece una luz encendida. El dueño de casa sale a mirar la luna y vuelve a entrar. Desde hace horas espera a su compañera y no hay señales, ni una llamada telefónica, ninguna razón que justifique la tardanza. Preocupado, marca el número de la seccional más cercana, le cuenta al oficial que atiende que su mujer no ha vuelto a casa; le da sus datos personales. Se inician los trámites de rigor. Lo mantendrán al corriente si es que hay alguna novedad.
Mientras, el Rubio se pierde en los andurriales en busca de aventuras. Regresa mucho después, con una oreja rota, sobreviviente de alguna pelea con otros gatos. Su dueño lo mira indiferente, perdido en sus cavilaciones.
Han pasado varias horas. El hombre piensa que debería haber llamado a los parientes, al menos a los más íntimos, pero ahora ya estarán durmiendo. Lo hará a primera hora de la mañana. Revisa de nuevo todos los lugares donde se le ocurre que podría haber algún mensaje. Lo hace mecánicamente, porque ya sabe que no encontrará nada.
Está por amanecer cuando suena el teléfono. Le notifican que han encontrado muerta a una mujer con las características de la denunciada, y le preguntan si están hablando con su marido. El hombre dice que sí y apunta una dirección.
El Rubio duerme en una silla sobre un almohadón bordado. Levanta la cabeza y ronronea cuando ve pasar a su dueño rumbo al dormitorio, en busca de los documentos.
Ya está por salir, cuando ve llegar a la mujer cargada con dos grandes bolsas. Sin preguntas, el hombre la abraza.
Hay que llamar de vuelta a la comisaría para avisar que anulen la denuncia y aclarar que la muerta ha de ser la mujer de otro, que aquí no ha pasado nada.
Son dos en esa casa los que eligen callar; el tercero no habla porque no sabe, y si hablara, vaya una a saber qué cosas contaría.
6 years, 6 months ago
LA NIEVE Y LA NOCHE - CRAIG: Qué bien logrado el clima, compañero! Por supuesto que hubiese querido más, ver cómo se desarrollaba la trama porque promediando el cuento yo sentí que Julio era el asesino de gatos cuando tomaba la Catalina esa. Pero no. Lo dejás abierto. Impresionante el clima, lo repito, vi a cada persona, el ambiente, sentí el frío, la oscuridad y la nieve.
En el último párrafo pusiste: “del como de luz” supongo que será ‘cono’———- Mensaje agregado a las 11:40 ———- Mensaje anterior a las 11:33 ———-CÓMPLICES - ANA: Un cuento con suspenso en donde tienen el mismo peso el teléfono que el Rubio. Qué lindo nombre para un gato!. Me gustó. No entiendo muy bien por qué esa complicidad de preocupación se silencia. Pero vaya uno a saber. Es extraño el hecho de que la mujer aparezca a la mañana siguiente como si nada con dos paquete y tampoco aclare nada. Es un silencio de tres. Me hubiese gustado que el final me diera algo más———- Mensaje agregado a las 11:47 ———- Mensaje anterior a las 11:40 ———-LA MADRINA
Para esa nena de 9 años, tomar la comunión era una ceremonia muy importante, con ese vestido blanco con el que todas soñaban…el primer sacramento consciente en la vida de una mujer. Iba a la escuela dominical y su maestra de catecismo decía que era dedicada, inteligente y muy sensible a lo espiritual. Sus padres la observaban porque había algo en ella desde hacía dos meses, como un halo de luz que la rodeaba…una paz interna rara para su edad.
Su madrina, la tía Nelly, hermana mayor del papá, vivía en un pueblo, en el campo, pero se comunicaba con ellos por teléfono cada 15 días. Era especial: no había tenido hijos propios porque al fallecer la mamá, se hizo cargo de sus 6 hermanos menores y nunca se casó; pero había sido maestra rural durante 50 años y se sentía la madre de todos sus alumnos de primer grado. No le faltaba el amor: lo daba a raudales y era muy generosa, porque recibía también mucho. Su hermano le pedía que fuera a vivir con ellos a la ciudad. Por delicadeza, no decía que le preocupaba la posibilidad de una enfermedad en esa mujer de 75 años que vivía sola.
Nelly se había enterado de que Mónica se estaba preparando para tomar su primera comunión. Sabía que la situación económica por la que pasaba la familia de su hermano menor no era buena. Le escribió una carta muy emotiva en que la alentaba, le enviaba fotos de su propia ceremonia en la niñez, y le decía que quedaba a su cargo vestirla de los pies a la cabeza para la ocasión.
Todo transcurrió normalmente para la nena mientras se preparaba. Se la notaba mucho más aplicada en la escuela y más colaboradora en la casa. Hasta ayudaba a su mamá a preparar las empanadas que vendía en la plaza todos los domingos, para aumentar un poco la entrada de dinero.
El sábado 8 de diciembre se acercaba rápidamente. La mamá llamó por teléfono a su cuñada para ver cómo estaba y saber cuándo tenía pensado viajar a la ciudad. Por cortesía no le preguntó nada sobre el vestido; Nelly le dijo que viajaría el viernes anterior para estar ahí como había prometido.
El 7 de diciembre a la tarde llegó la madrina. Hacía 6 meses o más que no se veían y encontró a Mónica crecida y radiante. Le entregó la caja, mientras ella desarmaba su único bolso y se tiraba un poco a descansar. La nena no podía creer en lo que veía: sobre un almohadón de satén rosa, unos hermosos zapatos guillermina de charol blanco y una corona de azahares frescos armada con una vincha de seda. Eso era todo. No había nada más en la caja. Le empezaron a caer las lágrimas. No entendía y buscó debajo del almohadoncito. Nada. Entró su madre y cuando vio a su hija y comprendió lo que estaba pasando, se le estrujó el corazón de pena…La consoló diciendo que la madrina había dicho “de los pies a la cabeza”, y como ya estaba muy anciana no se acordó que en el medio debía ir un vestido. Le secó las lágrimas y, sin pensarlo dos veces, se la llevó corriendo.
En una casa de alquiler de ropa usada, encontraron un vestido de novia sencillo y corto que le calzaba a la perfección porque era alta y delgada, grande para su edad. Gastaron la plata ahorrada con esfuerzo para los regalos de Navidad. Pero salió todo bien. Por suerte los zapatos eran de su medida y los azahares naturales se destacaron a los ojos de todos.
Nadie se dio cuenta de lo ocurrido, ni siquiera el padre, y la madrina se sintió muy orgullosa de su ahijada. Mónica aprendió de su madre, en un sólo día, (más que en meses de catecismo), qué era eso del perdón y de la gracia.
6 years, 6 months ago
Gracias por el comentario, Lidy. Es que se me ocurrió que ella pensaba abandonarlo, pero se arrepintió, y él no le pregunta, porque después de toda la angustia que pasó, está demasiado feliz como para enturbiar esa alegría con una confesión. No sé si es verosímil, pero es así como me salió. Por ahí si el cuento sigue, al otro día se arma, pero la historia termina ahí. Y el gato, por supuesto, no entiende nada, como “parece” que no entendieran nada tampoco los otros dos.———- Mensaje agregado a las 12:00 ———- Mensaje anterior a las 11:56 ———-Me copio tu cuento en Word para leerlo más tarde porque ahora tengo que salir.
6 years, 6 months ago
Ah!! Ahora sí, puedo meterme más en el cuento. Pero ojo! eso de que los gatos no entienden nada… siempre he tenido gatos y perros. Pero los gtos tienen una sensibilidad increíble para captar estados de ánimo, presentir que algo va a pasar, arrimarse al que sufre. Muy lindo. Ahora lo entendí. Perdón, A veces soy dura de entendederas, Ana!
6 years, 6 months ago
Lidy, Ana: gracias enormes por los comentarios, como siempre. Me encanta que les haya parecido tierno. Sí, intenté narrar de otra manera, para no cansar. Lidy: qué mente increíble tenés! Jamás se me hubiera ocurrido que podría ser el mismo viejo el asesino de gatos, realmente hubiera sido un giro muy bueno. Aunque, pensándolo bien, no sé si hubiera sido coherente con mi personaje… Julio es un viejo gruñón, todo lo que quieras, pero me parece que es una persona de un corazón muy cálido y noble, que hace enormes sacrificios para ayudar a las criaturitas, usando su don que también es su desgracia. Gracias por sus lecturas enriquecedoras!
6 years, 6 months ago
Hacer de Julio el asesino de gatos hubiese sido fantástico porque implicaría una doble personalidad que para vos no tiene. En fin, cada uno con sus recónditos lugares en la imaginación.
6 years, 6 months ago
Doble personalidad? Sí, eso sí que hubiera sido genial. Julio podía quedar tal cual, y además convivir con un Julio mucho más oscuro. Lo tendré en cuenta para una reescritura. Gracias enormes amiga!———- Mensaje agregado a las 17:11 ———- Mensaje anterior a las 17:07 ———-Empiezo con los comenarios:COMUNICACIÓN CLARA: A ver… el comienzo me pareció magistral, la narración, también, y qué decir de los diálogos… Pero… el último tercio del cuento me resultó muy confuso. Hay alguien que dijo que quizá había un cambio dimensional. Yo en un principio pensé que simplemente se habían confundido de lugares de encuentro, pero ya no sé. Un cuento bien austeriano, en todo caso. Veré de reelerlo unas veces más a ver qué más puedo sacar.———- Mensaje agregado a las 17:43 ———- Mensaje anterior a las 17:11 ———-CÓMPLICES: qué día estoy teniendo con los cuentos. Me costó pero creo haberlo entendido. En un principio pensé que el gato había matado a la mujer, por el tema que vuelve como vuelve y la mujer no aparece. Luego, con tu aclaración a Lidy, entendí un poco más. Rubio… lindo nombre para un gato! Y sí, parece que a los dos se nos dio por contar experiencias gatunas. Muy bueno.———- Mensaje agregado a las 17:49 ———- Mensaje anterior a las 17:43 ———-LA MADRINA: Lidy me encantó tu cuento, y la frase del final me parece que lo cierra excelentemente. Mirá que olvidarse del vestido, che! Suerte que se resolvió de la mejor manera. Muy linda, por otra parte, la profundidad psicológica con la que bordás el personaje de la señora mayor. De lo mejor del cuento. Felicitaciones!
6 years, 6 months ago
Gracias por el comentario, Craig. Si, a veces me dejo llevar y los personajes hacen lo quieren. Pero de algún rincón de mi mente saldrán esas actitudes desconcertantes. Ya sé que el cuentito no es fácil de entender, pero a veces me gustan esos textos que parece que se escribieron solos porque yo, como autora, tampoco sé mucho de lo que pasó ahí. Voy a ver si termino otro que escribí hace mucho y le estoy haciendo unas correcciones. Creo que ese se va a entender más (eso espero)
No está mal lo de la doble personalidad de Julio, pero ya sería otro tipo de cuento. Así como está me resulta muy tierno y querible el viejo defensor de los gatos, aunque rezongue, y con sus buenas razones.———- Mensaje agregado a las 15:01 ———- Mensaje anterior a las 14:59 ———-LA MADRINA de Lidy
Lidy, tu cuento me emocionó mucho, sobre todo el final. La actitud de la madre, toda una lección en cuanto a humanidad se refiere para la hija. Pensar que hay familias que están buscando el menor motivo para recriminarse cosas uno al otro. No hubiese servido de nada hacer reproches por su distracción a la bondadosa tía ni valía la pena alterar al resto de la familia, lastimando a una y preocupando a otros. Con sentido práctico y mucho cariño buscó una solución efectiva y todos felices. Qué grande. A mucha gente le haría falta leer este cuento.
6 years, 6 months ago
TELEFONO
La secretaria le recuerda que debe conseguir un arreglista para el nuevo álbum, así que Danilo toma el teléfono rápidamente.
—….
—Hola, soy el representante de Xoana Serr, hablamos el otro día para la producción del nuevo disco.
—…..
—Eso mucho no me interesa, de la parte artística se ocupa ella. Escuche, le había hecho un ofrecimiento, pero la compañía quiere algo más barato, ¿qué tanto podría bajar si limitamos su participación a la de coautor, pero no limitamos sus regalías?
—……
—No, sigue siendo un empleado y tiene que firmar un contrato con todos los demás requisitos que habíamos dicho la última vez.
—…….
—Bueno, pero quiero una respuesta para mañana.
—….
—Espero su llamado, chau.
Molesto por escuchar propuestas sobre innovaciones musicales de dudoso éxito y seguro aumento del gasto, decidió llamar al estudio de grabación que pasó el presupuesto más bajo, aunque fuera de segunda línea.
—….
—Hola, soy el representante de Xoana Serr, hablamos el otro día para la producción del nuevo disco.
—…..
—Bueno, decidimos trabajar con ustedes, pero si nos hacen un descuento del veinte por ciento a cambio de una mención destacada en el interior del álbum y un enlace en la página oficial de la artista y la productora.
—……..
—Eso mucho no me interesa, de la parte artística se ocupa ella, pero desde ya que debe tener el mejor equipo disponible durante todo el tiempo que necesite, si o si.
—…….
—Entonces me llama el miércoles y firmamos un contrato con todos estos nuevos cambios.
—…….
—Si, si. Hasta luego.
Ahora estaba contento de ahorrar dinero que podía ir a promoción o a pagar algún caprichito de su representada más escandalosa. Empezó a leer papeles y sacar cuentas, entusiasmado con las posibilidades de agrandar su comisión y cambiar el auto, cuando recibió un llamado.
—Hola.
—….
—No me llames al trabajo, estoy ocupado (….) hacé lo que quieras, no me interesa (….) es tu hijo, ¿o no?, arreglate, chau.
Otra vez de mal humor, pensó que el matrimonio en ese ambiente es más que un error, es una abominación. Por suerte tenía todo el tiempo que quisiera para darse todos los gustos que quisiera, y la plata para hacerlo.
Se puso a leer los diarios, para olvidarse de su mujer y controlar el espacio que tenían sus clientes; debía calcular también los tiempos para promocionar algún escándalo nuevo con sus periodistas amigos.
La cosa andaba bien, pero no tanto; se empezaba a diluir el tema del juicio con la modelo. Iba a tener que hablar con el abogado que le recomendaron para meter una denuncia contra Xoana, eso la iba a ayudar y además a bajarle un poco los humos.
Llamó entonces a un fotógrafo que conoció hace unos meses y estaba dispuesto a ayudar.
—Hola.
—….
—Si, soy Danilo.
—….
—Vamos a hacer lo de la denuncia, andá preparando todo para el fin de semana.
—….
—Si, nos encontramos el jueves ahí, voy con el boga y el custodia que te va a agredir.
—……..
—Depende de lo famoso que quieras ser.
—……..
—El tipo sabe pegar sin lastimar y tenemos un médico que va a decir que casi te matan.
—….
—Me alegro. Bueno, nos vemos en unos días.
—….
—Chau.
Se estaba divirtiendo, ese asunto iba atraer cola, sobre todo si el patovica conseguía que Xoana también golpeara. Ella se haría fama de violenta y con un poco de suerte terminaría presa por un rato; además podía llegar a mejorar su desempeño, si era cierto que los artistas se inspiran cuando sufren. Por eso estaba en el negocio, porque la gente compra estrellas, no música. Y él gana dinero vendiendo lucecitas de carne y hueso.
6 years, 6 months ago
TELEFONO de Claudyo
Qué ambiente más feo el que describiste, pero es así; algunos artistas muy famosos son un producto por un tiempo, mientras sean un buen negocio para el representante, mientras que los que se mueven por su cuenta y ponen el alma en lo que hacen generalmente tienen un techo y por mucha garra que le pongan, la necesidad de trabajar de otra cosa para ganarse la vida los termina gastando. Muy buenos los diálogos. Con saber lo que dice uno, ya se puede suponer lo que el otro contesta. Y el cuento no podría tener más que ver con la foto.
6 years, 5 months ago
Gracias Ana y Craig por leer y comentar. No será muy moralizador mi cuento?
En fin, así salió, y es verdad todo lo que dicen sobre las familias.———- Mensaje agregado a las 18:58 ———- Mensaje anterior a las 18:52 ———-TELÉFONO - CLAUDYO: imagino que te debe haber llevado un trabajo terrible estructurar este cuento. Leerlo no es fácil, porque uno tiene que ir imaginando lo que el interlocutor dice, pero lo que sí queda clarísimo es que en general, el ambiente artístico es una mier… y que no se salva ni la vida privada. En ese sentido, estoy de acuerdo con Ana en que el panorama es lúgubre, pero no el cuento que lo pinta tal como es. Te felicito.
6 years, 5 months ago
Wallp - Comunicación clara: Como amante del género fantástico, no sólo me encantó el cuento, sino que no tuve las dificultades de interpretación de la gente no habitué (o eso creo). Muy buen ritmo, muy linda historia.
Craig – La nieve y la noche: Una excelente ambientación y una historia oscura, muy bien tratada. Detalle: sería “callos”, con ll y no con y.
Ana – Cómplices: Una situación emocionalmente muy intensa y un silencio que dice mucho. Realmente muy bueno.
Lidy – La madrina: Otro hermoso cuento con una niña de protagonista. Está muy bien hecho y me gustó mucho el final. Felicitaciones.
Ana y Lidy, me alegro que les haya gustado mi cuento. No sé si en realidad las cosas son así, pero por lo menos es lo que la gente se imagina del ambiente artístico y “aledaños”. Me alegro también que se hayan entendido los diálogos; si, fue complicado armarlos para que se entendieran, pero veo que valió el esfuerzo. Gracias por sus opiniones.
6 years, 5 months ago
La llamada
Luz, enceguecedora luz. Pero, ¿dónde estoy? Siento que he dormido dos siglos. No puedo mantener los ojos abiertos: no puedo pero quiero. Es que al cerrarlos sobre el negro de mis párpados internos se proyecta la silueta de aquella niña, los bloques a un lado y la muñeca en sus manos. Allá, sola en el comedor, sumida en sus pensamientos, con el piso de adoquines bajo sus pies, y lejos, inalcanzable, un techo de madera brillante. Con lujo de detalles, logro distinguir las manchas de humedad en las viejas paredes de hormigón; y el torneado artesanal en aquel estante de caoba. Al costado, imponente, se levanta la puerta hacia el patio interno, cuyos vidrios de vivos colores que se anclaron en mi memoria.De repente: el aterrador sonido. Ella sigue tranquila, pero yo no: ya sé lo que viene, aunque no puedo decir qué es. Temo por ella. ¡No atiendas! Le grito, pero no me escucha. Corre hacia el teléfono, pero alguien más levanta el tubo, no alcanzo a verle el rostro; y de repente los recuerdos se hacen confusos, la memoria se empaña y el llanto irrumpe con el ímpetu de un vómito, incontenible, desgarrador.Me seco la cara y observo las paredes: están cubiertas de un fondo blanco, y el revestimiento interior parecería ser tela. Con las pocas fuerzas que tengo, me paro al tercer intento, doy unos cuentos pasos y embisto la pared con todo mi peso: no duele, se hunde. Ni siquiera hacerme daño puedo. Muevo los brazos, pero no logro separarlos del torso. Estoy amarrada a mi cintura, ¿me estoy abrazando? Pero si yo sólo siento odio hacia esa niña, hacia su muñeca y hacia su impotencia.
Súbitamente, la habitación ya no está vacía: aparece como por arte de magia, o como fruto de una vívida ensoñación, el endemoniado teléfono. La mesa ratona que lo contiene luce como un pedestal en el interior del cuadrilátero. Mis brazos son libres otra vez, pero me tiemblan las manos y vuelvo a desear estar amarrada. Quiero alcanzar el tubo, pero el cuerpo me pesa, y mis extremidades no responden. Sólo me queda sentarme contra la pared, y esperar que aparezcan esas otras manos; y que me ayuden a escapar de este infierno, que sola no puedo lograrlo.
6 years, 5 months ago
Comunicación clara - Wallp: me gustó la trama, lo fantástico siempre me atrapa, más cuando no se lo espera. Interpreté que ocurrió una especie de cruce temporal en las líneas telefónicas, no sé si estaré en lo correcto. Lo que sí, me parece que la introducción descoloca un poco por el hecho de que se nombra a Marcela antes que a Luciano, por lo que da la sensación de que ella sería la protagonsta en lugar de él. Está bueno arrancar el cuento desde un tercero, me parece original y realmente me gusta, pero creo que quedaría mejor si apareciece primero Luciano, ya que al presentar un primer personaje con nombre y todo el lector comienza el cuento adoptando su perspectiva.
La nieve y la noche - Craig: wow, qué historia! Nos acercás mucho al pobre Julio, digo pobre porque ese don en una pesona tan noble y bondadosa parece ser una carga un tanto riesgosa… Bueno, como verás lograste meterme en la historia y empatizar con este particular señor. Muy bueno!
Cómplices - Ana: muy logrado el suspenso, en especial porque creaste un clima ideal con lo del Rubio paseando en la noche, me gusto muchísimo esa ambientación. Lamento yo tampoco haber entendido del todo el final, se me aclaró después con tu comentario.
6 years, 5 months ago
Había escrito un comentario, pero al enviar me dio error, y no apareció. Lo voy a volver a escribir, pero recomiendo copiar los mensajes antes de enviarlos, porque parece que de nuevo están fallando algunas cosas en el foro.
LA LLAMADA de Emma
Qué buen cuento. Con un tinte onírico; clima de pesadilla; como recursos literarios, las imágenes visuales de luz, de color. Los recuerdos, que aparecen con esa envoltura de irrealidad que les da el paso del tiempo. Y el misterio: ¿Quién es la niña? ¿Quién la voz que narra, y que desea protegerla, porque sabe lo que viene? Yo supongo que se trata de la misma persona, de pequeña y luego de grande, ya atrapada en su telaraña. ¿De quién es la mano que levanta el auricular y quién está detrás de esa llamada que parece haber desencadenado el conflicto? Tantas preguntas que podemos hacernos, cuya respuesta no es tan necesaria, porque lo importante acá es la forma de narrar, de contagiar sensaciones. Sin saber prácticamente nada, quisiéramos proteger a la niña, hacer algo por la dueña de la voz que teme por ella, y sentimos cierta aprensión por quien levanta el auricular, y miedo y tal vez odio por la voz que está detrás de la llamada, porque le hicieron daño a la niña, tan inocente con su muñeca y su impotencia. Me gustó mucho este cuento; el clima logrado.———- Mensaje agregado a las 19:31 ———- Mensaje anterior a las 12:39 ———-Otro cuento en el que aparece un gato; bueno, una gata. Es que ellos son así, muy invasivos
LA TÍA ELVIRA
María Irma se había levantado ese domingo bastante casada. El repiqueteo de la lluvia en la ventana no le había permitido descansar bien. Había dormido poco, y además con pesadillas. El despertar no fue mucho mejor, ya que apenas vestida tuvo que salir corriendo a destapar la rejilla de la terraza que se había cubierto con las hojas de las macetas, y ahora el cielo raso goteaba en un rincón de la cocina. Sin preocuparse por nada, Catalina dormía en uno de los sillones. Siguió ronroneando cuando pasó a su lado, sin molestarse en cambiar de posición. La gata estaba con ella desde que había muerto su madre. A Hermelinda no le gustaban los gatos, en general nunca le habían gustado los animales domésticos, pero a los gatos en particular los detestaba. Por eso María Irma recién se había permitido tener una mascota cuando su madre dejó de estar ahí para reprochárselo.
Después de cambiarse la ropa que se había empapado bajo la lluvia (si me quedo así me voy a resfriar y mañana tengo que ir a trabajar, pensó) puso el agua en el fuego para hacerse un café. Generalmente desayunaba con un vaso de leche, pero esa vez necesitaba algo más energizante para empezar el día.
Con el café en la mano, se sentó por fin a la mesa. En ese momento sonó el teléfono.
—Hola Irmita —dijo la voz de su prima Eugenia del otro lado del tubo— espero que estés bien despierta porque te tengo una noticia.
María Irma respondió al saludo con la voz tan calmada como siempre.
—Estuvimos haciendo cuentas con Matilde y lamentablemente, no vamos a poder seguir pagando el geriátrico de la tía Elvira —siguió diciendo su prima Eugenia— y como sabemos que a vos también te cuesta poner la parte que te toca pensamos que tal vez nos convendría a todos que la recibieras en tu casa; vos sos la única que vive sola. Nosotras no podemos, ya sabés, por los chicos…
María Irma miró su biblioteca. El día anterior había pasado horas limpiando esos estantes. Las colecciones que había logrado reunir eran su orgullo, su humilde vanidad. Sentarse por la tarde del domingo a disfrutar de la lectura era el sumo placer que podía permitirse. Su independencia, lograda a costa de tanto esfuerzo; sus preciosas costumbres cotidianas que la recompensaban por la dedicación a sus padres que había llevado adelante sin quejarse, sin reclamar del resto de la familia ni un mínimo de atención, aunque con esa actitud se le habían ido los años casi sin notarlo.
—Nosotras sabemos que vos ya estás acostumbrada al cuidado de ancianos —continuaba diciendo su prima en el teléfono— y es más, creemos que hasta te haría compañía, ya que no están más los tíos y te debés sentir tan sola.
La gata se había bajado del sofá y ahora ocupaba la silla en que un momento antes se sentara María Irma. El café se enfriaba en la mesa mientras ella seguía oyendo desde lejos a su prima. En pocas horas más empezaría la película que había marcado para ver. En la heladera la esperaba su menú preferido, fácil de cocinar; su descanso, después de años alternando entre la dieta sin sal que debía cocinar para sus padres y las catorce pastillas con sus correspondientes horarios que debía controlar que tomaran entre los dos. Miró el sofá y se imaginó a su tía ahí, sentadita, esperando su sopa. Y la otra cama en el dormitorio, donde ella por fin tenía intimidad después de tantos años durmiendo en el comedor.
—Si te parece, pensalo —mientras tanto parloteaba su prima sin esperar respuesta— pero creo que es la mejor solución para todos, en especial para vos que tendrías un gasto menos y también compañía.
María Irma se apoyó en la pared. En sus ojeras más pronunciadas que nunca esa mañana aparecieron algunas lágrimas. Miró el televisor. Miró a la gata. Miró sus libros. Se miró a sí misma en el espejo del comedor. Miró de nuevo al fantasma de la tía Elvira, pobrecita, sentada ahí en silencio mientras ella llegaba apurada de la biblioteca municipal donde trabajaba para correr a cocinarle su dieta; el olor a pollo hervido y zapallito que ya no podría soportar; los remedios en la mesa de luz, los pañales comprados a las corridas en el camino; de nuevo miró a la gata que seguramente a su tía tampoco le iba a gustar.
Y mientras la voz de su prima se perdía en un ruido vacío de sentido, dejó el teléfono sobre la mesita y terminó su café, ya congelado. Después se fue hasta el dormitorio, abrió el placard y sacó la ropa vieja que pensaba dejar en una bolsa en la vereda; iba a necesitar espacio.
Después, se soltó el pelo, y se sentó a mirar un libro. En realidad no leía: pensaba en los zapatos que se iba a comprar al día siguiente; tal vez también un nuevo pantalón un poco más ceñido, una remera ajustada al cuerpo y un bolso haciendo juego con los zapatos, para salir a disfrutar de la vida que otra vez le estaban tratando de hipotecar.
6 years, 5 months ago
Emma – La llamada. Terrible tu cuento, atravesado por una sensación oscura de principio a fin. Lo que está escrito es muy bueno, pero lo que no lo está es aún mejor. Sugiere y deja a la imaginación aterrarse sola. Te felicito. Detalle: “vidrios de vívidos” no me suena tan bien, además que usás la palabra vívida en otra parte del relato.Ana – La tía Elvira: A esa Eugenia me dieron ganas de ahorcarla con el cable del teléfono. Bien por ti, una historia excelente. Detalle: en la primera oración te quedó “bastante casada”.———- Mensaje agregado a las 20:27 ———- Mensaje anterior a las 20:23 ———-No puedo editar el mensaje anterior. Además cada vez que abro cualquier tema tengo que recargar varias veces. Espero que esto no empeore, así ya está bastante complicado.
6 years, 5 months ago
Ana y claudyo: Gracias, me alegra mucho que les haya gustado. Y tenes razón claudyo, quise poner vivos en lugar de vívidos.
———- Mensaje agregado a las 18:07 ———- Mensaje anterior a las 00:27 ———-
Wallp: Excelente cuento. Me gusta porque da lugar a que el lector suponga, lo pone a pensar, a descifrar qué es lo que sucede, no hay una única explicación posible. Para mí, la de Clara es una voz proveniente del pasado, alguien que Luciano conocía de antes, por eso se sintió cautivada por la misma, ya que la relacionó con una mujer que él ya conocía, o bien puede ser una voz muy parecida a la de alguien que ya conocía (esto lo pensé así porque me pareció raro que un hombre se obsesione tanto con una mujer sólo por el hecho de escuchar su voz). Cuando leí la parte de la cena con su mujer, pensé que quizás Clara le hablaba desde un universo paralelo. Coincido con los comentarios anteriores respecto del inicio del cuento, me llamó la atención luego que Marcela fuese un personaje secundario, incluso menos importante que Clara y la mujer de Luciano. Me gustaron los diálogos y tu forma de narrar. ¡Felicitaciones!
Craig: Un cuento que inicia narrado desde una voz que habla en plural, y trae visualizaciones a nuestra imaginación; terminando de la misma manera. Ambos párrafos con descripciones del entorno, sentimos el frío en nuestra propia piel, y deseamos estar en ese lugar, pero bajo un techo y con una estufa al lado. En el primer párrafo son las siete de la tarde, Julio es un hombre más entre tantos hombres; en el último párrafo, es de noche, y el viejo es un héroe. En el medio, nos enteramos que Julio es una persona malhumorada y de buen corazón. Tiene una gran responsabilidad sobre sus hombros. Decide hacer algo con ese don que le fue concedido. Digno de admiración, realmente. ¡Un héroe con todas las letras! Me encantó, por las hermosas descripciones y por como los párrafos inicial y final conecta con la trama. El hecho que “reconozcamos” al personaje principal hace que lo sintamos más cercano.
Luego comento el resto, pasa que tengo cosas que hacer y quiero dedicarles el tiempo que se merecen.
———- Mensaje agregado a las 17:50 ———- Mensaje anterior a las 18:08 ———-
Ana: Muy bueno tu cuento. Me transmitió mucha angustia y luego alivio cuando apareció la mujer. Eso significa que me atrapó. Lo que más me gustó fue el contraste entre la angustia humana y la tranquilidad de los animales. Seguramente el hombre sintió envidia por el gato en ese momento. Me gustó el final, muy natural la reacción del hombre, y tierna; sólo le sale abrazarla, luego vendrán las explicaciones.
Lidy: Hermoso cuento. Me encanto el personaje de la tía. Y sobre todo la actitud de la madre, que se las arreglo siendo una heroína silenciosa y sin necesidad de aplauso. Un ejemplo. La reflexión del fin del cuento me pareció muy profunda y acertada. No hay nada como aprender de las personas que nos rodean. Yo presencie muchas clases de catequesis, y puedo dar fe de eso. ¡Te felicito!
6 years, 5 months ago

PRONÓSTICO DE TORMENTA
EN VILLA GATO I. La Llamada
Una llamada me despertó a las tres de la mañana. Salté de la cama. Lo primero que pensé fue en papá, que algo le había sucedido. Hacía poco había sufrido un segundo infarto, y su cuerpo estaba muy débil. Sí, era lo único posible.
Después de enredarme, primero con el edredón de la cama, y luego con un pantalón que yacía sobre la moqueta, me precipité a tropezones al comedor. Finalmente levanté el auricular, al noveno o décimo tono.
“¿Sí?”, pregunté con la voz entrecortada.
Del otro lado hubo silencio. Ocho o nueve segundos.
“¿Sí?”, volví a intentar.
Sentí el sonido de una respiración. Se sucedieron los instantes.
“¿Claudia, eres tú?”, pregunté.
Nadie contestó. Luego de un rato colgaron, y yo, resignado, hice lo propio. II. El adiós a Vladi
Ya en la cocina, bebí un poco de agua. Entonces noté algo extraño. Mi gato, Vladimir, descansaba donde siempre, aovillado en su cuna de mimbre. Pero él ya no estaba, se había ido. Lo supe al instante. Dejé el vaso de agua, me acerqué a la cuna y, luego de algún titubeo, toqué al que había sido Vladi. Efectivamente, ya no era mi gato. Allí había un cadáver. Presioné el cuerpo frío. Su corazón ya no bombeaba, estaba claro. Su rostro, sin embargo, se veía apacible, como si la muerte lo hubiese sorprendido teniendo un sueño bonito.
“Vladi…”, fue todo lo que atiné a decir.
Busqué una bolsa de residuos, deposité el cuerpo allí, y, en pijamas y ojotas, y después de buscar una pala, me dirigí a mi auto. Manejé un largo tiempo, con el cuerpo del gato en el asiento del acompañante, sin saber muy bien adónde dirigirme. Finalmente, lo enterré en un gran terreno baldío que había detrás de una casa que había alquilado hacía un tiempo. En ese lugar había enterrado a Sultán, otro gato mío.
Cavé una pequeña fosa, así como estaba, en pijamas y ojotas, dejé la bolsa dentro, y la tapé. “Debería haberte dado algo más de atún y menos whiskas”, le susurré al montoncito de tierra. Le hice una gran reverencia (lo menos que podía dedicarle por tanto tiempo compartido) y me marché.
Regresé al coche y seguí manejando en círculos, hasta que me encontré pidiendo una hamburguesa en un Auto Mac. Uno no sabe en qué momento le puede atacar el hambre.
Así que allí estaba, comiéndome una hamburguesa con queso con las mismas manos que habían tocado el cuerpo inerte de Vladimir minutos atrás. Pero en ese momento, mi cabeza estaba lejos de allí, ahora lo sé. La llamada. Estaba claro que tenía relación con la muerte de Vladimir. Lo sabía. Cómo, no tenía idea, pero la conexión existía, aquellos hechos no eran ajenos. Y Claudia, claro. Ese nombre asediaba mi conciencia en un lento crescendo, como una marea que sube. ¿Podía ser ella la que respiraba en silencio del otro lado de la línea?
“Villa Gato”, me dije cuando terminé la hamburguesa. “Tengo que volver…”
Ya estaba amaneciendo cuando regresé a casa.III. Villa Gato
Villa Gato estaba emplazada en un paisaje cordillerano, a un centenar de kilómetros de la ciudad donde vivía. Era bastante bonita por cierto, elegantes casas de madera con techos a dos aguas se alineaban unas al lado de las otras. En torno a las viviendas, descansaban hileras e hileras de rosas y tulipanes. No creo que la cantidad de habitantes llegara a los mil, al menos esa fue mi impresión la última vez que había visitado el lugar. Su nombre tan peculiar se debía al hecho que, cada siete años, un veintitrés de septiembre, llovían gatos. Sí, así como suena. Grandes nubes negras, cargadas de gatos, alfombraban el cielo y, poco después, los felinos comenzaban a caer, como si fueran gotas de lluvia. Los había para todos los gustos: cruzas de todos los tipos, como también de raza: siameses, persas, himalayos, burmeses, bengalas, ragdolls, manx…
De hecho, este fenómeno reportaba la mayor fuente de ingresos de la villa. Cada siete años, llegaban personas de todas partes, y copaban las calles y las plazas, esperando que cayeran los gatos para adoptarlos. Al final de la jornada, no quedaba ni un animal sin hogar, y eso que caían tantos que, por momentos, uno se encontraba con ellos sin importar adónde alzara la vista.
Y ahora me encontraba cruzando el portal de entrada a la villa, catorce años después, y un veintitrés de septiembre. Todo era como recordaba. Las casas de madera, los tulipanes. La gente abarrotando las angostas veredas y las calles. Parecía que, tantos años luego, el pueblo me había aguardado, conteniendo la respiración.
Estacioné el coche frente a la plaza central. El cielo se estaba nublando de a poco, preñadas nubes de tormenta comenzaban a solapar al sol. Caminé un buen rato. Había cantidades de niños correteando por todas partes. También puestos de helados y de algodón de azúcar. Gigantescos Maneki-neko de fibra de vidrio dispuestos en lugares estratégicos. Pancartas (SEA RESPONSABLE. SI SE LLEVA UN GATITO, SEA TAN FIEL CON ÉL COMO ÉL LO SERÁ CON USTED: NO LO ABANDONE). Puestos veterinarios móviles. Locales de sánguches con nombres en honor a los gatos.
Cansado de dar vueltas, me dejé caer en un banco. A mi alrededor, cada vez se congregaba más gente, y el cielo estaba más oscuro. Se palpaba la ansiedad en el ambiente… dentro de poco, se acabaría la espera de siete años.
Me dediqué a reflexionar. Catorce años antes, había venido con mi amiga Claudia. Entonces vimos caer, casi diría flotar, a un gatito marrón, bastante común por cierto, con una mancha blanca alrededor del ojo derecho. Entre tantos que la lluvia había desperdigado por el suelo, ése fue el que llamó nuestra atención.
“Es feo”, dijo Claudia en ese entonces. “Tan feo que me gusta.”
“¿Has visto?”, le dije. “Me lo llevaré.”
Y ese terminó siendo Vladimir. Aquel fue el último día que la vi. Viajaría a Europa a hacer un posgrado semanas más tarde, y se quedaría a vivir allí. Yo me quedaría a continuar con la empresa familiar. En ese entonces, no estaban muy de moda los e-mails, pero prometimos mantenernos en contacto. Lamentablemente, aquello nunca ocurrió.
“Algún día vamos a volver aquí. Los dos”, había dicho ella antes de despedirse. Algún día. No podía sacarme de la cabeza la idea de que había vuelto, finalmente. Me había llamado pero no se había atrevido a hablarme… Sonaba a locura, pero algo dentro de mí decía que debía seguir mi locura.
Un potente trueno me sacó de mis cavilaciones. La gente comenzó a gritar y a alzar las manos al cielo. Como copos de nieve, caían los primeros gatitos, bajaban como deslizados por toboganes invisibles y, con una elegancia envidiable, se posaban sobre el suelo. Blancos, negros, pardos… los había de todo tipo.
Entonces, de súbito, una mano se posó sobre mi hombro, sin darme tiempo a incorporarme. Dijeron mi nombre. No me pregunten cómo, pero supe quién era esa persona, mucho antes de girar y mirarla a los ojos. ———- Mensaje agregado a las 18:37 ———- Mensaje anterior a las 22:47 ———-LA TíA ELVIRA: qué hermoso cuento, Ana. Nos adentrás a una guerra familiar que se cobra una víctima. Me encantó la última frase. Muy bien esbozada la psicología de los personajes. Sutil, también. A mí también me dio bronca, como a Claudio. No sé porqué me hiciste acordar a Katherine Mansfield, aunque tu cuento es mejor que muchos de ella. Pero si la personaje decide cuidar a su tía, la que me va a dar bronca es ella… ¿es que aprendió nada de lo que le pasó?———- Mensaje agregado a las 18:58 ———- Mensaje anterior a las 18:37 ———-¿es que NO aprendió nada de lo que le pasó?, quise decir.
6 years, 5 months ago
CraigBale
LA TíA ELVIRA: qué hermoso cuento, Ana. Nos adentrás a una guerra familiar que se cobra una víctima. Me encantó la última frase. Muy bien esbozada la psicología de los personajes. Sutil, también. A mí también me dio bronca, como a Claudio. No sé porqué me hiciste acordar a Katherine Mansfield, aunque tu cuento es mejor que muchos de ella. Pero si la personaje decide cuidar a su tía, la que me va a dar bronca es ella… ¿es que aprendió nada de lo que le pasó?———- Mensaje agregado a las 18:58 ———- Mensaje anterior a las 18:37 ———-¿es que NO aprendió nada de lo que le pasó?, quise decir.
Craig, ella no se va a hacer cargo de la anciana, lo va pensando y decidiendo mientras la prima habla. Cuando, casi al final, digo que “va a necesitar espacio”, es una pequeña trampa para que el lector crea que si, y que el espacio es para la ropa de la tía, pero después resulta que no, que es para la ropa nueva que piensa comprarse
6 years, 5 months ago
LA LLAMADA: coincido en el clima de pesadilla, muy bien logrado, también excelentes imágenes. Se le pueden dasr varias interpretaciones, no se baja una línea muy fuerte hacia nada, eso me gusta. Te felicito.———- Mensaje agregado a las 22:16 ———- Mensaje anterior a las 22:14 ———-Ay! Ana, perdona. Soy yo el corto de entendederas. Ahora sí caí. Reitero, fantástico cuento.
6 years, 5 months ago
PRONÓSTICO DE TORMENTA EN VILLA GATO de Craigbale
Realismo mágico… aunque en la realidad a veces llueven animales, pero seguro que no debe ser cada catorce años, un mismo día. Ésta ronda está invadida por los gatitos. Qué lindo debe ser verlos caer, con esa elegancia natural que tienen. Y encima los adoptan a todos, cuando en la realidad cuesta tanto ubicar a los bebes, si tu gata tiene cría… Precioso el cuento, me gustó mucho. Los subtítulos no sé, porque para un cuento breve basta con dejar un blanco activo, pero tampoco me molestan, así que nada que decir. Y seguro era Claudia la que le tocó el hombro. Si llueven gatos cada catorce años… ¡qué será lo que no pueda pasar!———- Mensaje agregado a las 19:18 ———- Mensaje anterior a las 19:17 ———-
CraigBale
LA LLAMADA: coincido en el clima de pesadilla, muy bien logrado, también excelentes imágenes. Se le pueden dasr varias interpretaciones, no se baja una línea muy fuerte hacia nada, eso me gusta. Te felicito.———- Mensaje agregado a las 22:16 ———- Mensaje anterior a las 22:14 ———-Ay! Ana, perdona. Soy yo el corto de entendederas. Ahora sí caí. Reitero, fantástico cuento.
Gracias, Craig!
6 years, 5 months ago
EL TELÉFONO: un cuento dialogado, que usa un recurso que yo uso mucho, como lo son los puntos suspensivos… excelente recurso, y difícil de utilizar, porque siempre hay un interlocutor que no sabemos lo que dice. Fuerte crítica a cierto ambiente artístico. Muy bueno.———- Mensaje agregado a las 22:20 ———- Mensaje anterior a las 22:20 ———-Gracias a vos Ana por el comentario.
6 years, 5 months ago
LA LLAMADA - EMMA: Un cuento que navega en las tierras de la fantasía, del sueño, de la alucinación. No lo sé bien. Me costó aprehender el significado. Bien puede ser una secuestrada como una dormida que percibe lo que pasa a su alrededor. Lamento no entenderlo. Seguramente es un problema mío. Estoy tomando medicamentos nuevos muy fuertes y ya me avisó el médico que me afectarían el área cognitiva. Me parece que ya me están haciendo efecto. Lo siento, Emma
“cuyos vidrios de vivos colores que se anclaron en mi memoria”: ese ‘que’ sobra
“La mesa ratona que lo contiene”: tendría más sentido decir ‘lo sostiene’———- Mensaje agregado a las 12:05 ———- Mensaje anterior a las 11:52 ———-LA TIA ELVIRA - ANA: EXCELENTE cuento Ana. Me llevaste de la mano con el sentimiento mudo de esta mujer a la que le quieren cercenar la libertad tan duramente conseguida. No voy a negarte que me hubieran gustado una o dos frases más. Algo sobre el gato, para cerrar pero me encantó. Estuve escuchando a la prima todo el tiempo y tenía ganas de acogotarla con el cable del teléfono pero como es inhalámbrico no podía jaja———- Mensaje agregado a las 12:25 ———- Mensaje anterior a las 12:05 ———-PRONÓSTICO DE TORMENTA EN VILLA GATO - CRAIG: Hermoso cuento de género realismo fantástico. Buenísimo, muy bien escrito, con suspenso, me hizo llorar no solamente porque yo pienso a veces también que tengo que darle más atún y menos whiskas, sino porque tengo un himalayo y justo lo nombraste. Ya se me murieron dos acá en Mar del Plata y no fue tan sereno como contás. Ojalá esta se muera así. Y me encantaría que existiera un lugar donde llovieran gatos y uno pudiera esperarlos con los brazos abiertos. Esa llamada que lo despertó para avisarle lo que ya había pasado, esa naturalidad con la que uno entierra al compañero y después se va a comer algo… porque esa es la vida y la muerte. Muy bien contado. Reitero: precioso!!———- Mensaje agregado a las 12:31 ———- Mensaje anterior a las 12:25 ———-TAL PARA CUAL
El teléfono sonó tembloroso. Le había contagiado en algo mi ansiedad por esa llamada que no llegaba desde hacía noches. No contestaba por temor a que no fuera él.
Lo había prometido. Lo había jurado. Pero pasaron seis días y no cumplió. ¿Sabía ese hombre de la angustia en mi garganta, de los pies hablando rencores sobre el piso de parquet, de la tinta agonizante de mis palabras en las seis cartas escritas y no enviadas? Seguramente no, con su amor adulterado de domingo.
Sonó cinco veces y atendí. Escuché su lengua negra de mentiras cuando dijo lo siento nena…tuve que viajar. Sin embargo, como prostituta en celo, compuse no sé cuántas frases ingeniosas y desde ese momento me recibí de farsante por migajas de fin de semana.
Éramos tal para cual. Ilusos, creyendo que el otro mantendría como fuego una esperanza de a dos que ya languidecía.
6 years, 5 months ago
Lidy: ¿Cómo estás? No te preocupes, mi cuento no ha sido escrito para entenderse, de hecho si ves los comentarios anteriores verás que nadie lo entendió. Yo pensé en una mujer alucinando, que recuerda una vivencia muy dolorosa de su niñez, pero no llega a recordar ese suceso que le provoco el trauma. Por eso sufre tanto de adulta. Creo que me base en lo que entendí de una teoría de Freud.
6 years, 5 months ago
Emma: entonces no estaba tan alejada: sentí que era una alucinación. Gracias por aclararme. No iba a poder descansar todos le día. jajaja!!!
6 years, 5 months ago
TAL PARA CUAL: Buenísimo! Excelentemente escrito y, como nos tenés acostumbrados, hiper-breve. Llenaste el cuentito de pequeñas genialidades (contagiar la ansiedad al teléfono, lengua negra de mentiras, tinta agonizante de mis palabras). Como en el cuento de Ana, me parece que hay una gran sensibilidad para captar las miserias en las relaciones humanas. Una pareja, y sobre todo una mujer, que vive una relación díficil con un hombre (y algo le debe gustar ese sufrimiento).
Lidy, me alegro que te haya gustado. Traté de quitarle melodrama al entierro, sobretodo porque si la habían pasado tan bien los dos, gato y hombre, ¿por qué amargar la despedida?
Ana, me olvidé de mencionarlo ayer, perdón por mi alzeimer juvenil. En realidad, la lluvia de gatos es cada siete años. Es decir, catorce años antes mi personaje visitó el pueblo con Claudia y adoptó al gatito. Pasaron 14 años, es decir en el medio pasó una lluvia que él se perdió. Es un detalle menor, no creo que haga al entendimiento del cuento, pero si no se comprende bien al leerlo voy a modificarlo así se hace más clara la idea.
6 years, 5 months ago
Si si Craig, se entiende perfectamente, y además calculé, claro, catorce años, más o menos lo que puede vivir un gato, aunque algunos viven un poco más. Llueve cada siete años y el protagonista de tu cuento volvió a buscar un nuevo compañero (y encontrarse con Claudia) salteándose una lluvia. No le cambies nada, que se entiende perfectamente. Me equivoqué yo al escribir el número en el comentario, pero si si, se entiende.———- Mensaje agregado a las 14:14 ———- Mensaje anterior a las 14:04 ———-Lidy, gracias por tu comentario (gracias a todos en general por comentar) La verdad no sé como podría agregar algo más a ese cuento. No es un cuento nuevo, y lo corregí tantas veces que creo que una más y lo mando a la papelera Pero bueno, quién te dice lo agarro dentro de un año y pongo a la gata en el final, pero ahora no, que se me terminó la paciencia.TAL PARA CUAL de Lidy
La verdad Lidy, qué relación de m….. Pero qué bien contado. Los pies hablando con el parquet del piso. Es cierto que cuando ya no te alcanzan las palabras, se habla con lo que se puede. Precioso cuentito; como siempre Lidy, diciendo tanto en tan pocos renglones.
6 years, 5 months ago
Chas gracias, chas gracias compañeros! La verdad es que lo vuelvo a leer y me gusta lo que escribí; y me doy cuenta de que el medicamento ese parece que no me afectó mucho, no? jajaja!
6 years, 5 months ago
No me parece conveniente recomendar un medicamento que es un antiepiléptico y estabilizador del ánimo y te saca los pensamientos obsesivos y se llama Eutop. No me parece. Por eso no te lo voy a decir.
6 years, 5 months ago
Craig – Pronóstico de tormenta en Villa Gato: Aquí la fantasía es un recurso accesorio, lo importante del cuento son las relaciones afectivas, y está muy bien hecho, con la historia de un reencuentro muy lograda. Felicitaciones.
Lidy – Tal para cual: La miseria de las relaciones humanas muy bien expuestas, en forma breve pero contundente, con varias frases logradas. Muy bueno.
Craig: Gracias por comentar. Parece que te chorée los puntos suspensivos, aunque te aseguro que fue involuntariamente. Saludos.
6 years, 5 months ago
Lidy: Me encantó tu cuento! Super breve, y sustancioso. Tiene lindas frases, describe excelentemente una relación mediocre. Nos contagia de ese sentimiento que se tiene cuando uno espera más de lo que una persona puede realmente dar.Ana: Sentí bronca por las primas pero mucho más por María Irma. Sólo espero que haya decidido no recibir a la tía Elvira. Pero bueno, cada uno decide qué hacer de su vida. Abundan las descripciones, y nuevamente se ve el contraste en la actitud del gato con lo que el personaje está pasando. Te felicito!
6 years, 5 months ago
EmmaSanz
Ana: Sentí bronca por las primas pero mucho más por María Irma. Sólo espero que haya decidido no recibir a la tía Elvira. Pero bueno, cada uno decide qué hacer de su vida.
Gracias Emma por comentar; creo que voy a tener que cambiar el final, como me sugirió Lidy, porque parece que no queda claro que María Irma decide no recibir a la tía y pensar en sí misma (por eso lo de comprarse ropa nueva) Bueno, tal vez intente darle un final más claro. Ya veré si puedo. Me da pena, porque me gustaba ese final, pero si no se entiende, no se entiende.
6 years, 5 months ago
Ana: Intuí que ese era el final. Se insinúa de alguna forma, dejando un poco de lugar a la duda. Bien por ella. Después de todo, nadie es capaz de hipotecarle la vida a alguien si esa persona no lo permite.
Craig: Que bonita imagen esa de gatitos cayendo del cielo. Me gustó el final, y el misticismo del cuento. Un gatito como puente de conexión entre dos personas. No podía ser más tierno el cuento.
PD: Es que no entiendo, la consigna no decía nada de escribir sobre gatos jajaj, ¿qué les anda pasando a esto felinos que aparecen por todas partes?
6 years, 5 months ago
Acá está el vínculo.
Queda afuera “Pronostico de tormenta en Villa Gato” y “Comunicación clara” por exceder el límite de palabras.
A votarrrrrrrrrrrrrr
6 years, 5 months ago
Mis votos:
Emma - La llamada: 2 puntos.
Lidy - Tal para cual: 1 punto.
Los elegí porque, aunque todos me parecieron excelentes, estos (y Comunicación clara, que lamentablemente no es votable), son los que más tiene que ver con la foto.
Anita: Te faltó “Tal para cual” en el archivo que subiste.
6 years, 5 months ago
Bueno, esta vez ya sabía por qué cuentos iba a votar. Simplemente porque los dos me encantaron.
LA LLAMADA de Emma , 2 puntos
LA MADRINA de Lidy, 1 punto
Felicitaciones para todos.
6 years, 5 months ago
Uy Claudyo, ahora lo busco y lo subo. A ver…———- Mensaje agregado a las 20:16 ———- Mensaje anterior a las 20:12 ———-Ahora sí
6 years, 5 months ago
La nieve y la noche - Craig Bale: 2 puntos. Por todo lo que ya dije en el comentario.
Teléfono - Claudyo: 1 punto, ya que me hizo reflexionar acerca del ámbito del espectáculo, lo había leído pero creo que se me pasó comentarlo, por eso lo hago ahora. Simplemente me pareció innovador el tema de los puntos suspensivos, y excelente la narración.
Felicitaciones a todos, estuvieron excelentes los cuentos.———- Mensaje agregado a las 22:32 ———- Mensaje anterior a las 22:19 ———-También me encantaron “La tía Elvira” y “Tal para cual” de Ana Alonso y Lidy respectivamente, pero elegí finalmente para el segundo puesto a Claudyo, por un motivo personal de haberme sentido siempre interesada por el mundo de la música y las controversias que existen acerca de las firmas discográficas.
6 years, 5 months ago
¡La ganadora es EMMA! Felicitaciones Emma y a todo el resto.
Emma - La llamada: 2 +2 + 1
La nieve y la noche - Craig Bale: 2 + 2
LA TÍA ELVIRA 2 + 1
Lidy - Tal para cual: 1 punto.
LA MADRINA de Lidy, 1 punto
Teléfono - Claudyo: 1 punto
6 years, 5 months ago
Felicitaciones Emma! Como ya dije en otra oportunidad, Emma es mi hermana. Hace poco que está, y ha hecho grandes progresos. Ya ha dejado de ser una novata, enhorabuena. Pero ahora, que ya la conocemos, le pediremos más. Su superyó literario se va a disparar, y deberá estar a la altura. En fin, ahora a festejar.
6 years, 5 months ago
Se puede saber porque te ponés en hermanomayorsuperyóico? Por favor dejala que haga lo que tenga ganas de hacer… Y no, no sabía que era tu hermana.Igual te quiero mucho Craig, aunque seas tan cuida bosque!!!!
6 years, 5 months ago
Jajaja. Gracias a todos por las felicitaciones, gracias Craig considerar que ya no soy novata, gracias Lidy por defenderme!!
6 years, 5 months ago
Mañana comenzamos la nueva ronda ———- Mensaje agregado a las 21:17 ———- Mensaje anterior a las 23:47 ———-¡A pasar por la nueva ronda!
6 years, 5 months ago
 

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