Una foto mil palabras - Ronda 4, Año 2014

ObjetivoEscribir un texto basándose en la foto propuesta, trabajar conjuntamente los textos publicados y elegir un texto ganador de la ronda.Reglas · Se pueden publicar hasta dos textos por usuario.· El texto puede ser cuento, prosa poética, poesía, etc.· El tema del texto es libre, pero debe estar basado en la fotografía propuesta.· El texto debe tener una longitud máxima de 1000 palabras, sin contar el título.· Cada texto debe tener un título.· Antes de publicar, se recomienda revisar gramática y ortografía. Para verificar que el formato sea el correcto conviene Previsualizar antes de publicar.· Durante las dos primeras semanas del juego se publican textos. Durante la tercera semana se pueden editar los textos la cantidad de veces necesarias, además de seguir publicando. La cuarta semana del juego es para votar.· Durante las semanas de publicación y edición de texto se recomienda leer y comentar los textos publicados para colaborar en la corrección de los mismos.· La edición de textos se debe realizar en el mensaje en que fue publicado y se recomienda escribir un nuevo mensaje avisando que se modificó el original.· La votación la pueden realizar los usuarios que hayan comentado, al menos, los cuentos elegidos (o los comenten al momento de votar).· Al votar se eligen dos textos, al primero se le otorga dos puntos y al segundo un punto.· Si al finalizar la ronda de votación se produjera un empate, durante la siguiente semana se desempatará.· El autor del cuento ganador propondrá la fotografía a usar en la ronda siguiente (la deberá enviar por e-mail al coordinador del juego).Cronograma· Etapa de publicación de textos: Desde el Lunes 28 de Abril y durante dos semanas Etapa de edición y publicación de textos: Desde el Lunes 12 de Mayo y durante una semana· Etapa de votación: Desde el Lunes 19 de Mayo hasta el Lunes 26 de MayoTodas las horas son de Buenos Aires, GMT-3.· Este juego ha sido creado por themanofthemask.· Coordinador del juego: anittaaLa foto propuesta por D. Vitrubio , ganador de la tercer ronda de 2014 es:
6 years, 7 months ago
Este cuento lo hice hace algún tiempo para otra ronda. Le hice alguna modificación, y creo que pega con la foto. Además, le hice un temita que espero le agregue ambientación a la cosa.<font size=“4”><span style=“font-family:book antiqua;”>
LOS ÚLTIMOS PELDAÑOS
DE LA ESCALERA
Tras el umbral, había un anciano. Era bajo, algo regordete, tenía los rasgos afilados y la mirada perdida. Llevaba un saco de tweed, y pantalones de pana. En la cabeza, tenía embutida una vincha a la que, a cada lado, le salían unos cuernos de ciervo.
Nos quedamos mirando mutuamente un buen tiempo. Luego dije:
—Fue usted el que tocó mi puerta.
El hombre alzó las cejas, como si de pronto hubiese recordado algo.
—Soy el Señor Bates. Tengo una oportunidad muy grande para ofrecerle. Es tan jugosa que no podrá rechazarla. ¿Puedo pasar?
Luego de algún titubeo, dije:
—Claro, no veo por qué no.
El Señor Bates tomó una escalera que por lo visto había dejado apoyada en la pared del palier, la puso bajo un brazo con enorme facilidad, como si se tratara de un simple maletín, e ingresó a mi departamento.
Lo invité a sentarse a la mesa. Mi departamento no es muy grande, había cosas amontonadas aquí y allá, tuve que sacar varios trastos de una silla para poder sentarme.
Estuvimos un rato en silencio, mirándonos por encima de la mesa. Entonces dije:
—Oh, disculpe. Debe querer algo. Es que recibo tan pocas visitas que ya se me olvidaron algunos modales.
La mirada del anciano se paseó por las paredes de mi piso.
—Es usted una persona solitaria, ya lo creo que sí… ¿Tiene, por un casual, una máquina de café?
—Sí.
—Bueno, que marche entonces un café au crème.
Fui a la cocina y preparé un par de cafés con crema. Volví a la mesa con las tazas y la azucarera.
El Señor Bates bebió un sorbo de su café, y torció el rostro.
—Mmm… Está feo… Batió la crema adentro. A mí me gusta una profusa capa de crema arriba, que sea yo el que la mezcle. ¿No es doble crema, verdad? No, claro que no. Y está muy fuerte… parece petróleo. ¿Qué máquina es?
—Saeco.
—Claro, las Saeco son una porquería.
“Hasta aquí llegué”, me dije. “Si dice algo más acerca del café, la crema, o Saeco, lo echo de mi casa. ¿Quién es este extraño para venirse, y hacer y deshacer a su antojo? La culpa es mía, siempre mía… ya me lo decía mamᅔ
Pero el Señor Bates no dijo nada más sobre el tema, se limitó a beber a pequeños sorbos y a fruncir el entrecejo cada vez que tragaba el café.
—Usted quiere huir —me dijo una vez que hubo terminado su bebida—. Hace tiempo que ha perdido el trabajo, y posteriormente a su mujer. Vive de su asignación por desempleo, y del alquiler de algunas propiedades. No se lamenta demasiado que su mujer lo haya dejado. Entre ustedes se había abierto un abismo de desinterés tan grande que cualquier escena, pase de factura, o una depresión post-separación, parecía algo muy teatral, forzado, redundante, fuera totalmente de situación. En todo caso, los dos salieron de una nada para entrar en otro tipo de nada.
»Por otra parte, está asqueado de la ciudad. Cree que la única manera de recuperar el interés en algo es hacer un largo viaje, empezar una nueva vida en un lugar desconocido, rodeado de rostros extraños, bajo nuevos cielos… Ir lo suficientemente lejos como para conservar la ilusión que, de seguirlo sus fantasmas, demoren lo suyo en llegar a arruinarlo todo, y convertir su vida en la cadena de desgracias e infortunios que siempre fue… ¿Por qué me mira así? ¿Me he equivocado en algo?
Invertí unos momentos en recuperar el habla.
—¿Qué edad tengo? —inquirí.
—Treinta y cinco años, ocho meses y diez días.
—¡No puede ser! ¿Cuál es mi banda favorita?
—AC/DC… siempre fue muy elemental.
—¡Dios santo! ¿Y cómo sabe tanto de mí?
El anciano con la vincha de los cuernos de ciervo suspiró.
—Soy el Señor Bates…
—¿Bates? —lo interrumpí—. ¿Cómo el Norman Bates de Psicosis?
—Sí. Pero no me llamo Norman. —Carraspeó, visiblemente molesto—. Como le decía, soy el Señor Bates. Digamos que tengo facultades especiales… Usted, de alguna manera, me llamó en sueños. Me contó todo esto que le estoy diciendo, muy atribulado. “Vivo en un edificio que se incendia, y pronto la llamas llegarán a mí”, esa fue la figura que utilizó, un edificio que se incendia. Que necesitaba un cambio, y todo lo demás. Y yo me encargo de materializar cambios. Por eso, si me deja explicarle, y cierra esa boca que parece un tonto, va a entender. —Asintió—. Como vio, le traje una escalera. Bueno, la escalera es mi instrumento de trabajo. Ella le ayudará a hacer el viaje que tanto necesita… peldaño a peldaño, escapará del edificio que arde hasta los cimientos, y los lengüetazos de las llamas no podrán tocarlo. Simplemente tiene que decir: “Quiero hacer un viaje”, y ¡bam! lo hará. De A pasará a B. Así de sencillo. La pregunta es: ¿quiere de verdad hacerlo? Si no es así, mejor me voy; mi tiempo vale oro. Vale decir que tome la decisión que tome, no hay vuelta atrás.
Aguardé un tiempo. Fue difícil que toda esa información se asentase en mi conciencia.
—Todo lo que ha dicho es cierto —dije—. Nada me ata a ningún lado, soy como un globo de helio. Paradójicamente, un globo que flota solo entre estas cuatro paredes. No sé muy bien cómo funciona eso que me dijo de los sueños, ni sé muy bien quién es usted, pero si tengo que elegir, por supuesto que elegiré irme. Un viaje… es algo que esperaba hacía mucho.
—Muy bien —el hombre se incorporó.
Tomó la escalera que había dejado en el suelo, y la apoyó contra una pared. Acto seguido, inclinó una mano hacia ella, a modo de invitación. Me incorporé, y me planté frente a la escalera.
—Por más que le suene raro, ésta será su vía de escape —dijo el Señor Bates—. Tan solo tiene que subir esta escalera, y dejará atrás las tinieblas de su presente y pasado. Todo, rápido con un pase de prestidigitación.
La escalera tenía unos nueve peldaños. El último par de escalones estaba muy cerca del techo… ¿cómo llegaría hasta el final?
—¿Tiene algo que desee llevarse con usted?
—No —dije—. Eso sería hacer trampa. Si me voy, que sea con todas las de la ley. Una vida nueva es una vida nueva. Si no estuviera usted aquí, me iría desnudo, mire lo le digo.
—Bien. Entonces suba. No piense, solo suba. ¡Hágalo ahora, vamos hombre!
De modo que subí los nueve peldaños que conformaban la escalera, sin pensar ni en paredes ni en techos. En los últimos escalones, un círculo de luz se abrió ante mí. No tardé en penetrar a él; no tuve miedo. Un ruido blanco embotó mi conciencia; la oscuridad quedó atrás.
Y así fue como comencé el viaje hacia otra parte. ¿Adónde? Eso no importa. Solo una cosa deben saber: como un insecto, he mudado de piel, y mi vida anterior no es más que un mal sueño. Gracias al Señor Bates, ahora estoy bien, tan alejado como estoy de todo lo que alguna vez fui y me perteneció.
6 years, 7 months ago
¡Buenísimo! Me encantó.
El episodio del café es impagable!
Te hago notar un par de cosas: tiene 1189 palabras, de acuerdo con lo que dice San Word.Tras el umbral, había un anciano.
Si estabas dentro de la casa, me parece más lógico decir “Frente al umbral”, o “Frente a mí”, o “Delante del umbral”, no sé.Nos quedamos mirando mutuamente
No es que esté mal, pero suena mejor: “Quedamos mirándonos mutuamente”.
Felicitaciones!
6 years, 7 months ago
Hara, gracias por tu lectura. Me alegra que te haya gustado. Sí, la verdad tenés toda la razón. Las dos frases que proponés quedan mucho mejor. Lo tendré en cuenta a la hora de editar. Me reí de lo lindo escribiéndolo, pero mi humor es algo bizarro (muchos me lo dicen) así que me encanta que te haya gustado la parte del café. Y te reitero mi alegría porque hayas decidido quedarte en el foro.
6 years, 7 months ago
Gracias, Craig.
El cuento que sigue lo tenía escrito desde hace mucho, y se basa en un episodio real de mi vida, aunque las circunstancias descritas no sean las reales. Lo recorté (tenía 1460 palabras) y lo mejoré un poco, creo. Aquí va:Imagen del mundoAún hoy no he desentrañado todas las consecuencias del asunto. Más lejos de ello estaba cuando recibí la malhadada citación.
Meses antes, en vista del escaso estipendio proporcionado por un empleo fijo, me había inscripto como perito en los tribunales.
No barrunté nada raro cuando recibí esa citación. Tratábase de inventariar ciertos proyectos en ejecución dejados inconclusos por un ingeniero que había fallecido sin evaluar los inconvenientes causados por su impertinente actitud.
Yo sólo debía estimar la proporción de honorarios correspondiente a los herederos cuando las empresas encargaran la continuación de los proyectos a otros profesionales.
Armado con la documentación pertinente, y acompañado por un oficial de justicia, me presenté en el estudio. El oficial admitió su total ignorancia del tema y me confió el contenido del local.
La primera dificultad fue descifrar la caligrafía (de alguna manera debo llamarla) del causante, pues aunque parte del material estaba mecanografiada, otra aparecía manuscrita; pero días después me había puesto tan práctico como para desdeñar esa complicación.
Entender qué decía cada hoja no resultó trabajoso. La cosa se embrollaba porque faltaba continuidad. Los papeles se agrupaban en carpetas, pero en vez de corresponder cada carpeta a un proyecto, el desorden dominaba su aglutinación. Además, ciertos documentos se conservaban en los sobres usados para enviarlos, pero tales sobres solían guardar no sólo el contenido original sino también documentos sin relación aparente. En ocasiones, dentro de los sobres se descubrían otros, con sello postal y todo, e incluso dentro de éstos otros más. Entre textos técnicos aparecían papeles con anotaciones privadas, borradores, números telefónicos, cuadernos con ejercicios de inglés, dibujos, fotografías familiares, y hasta boletos de ferrocarril. Varias carpetas contenían textos tachados o incompletos, en mayor desorden que el resto, agrupados como para incinerarlos en la primera oportunidad, oportunidad que por cierto no había llegado. No se columbraba razón alguna para coleccionar con tanto esmero algo que por fuerza había de ser destruido.
Tardé en descubrir un orden (aunque para mí disparatado), existente pese a todo. En efecto, los documentos se agrupaban a veces por tema, otras por importancia, o por fecha, y en contadas ocasiones por proyecto. Más aun, había casi siempre varias copias de cada documento, reunidas con copias de otros en base a uno u otro criterio; pero tras ímproba labor pude constatar que casi siempre existían menos copias que formas de ordenamiento, y que en ocasiones faltaba lo necesario.
Enfrascado cada vez más en la tarea, encontré que los tipos de clasificación no eran sólo los mencionados sino que cada uno se subdividía una y otra vez. Así, en ciertos casos el orden por importancia se refería a la importancia económica, en otros a la originalidad de los puntos de vista o al tiempo dedicado a su estudio, y así siguiendo, mientras que el orden cronológico podía referirse a la fecha de iniciación del trabajo, o a la de terminación prevista, o a la de elaboración de los documentos.
Había transcurrido un mes y la punta del ovillo seguía escapándoseme, y con ella el dinero de mi retribución. Por supuesto, podía fraguar un hipotético estado de proyectos y pasar el informe respectivo al juez actuante, pero —aparte de oponerse esto a mis principios— no tardaría en revelarse la superchería, y mi buen nombre, no brillante hasta entonces pero sí sin mácula, se enlodaría para siempre. Sindicar todo eso como un inmenso caos, o admitir que era yo quien no lo entendía, acabaría con mi futuro como perito.
Me exasperaba, y llegaría el instante crítico en que un impulso repentino me conduciría a una decisión inconveniente, cuando vino en mi auxilio el hallazgo de lo que semejaba ser un índice.
El índice parecía sencillo, pero poco tardé en rechazar esta primera impresión. En general, el contenido del índice difería de la realidad: cuando se indicaba un grupo de documentos como alojado en tal y cual carpeta, más veces era esto falso que cierto. A su modo no carecía de perfección, pues hasta contenía una sección dedicada a documentos traspapelados o perdidos, incluyendo algunas hojas del propio índice, el cual, por si no lo aclaré, se encontraba desperdigado entre las diversas carpetas, obedeciendo (es un decir) las mismas reglas de clasificación observadas por el grueso de la documentación.
A medida que ahondaba más en esta labor, más me absorbía e intrigaba la presunta estructura de tal profusión de escritos.
En determinado momento arribé a serias reflexiones sobre la combustibilidad del papel (me imaginaba vívidamente el local consumido por las llamas); ello significaba renunciar a los honorarios y arriesgarme a ser acusado de daño intencional, pero el estudio del excéntrico ingeniero me había alterado los nervios a tal punto que tambalearon mis conceptos sobre el mundo, y aquéllos mis antiguos principios se me presentaron como risibles y sin sentido. Al fin desistí de estas siniestras intenciones, ignoro si para bien o para mal.
Recuperado el dominio sobre mí mismo, descubrí que, presentando informes parciales cada tanto, podía cobrar honorarios. Al mismo tiempo, a requerimiento de la clientela, fui continuando, primero subrepticia y luego abiertamente, los proyectos inconclusos, ahora destinados a prolongarse indefinidamente, lo que me permitió percibir beneficios cada vez más suculentos.
Hoy mi antecesor ha sido olvidado casi por completo. La sucesión sigue su trámite, pero eso no me estorba, y vivo prácticamente de esta ocupación. No he renunciado al antiguo empleo, donde mis ausencias cada vez más prolongadas se toleran dado el prestigio ganado entre los clientes, el que ahora como importante personalidad aporto a la firma, en la cual pronto ocuparé la posición de socio gerente de seguir así las cosas.
Los papeleos me toman todo el día. Mis viejos conocimientos técnicos han sido archivados. Gano cada vez más dinero perpetrando las tareas más vanas, pero apenas tengo tiempo para gastarlo, y en cambio lo acumulo en múltiples cuentas bancarias e inversiones, muchas en las mismas empresas a las que asesoro sobre proyectos cuyo fin nadie alcanzará a ver jamás. Así es ahora el mundo, y me parece bien.
6 years, 7 months ago
Privilegios
Todos los sábados nos invitaban a los chicos que estábamos estudiando el catecismo a tomar un chocolate caliente en el patio techado de la parroquia. Íbamos llegando, felices, peinados, con nuestras ropas más prolijas y nos acomodábamos en la larga mesa donde esperaban, boca abajo, las tazas que pronto se llenarían con aquel manjar humeante que en casa pocas veces disfrutábamos. Pero después de eso venía lo mejor porque, de a uno por vez (el que se había portado mejor esa semana) nos era permitido subir a la torre y agitar la soga que hacía sonar las campanas. Defendíamos nuestro turno a pellizcos y patadas escondidas debajo de la mesa, ya que demostraciones de violencia más explícitas hubiesen producido el efecto contrario, logrando que ganáramos la penitencia de ser postergados
Era genial trepar por la angosta escalera, el cura párroco pisándonos los talones, porque allí el aire empezaba a enrarecerse, tal vez por la concentración del humo de los sahumerios y el olor de las flores que las mujeres dejaban abajo en el altar, que ascendía y se intensificaba a medida que íbamos alcanzando la puerta de entrada. Las figuras de los santos, que presidían con su presencia nuestro premio, los vitrales deslumbrantes, colaboraban para que uno se embriagara de trascendencia. Lo cierto es que esa atmosfera nos hacía sentir muy especiales, y el hecho de haber sido elegidos, un orgullo imposible de disimular. Desde esa altura todo parecía celestial y eterno.
Sucedió una tarde que había empezado como cualquier otra. Las risas, los empujones en la fila, la satisfacción de alcanzar a otra medialuna antes de que se terminaran. Así, merendando y dejando correr el tiempo, llegó la hora de señalar a quien le tocaba subir a la torre aquella vez. El compañero elegido dudó unos instantes, se notaba su indecisión; tal vez sufriese de vértigo o no le gustaran las alturas, pero al final se decidió y avanzó; el sacerdote detrás de él, como temiendo que se arrepintiera.
Ciriaco, que así se llamaba ese niño, era uno de los preferidos del Padre Luis. Siempre lo tomaba como ayudante y lo ponía como ejemplo; por su parte, Ciriaco era muy tímido, hijo de inmigrantes, asustadizo pero obediente; jamás hubiese osado decir qué no cuando el sacerdote le pedía que le alcanzara un vaso de agua, o sus lentes. Pero subir aquella tarde a la cúpula creo que fue demasiado para él, porque al poco rato lo vimos bajar casi corriendo, con la cara muy pálida, y ya no hubo forma de hacerlo reaccionar. Temblaba y miraba al piso. Creo que nunca más volvió a mirar de frente a alguien.
Días después su madre se presentó a disculparse. El niño no asistiría más al catecismo. Era extraño, porque siendo tan dócil, se negaba a concurrir a la Iglesia junto con sus hermanos. Nos contó que de noche tenía pesadillas; soñaba que la Capilla se incendiaba y que él no podía escapar, que quería abrir las ventanas para arrojarse fuera pero estaban trabadas, y cuando el fuego estaba por alcanzarlo se despertaba gritando, empapado en un sudor frío y llorando angustiosamente. Por ese motivo, su madre nos dijo, no quería obligarlo.
A partir de ese episodio, lo que ocurrió fue bastante raro, porque varios niños empezaron a buscar mil excusas para no subir; cedían el turno que antes habían defendido, hasta que finalmente el juego terminó; también el chocolate de los sábados. Habíamos concluido los estudios del catecismo y casi todos tomamos la primera Comunión. Asistimos, vestidos con nuestro pulcro trajecito con corbata; el libro con las oraciones en una mano; en la otra las tarjetas para repartir y el bolsillo listo para juntar el dinero que recibíamos a cambio de ellas. Pero Ciriaco no estuvo presente en esa celebración. Y la misteriosa torre nunca más fue ofrecida a los niños para entretener sus días de descanso.
Ahora, el premio que obtienen los que se portan bien es acompañar al Padre Luis a la Sacristía, donde siempre hay algo para acomodar. Se cuenta que algunos niños lloran a escondidas después de cada visita. Tal vez se avergüencen, o no quieran dejar ver su emoción por haber tenido el privilegio de estar rodeados de tantas bendiciones. El Padre nunca les dice nada, respeta sus lágrimas. Entiende que para ellos no hay nada mejor que guardar silencio. Está muy seguro de que nadie que no haya pasado por lo mismo los entendería. También sabe que les resultaría muy difícil encontrar las palabras adecuadas para explicarlo.
6 years, 7 months ago
Campanas Trémulas
La noche se había vuelta día y los ojos extasiados de la pareja pernoctaban en las llamas. El estruendoso crepitar de las maderas y el fuego, que intentaba alcanzar a las estrellas, parecieron callarse en seco cuando un desgarrador aullido, que provenía desde adentro, conmocionó a los presentes que se habían acercado a contemplar el espeluznante siniestro. Sólo las miradas del matrimonio ni se inmutaron, sino que se profundizaron aún más en un vacío ulterior…
Las constelaciones habían sido las primeras en indicar que por los días del natalicio de ambos eran la pareja perfecta. Los padres ya habían cerrado trato varios años antes que los niños sean concebidos. Pero quien más insistió a lo largo de los años fue el párroco de la iglesia.
Nunca se quisieron. Fueron crueles aquellas jornadas en que terminaban en penitencia por pelearse. El paso del tiempo los fue curtiendo a fuerza de castigo e impotencia. Mercedes la rebelde, la niña histérica, la hija irrespetuosa y por la otra familia Enrique, sumiso, callado, tímido, pero con unos berrinches indomables.
El casamiento fue a toda pompa. El sacerdote parecía el más feliz por la unión que hizo vibrar a todo el pueblo. Tres días a toda orquesta donde la comida sobraba y el vino se vertía como fuente. Siempre los lugareños recordaban tal fiesta por la alegría que supuso para todos ese acontecimiento, salvo para aquellas dos almas predestinadas de por vida antes de existir.
El viaje de luna de miel resultó ser lo esperado por la pareja. El viaje a París fue un descubrir de ambos, que si se miraban fijo a los ojos, un cortocircuito parecía provocar una chispa que no los obligaba a arrimarse el uno al otro. Se pasaron el mes que duró el periplo por la capital francesa a pura juerga. A veces en un bar, en otras ocasiones en alguna fiesta. Ni bien entraban se dirigían pronto a la barra.
Siempre pedían una mezcla de gin, cognac francés, whisky americano, vodka, una guinda y disfrazado el vaso con una rodaja de naranja. Bebían sin parar hasta que Mercedes se volvía difícil en el habla y se reía por cualquier asunto. Era el momento en que se divertían, duraba sólo un instante porque Enrique terminaba las salidas rodeado de bailarines, mientras su mujer cabeceaba ebria exhalando y expulsando grandes bocanadas de humo del cigarro.
Regresaron sin las novedades que todas las personas en el pueblo esperaban. La presión que les provocaban para traer al mundo una hermosa criatura estaba dejando pelado a Enrique y las uñas destruidas a Mercedes. El sacerdote se comprometió a ayudarlos a pedido de las familias y fue su confidente por muchos años, a pesar de la insistencia de ellos de anular el matrimonio
Hasta el astrólogo que era fiel amigo del padre de Enrique les había preparado un calendario con las noches en las cuales debían intentar copular para concebir. Esas noches se daba una gran cena en las afueras del pueblo, en una estancia que habían heredado de parte de Mercedes. Antes de medianoche se apagaban los candelabros y los esposos se dirigían a la habitación principal.
Previo al recinto matrimonial se ubicaba una biblioteca, así que los comensales se quedaban haciendo vigilia intentando escuchar los gritos de pasión que traspasaban el orificio de la cerradura. La pareja se odiaba a muerte, pero por desgracia nada podían hacer más que seguir juntos, así que simulaban orgasmo tras noche para que los dejaran dormir tranquilos.
Algo andaba mal porque el futuro primogénito no se gestaba. Consultados por los padres, el cura llegó a la conclusión que el diablo estaba detrás de esto y por eso Mercedes no quedaba embarazada. La locura llegó a tal envergadura que obligaron a la pareja a mantener relaciones dentro de la iglesia una vez al mes, sugerían que era para espantar a los demonios que los atormentaban. Cada vez que terminaban el acto, el párroco subía las escalinatas a tocar las campanas, que quedaban trémulas luego del segundo campanazo, para que el pueblo orara y los santos los bendijera. Cansados de tanto sufrimiento, Enrique y Mercedes, por primera vez en décadas se conectaron. El desasosiego los unió realmente y planearon el fin de sus disgustos.
El astrólogo fue la primera desgracia en cadena que padeció el pueblo. Nadie sabe bien como sucedió pero se cree que mientras observaba las estrellas desde su balcón, el vil demonio de Apolión lo empujó fuera de la vivienda, torciéndose el cuello al caer.
El funeral fue bastante concurrido. Al mes siguiente se conmemoró su partida con una misa donde acudió todo el pueblo. Mefistófeles hizo de las suyas envenenando al vino y causando gran mortandad entre los fieles. El sacerdote por obra y gracia del Espíritu Santo agonizó varias semanas pero finalmente sobrevivió.
A los pocos días falleció el Padre de Mercedes y durante el velorio feneció de disgusto su mejor amigo y padre de Enrique. El pueblo yacía consternado y se alejaban del matrimonio que llevaban consigo al maligno, al innombrable, que acechaba todo lo que se arrimara. Las malas lenguas hablaban de que lo que el matrimonio tocara, en vez de oro, en sangre se convertía. De la iglesia fueron echados porque la gente no se animaba a concurrir.
Hasta que en una gélida noche donde la helada del cielo hacía acurrucar hasta a los árboles, la iglesia ardió. El pueblo entero acudió a sofocar el incendio, pero al ver al matrimonio de pie frente a la entrada no hicieron más que ahogarse en penas y ver la destrucción del recinto sagrado.
Enrique nunca tuvo contacto sexual con Mercedes, mucho menos deseo, el beso en la boca sólo había sido una artimaña por orden del cura durante la boda, y sólo la mano de ella había recibido los labios de él. Pero ahora se los veía juntos, de pie frente a la construcción que se derruía con los vientos fatuos del ardor. Sus ojos contemplando la lumbre semejaban a rocas negras. Mientras a los pobladores se les salía el corazón por la boca, a ellos no, de sus pechos no se escatimaba ni un latir.
La noche se había vuelta día y los ojos extasiados de la pareja pernoctaban en las llamas. El estruendoso crepitar de las maderas y el fuego, que intentaba alcanzar a las estrellas, parecieron callarse en seco cuando un desgarrador aullido, que provenía desde adentro, conmocionó a los presentes que se habían acercado a contemplar el espeluznante siniestro. Las miradas del matrimonio ni se inmutaron, sino que se profundizaron aún más en un vacío ulterior.
Mientras el sacerdote se asomaba en llamas y con su último aliento hacía sonar las campanas trémulas, Enrique se acariciaba la entrepierna y Mercedes se sentaba en el suelo a llorar el odio que había soportado en su vida. El acto culminó cuando el Todopoderoso tomó cartas en el asunto e hizo descender el instrumento hueco de bronce, en llamas, sobre el maldito matrimonio.
6 years, 7 months ago
LOS ÚLTIMOS PELDAÑOS DE LA ESCALERA de craigbale
Muy bueno, me gustó el discurso que le endilga el Seños Bates a tu protagonista, aunque en realidad a él parece haberle sentado de maravillas. Disparatado y divertido, con algunas conexiones con la realidad dentro de su indudable fantasía. La relación con la foto se puede ver por la figura del incendio y también porque después “se hace humo” cuando se terminan los peldaños
IMAGEN DEL MUNDO de Harakiri
Me resultó un poco complicado. El Perito no logra descifrar la organización que se supone tienen algunos proyectos de un ingeniero que murió sin terminarlos, hasta que decide continuarlos él, y desde entonces le empieza a ir muy bien económicamente. ¿Pero los herederos del ingeniero no reclamaron? La relación con la foto está dada por los pensamientos del protagonista en términos de imaginar un gran incendio que termine con el problema. Tengo la impresión de que la idea es romper con toda lógica, tal como parece sugerir el archivo de la documentación, pero igual sé que hay algo que se me escapa, aunque leí el cuento varias veces. Creo que esperaré a ver otros comentarios para ver si entiendo mejor. Por supuesto, me pareció muy interesante la descripción minuciosa del desorden, pero el contenido total del cuento me deja muchas dudas.
Campanas Trémulas de Ger
¡Qué historia terrible! Dos niños predestinados por el deseo de sus padres y la complicidad de la iglesia a unir sus vidas aunque se odien. La presión que ejercen la sociedad sobre ellos, obligándolos a fingir un amor que no sienten, confluyen en una destrucción dantesca de toda esa estructura social en la que hasta ellos dos terminan perdiendo la vida. Me encantó, Germán. La abundante adjetivación no molesta porque acompaña la exhuberancia de la historia. Tengo dudas con esta frase: “El astrólogo fue la primera desgracia en cadena que padeció el pueblo.” ¿No tendría que ser, por ejemplo: “La muerte del astrólogo fue la primera de las desgracias en cadena que padeció el pueblo”
Otra duda: ¿Por qué repetís el primer párrafo casi al final del cuento? Me parece que no es necesario y además te suman palabras (estás excedido en unas cuántas) Yo lo recortaría del principio y lo dejaría al final, donde en realidad le corresponde ir, si se considera la historia cronológicamente.Excelente la historia y el desarrollo, muy de acuerdo con la imagen propuesta. Te felicito.
6 years, 7 months ago
LOS ÚLTIMOS PELDAÑOS DE LA ESCALERA de CraigbaleMe gustó la idea, quizás el último párrafo agregaría descripción de la nueva vida más que afirmar que cambió por completo, pero es un interés particular mío. Muy buenos manejos de los diálogos!!
En la pregunta :¿quiere de verdad hacerlo?
Quitaría la cursiva
6 years, 7 months ago
'55
Iglesias quemadas, era lo único que le faltaba al Pocho; debe querer hacer estatuas de la Puta y que le recen los cabecitas negras. No entiende que en Corpus Christi la gente exigió el fin de la tiranía y que las bombas de esta tarde son las primeras; ya le van llegar. Los militares patriotas vienen a poner orden; en cuanto se enteren de esta barbaridad, no va a haber cristiano que no los aliente. Volverán los días de libertad, cuando no había que tolerar al aluvión zoológico ensuciando la Plaza de Mayo, pidiendo plata para gastársela en vino. Estos vagos van a saber lo que es el poder de Dios; con su ayuda y el gobierno de gente de bien, la cosa va a mejorar. Apuesto la cabeza a que en dos años se van a poner en vereda y Jesús los guiará hacia la felicidad a través del sacrificio, como les corresponde. En diez años nadie se va a acordar de ese malparido y voy a festejar con el mejor champagne sobre su tumba. Como que me llamo Jorge Rafael.
6 years, 7 months ago
claudyo
'55
Iglesias quemadas, era lo único que le faltaba al Pocho; debe querer hacer estatuas de la Puta y que le recen los cabecitas negras. No entiende que en Corpus Christi la gente exigió el fin de la tiranía y que las bombas de esta tarde son las primeras; ya le van llegar. Los militares patriotas vienen a poner orden; en cuanto se enteren de esta barbaridad, no va a haber cristiano que no los aliente. Volverán los días de libertad, cuando no había que tolerar al aluvión zoológico ensuciando la Plaza de Mayo, pidiendo plata para gastársela en vino. Estos vagos van a saber lo que es el poder de Dios; con su ayuda y el gobierno de gente de bien, la cosa va a mejorar. Apuesto la cabeza a que en dos años se van a poner en vereda y Jesús los guiará hacia la felicidad a través del sacrificio, como les corresponde. En diez años nadie se va a acordar de ese malparido y voy a festejar con el mejor champagne sobre su tumba. Como que me llamo Jorge Rafael.
Así que Jorge Rafael Ja, nunca lo hubiese imaginando. Qué más puedo agregar, si está todo dicho. Cortito pero contundente.———- Mensaje agregado a las 17:21 ———- Mensaje anterior a las 17:15 ———-Quise decir “imaginado”. En realidad a ese Jorge Rafael le interesaba otro Aluvión diferente, pero vale, me gustó el cuentito.
6 years, 7 months ago
Ana: No sé en qué Jorge Rafael pensaste, este es de apellido Pérez y hoy tiene muchos hijos que siguen sus pasos. Gracias por comentar.
6 years, 7 months ago
claudyo
Ana: No sé en qué Jorge Rafael pensaste, este es de apellido Pérez y hoy tiene muchos hijos que siguen sus pasos. Gracias por comentar.
Bueno, si el autor lo dice…
6 years, 7 months ago
Craig – Los últimos peldaños de la escalera: Por favor, pasame el teléfono del señor Bates. Me encantó la fantasía bizarra, con alusiones varias (¿Led Zeppelin incluido?). Excelente, y, como no soy accionista de Saeco, te felicito especialmente. Cuestiones técnicas: En la frase “La escalera tenía unos nueve peldaños. El último par de escalones estaba muy cerca del techo”, pondría “La escalera tenía unos nueve peldaños, el último estaba muy cerca del techo”, creo que es suficientemente descriptivo. Hay un pequeño error con la coma en la frase “Todo, rápido con un pase de prestidigitación”.Harakiri – Imagen del mundo: Lo que más me gustó es la capacidad de engañar al mundo que tiene el protagonista, y que se base en algo totalmente inesperado. Como alguien que ha superado con dificultad y no del todo, la obsesividad, el difunto arquitecto me parece familiar. Conociendo el ambiente tribunalicio, tampoco el argumento es muy fantasioso que digamos. Así que, en resumen, es un cuento muy interesante, que me gustó, con descripciones algo bizarras y una historia bien hecha.Ana– Privilegios: Un tema muy actual, muy bien tratado. Comienza con la alegría de los niños, tan inocente, y termina como la realidad, muy desagradablemente. Señala muy bien el problema, y causa la indignación buscada. Excelente.Germán– Campanas trémulas: Muy simbólico: la sociedad presiona bienintencionada pero equivocadamente; el matrimonio no se rebela hasta que es demasiado tarde y lo hace desproporcionadamente, tras lo cual son castigados con la muerte. Un error lleva a otro y a otro. Excelente, me gustó mucho; bien escrito.
6 years, 7 months ago

LLUVIA
La lluvia golpeaba el cristal de la ventana. Lo habían despedido de su trabajo, y lo había dejado su novia. Parecía que todos los infortunios habían estado en puntas de pie, sigilosos, aguardando para atacarlo todos a la vez.
No tenía mucho ánimo para buscar otro trabajo. Dentro de poco, tendría que pagar el alquiler. Pero poco le importaba. Últimamente, se la pasaba escuchando discos de Art Tatum o de Ornette Coleman. A través del cristal mojado, se escuchaban bocinazos, gritos. De a oleadas, le llegaba el murmullo del paso nervioso de la multitud… ¿Adónde iban con tanto apuro? ¿Qué los empujaba a pelear tan arduamente?
“Nunca te quise”, le había dicho su mujer, mientras metía la ropa interior en una valija. Parecía sincera… ¿tanto se podía llegar a desconocer una persona, con la que se habían compartido tantas cosas? “Simplemente, tenía miedo de quedarme sola… Eres una persona sin ambición, un quedado. Ni siquiera tienes vergüenza… No digo que seas una mala persona, para nada… pero es que tienes muchas contras, ¿sabes? A veces, cuando miraba a tus ojos, no veía nada. Eras como invisible, mi mirada se perdía en el vacío… No te ofendas, pero no creo que dentro tuyo haya otra cosa que piedras… piedras y hojarasca. Ah, y no te quería incomodar, pero nunca te has lavado bien los dientes, tu boca huele feo… y tienes mucha placa. Ah, y siempre odié ese shhh de succión que haces cada vez que tomas la sopa… es asqueroso. Y sácate esa cadenita molesta que usas, que cada vez que te me echabas encima y me besabas, la cadenita me golpeaba los ojos y se me metía en la boca (encima, siempre estaba transpirada) y era muy, pero muy desagradable la situación. Y por favor, nunca hagas con nadie esos números que hacías en los que tomabas una cuchara a modo de micrófono, y cantabas con ella y bailabas dando vueltas por la cocina… para terminar besándome la mano. Quizá te creías muy loco y cool, pero yo me quería morir de la vergüenza ajena… Qué alivio, te dije casi todo… ¡Besos, cuídate!”
Al quinto día de aquel miércoles desastroso, alguien aporreó la puerta de su departamento. Sergio estaba en un estado de duermevela, se dijo que tal vez no golpeaban su puerta, que lo estaba soñando. Incluso, se dijo, eventualmente se cansarían y se marcharían. Pero los golpes continuaron, y una voz gruesa, del otro lado de la puerta, exclamó:
—Ábranos, señor Kacevich, de una vez por todas. Sabemos que está allí. Si no lo hace, nos veremos en la obligación de tirar la puerta abajo… Además, no creo que quiera seguir molestando a sus vecinos.
El corazón de Sergio se paralizó. ¿Cómo es que esa gente sabía su nombre?
—Traemos noticias que tal vez puedan interesarle. Vamos, ábranos de una vez. Nuestra paciencia se acaba.
Parecía que no quedaba más remedio que abrir.
—Ya voy —dijo Sergio.
Vio su aspecto en un espejo de cuerpo entero que estaba camino a la puerta. Tenía una barba de por lo menos una semana, los ojos pegados por el sueño, el pelo grasoso, encrestado hacia arriba… no brindaba un agradable espectáculo.
Abrió la puerta.
Pasaron, intempestivamente, dos hombres altos, envueltos en túnicas negras. Tenían idénticas máscaras de conejos sonrientes, que parecían hechas con plástico barato.
Se sentaron en un sillón.
—Siéntese, hombre —lo increparon.
¿No tenía que ser él quien los invitara a sentarse?
Se sentó en una silla frente a ellos.
—¿Tiene celular? —preguntó el conejo alto.
—Sí.
—Démelo inmediatamente.
Sergio se lo entregó. El conejo abrió la puerta del balcón y lo lanzó al vacío.
—Listo. No lo necesita. Además, nunca lo llama nadie.
—El trabajo suyo le molestaba, semejante trabajo rutinario anquilosaba su imaginación —dijo el conejo bajo—. Digamos, que ese trabajo no ayuda a nuestros propósitos. Y lo hicimos echar. Necesitamos que usted se frustre, lo necesario para imaginar cosas con pulpa. Le daremos dinero justo para que se mueva, no se preocupe. No es mucho, pero usted nunca fue un hombre de grandes gastos.
—Es verdad —dijo Sergio—. Escucho música jazz, quizá algo de tango. Ocasionalmente voy al casino y paso un largo tiempo en las ruletas electrónicas. Cada tanto juego al tenis.
—También nosotros tenemos que ver con el abandono de su mujer.
Un trueno rugió e hizo temblar el vidrio.
—Le presentamos un hombre algo más atractivo —continuó el conejo bajo—, elegante, y con algo más de…, digamos, mundo. Y aceptó.
—Quiero saber si es verdad.
—La enviaremos de nuevo. Y verá que no le mentimos. ¿La quiere? Entonces, debe saber que el cambio le hizo bien… le hemos hecho un gran favor. Ha dejado un total fracasado y ahora sale con un winner.
—No le guardo resentimiento.
—No, claro —dijo el conejo bajo—. Es muy elemental para sentir tal cosa. El resentimiento necesita de una memoria, necesita ser cultivado y cuidado; usted no tiene constancia ni para eso.
Los conejos se incorporaron.
—Ya le daremos más novedades —dijo el conejo alto—. Por ahora, confórmese con lo que le damos.
—¿Qué hago?
—Vaya a un café y lea el diario.
—Es buena idea.
—Acuérdese, necesitamos que se frustre, pero no excesivamente, porque demasiado frustrado no podrá pensar correctamente. Cierta angustia, eso sí, inconformismo, claro, impotencia, genial, alguna pequeña mácula de desesperación, por qué no, y mucho tiempo libre para pensar… pensar y pensar. Estará como en una cárcel, cumpliendo una condena. Mientras más jugosos sean sus sueños, antes terminaremos el trabajo, y lo dejaremos tranquilo.
—Entonces… ¿qué quieren de mis sueños?
—Eso no importa. Debe saber que, cuando tengamos lo que buscamos, podrá seguir con su vida.
—¿Y qué más hago?
—No puedo creer que nos pregunte eso.
—Mire… me acostumbré a trabajar más de trece horas por día. Me siento más que cómodo cuando recibo directivas… si hay algo que no me sale bien, es estar por ahí perdiendo el tiempo, sin ser productivo. No me funciona el libre albedrío, ni la toma de decisiones; solo funciono si me guían. No se lo tomen a mal, pero son ustedes los que me hicieron echar del trabajo…
—Quédese tranquilo: será más productivo que en toda su vida. Salga al parque, a negocios, a bares… ¡use su imaginación! Si se porta bien, y sus sueños nos entregan buen material, periódicamente vendrá a visitarlo una coneja, bastante bonita por cierto… así no se sentirá tan solo. Pero por favor, lávese los dientes, al menos… ¿sigue con placa? No, mejor no responda; no nos interesa saber.
Los conejos se marcharon con un portazo, y Sergio permaneció clavado en la silla. Afuera, la lluvia continuaba, y los relámpagos encendían las ventanas a intervalos.
“Suerte que no tengo amistades”, pensó. “Las explicaciones que debería haber dado. Hace una semana mi vida se fue por el inodoro. Mi mujer me dejó; perdí el trabajo. Me visitaron unos hombres vestidos de conejos, y me dijeron que me darían dinero suficiente para ir tirando. Debo pensar, mirarme el ombligo, volver a pensar, y soñar cosas con pulpa. Si tengo suerte, tal vez, cumpla una misteriosa misión. Ah, y mi mujer ya está con otro. Según los conejos, le hicieron un gran favor… encima, estuvo ventilando que tengo placa…” Sí, menos mal que no tenía que darle explicaciones a nadie.
Cuando se recuperó del estupor, Sergio reptó hasta el tocadiscos y puso un vinilo.
“Bueno, si hay algo en lo que junté experiencia esta semana, es en estar tirado sin hacer nada… supongo que con el tiempo voy a seguir desarrollando mis habilidades en esto de estar al vicio… Dentro de un rato, bajo a la farmacia y compro mucha Milanta… también té de tilo… si hay que soñar mucho, empezaré cuanto antes…”
El crepitar de la púa sobre el disco le hizo pensar primero en una fogata, luego en un fuego fatuo. Se tumbó sobre la moqueta, con las manos entrelazadas detrás de la nuca, y cerró los ojos. Se preguntó si había fuego dentro de él, o si alguna vez lo había habido… ¿O una chispa, quizá? Se dijo que pronto lo averiguaría, si sobrevivía a una lluvia que no daba señales de amainar.
6 years, 7 months ago
Imagen del mundo de Harakiri
Destaco la riqueza del léxico utilizado, cada vocablo le daba más fuerza y consistencia al texto, muy bien logrado. En lo personal hubiese deseado que prendiera fuego todo, que ardiera, pero no correspondería lo fatalista con el personaje, que si bien se le saltan los pelos de punta, logra sacar adelante el partido.———- Mensaje agregado a las 13:06 ———- Mensaje anterior a las 23:55 ———-Privilegios de Ana Alonso
Wow, tremendo!!!! una historia durísima, que también me hubiese gustado que ardiera en llamas… Muy bien ambientado, te va metiendo en el relato las descripciones detalladas. Muy bueno, y cruel———- Mensaje agregado a las 20:14 ———- Mensaje anterior a las 13:06 ———-
Ana Alonso
¡Qué historia terrible! Dos niños predestinados por el deseo de sus padres y la complicidad de la iglesia a unir sus vidas aunque se odien. La presión que ejercen la sociedad sobre ellos, obligándolos a fingir un amor que no sienten, confluyen en una destrucción dantesca de toda esa estructura social en la que hasta ellos dos terminan perdiendo la vida. Me encantó, Germán. La abundante adjetivación no molesta porque acompaña la exhuberancia de la historia. Tengo dudas con esta frase: “El astrólogo fue la primera desgracia en cadena que padeció el pueblo.” ¿No tendría que ser, por ejemplo: “La muerte del astrólogo fue la primera de las desgracias en cadena que padeció el pueblo”Otra duda: ¿Por qué repetís el primer párrafo casi al final del cuento? Me parece que no es necesario y además te suman palabras (estás excedido en unas cuántas) Yo lo recortaría del principio y lo dejaría al final, donde en realidad le corresponde ir, si se considera la historia cronológicamente.Excelente la historia y el desarrollo, muy de acuerdo con la imagen propuesta. Te felicito.
Gracias por la lectura Ana Alonso. Tienes razónm y mucha, en ambas cosas que me señalas, tanto la frase como el párrafo. Con el párrafo me sucedió que es lo primero que me salió cuando vi la foto, después escribi el texto y si, tienes razon, no le quita ni le agrega, simplemente está de más al principio
6 years, 7 months ago
Craig, esperamos tus comentarios. No sé a los otros compañeros, pero a mí es lo que más me gusta de estos juegos. Acá te dejo el mío a tu cuento, que no sé si aportará mucho, pero es lo que sentí al leerlo.LLUVIA de CraigBaleMe reí mucho con la aparición de los conejos (en realidad yo no les abriría la puerta, no me gusta que un par de conejos entrometidos vengan a ponerme todo patas para arriba y encima sin darme explicaciones) Algunos de los personajes de tus cuentos se parecen mucho, tal vez sean los mismos protagonistas en distintas instancias (o será que, en el fondo, todos somos muy parecidos) lo cierto es que juegan con la perplejidad del lector. Puedo imaginarlos diciendo sus discursos y espiándonos a ver la cara que ponemos. En resumen, muy bueno, en el estilo que te caracteriza. Y si, tiene que ver con la foto, casi al final, cuando se pregunta por el fuego. ¿Lo tendrá? Espero que pronto pare de llover y lo averigüe. Fijate al principio, el primero “todos” se podría sacar, para no repetirlo en la misma frase.
6 years, 6 months ago
Cómo que no va a aportar, Ana. Me encanta tu detallismo y sinceridad. Sí, generalmente los pensamientos se van hacia lugares similares cuando escribo… me alegro que te haya hecho reír (reitero que me parece que mi humor es algo extraño).
6 years, 6 months ago
El origen del pecadoMe encontraba echado en el pasto del parque 9 de Julio, a eso de las seis de la tarde, justo cuando el sol de invierno amenaza con esconderse. Un niño se acercaba con rapidez tras un balón perdido, al mismo tiempo que una pareja bordeaba mis pies, discutiendo acerca de cuál sería el mejor lugar para asentarse. Afortunadamente, el niño no pasó correteando a través de mí, como tampoco el picnic fue hecho sobre mi cabeza.-¡Carlitos! – escuché a lo lejos. Por supuesto, no respondí. Ningún vivo sería capaz de percibir mi presencia, echo que comenzaba resultarme familiar. Que alguno de los míos estuviese cerca, parecía aún menos probable, o por lo menos prefería pensar de esa manera para no generarme falsas ilusiones. - ¿Qué hacés, Carlitos Pagani? - la voz me resultaba familiar, percibiendo en ella algo de ternura. Era imposible dudarlo: evidentemente el llamado se dirigía hacia mí. Volteé la cabeza y pude reconocer, con sorpresa, de quién se trataba.- ¡Estéfano!, ¿qué hacés por acá? – dije con desbordada alegría.- Es un lugar público, siempre fue muy normal encontrarme por aquí – una risa maliciosa daba nota que había entendido mi pregunta, optando por hacerme insistir.- Vamos hermano, ya sabés a que me refiero – me reí animadamente. - Jamás en mi vida pensé que a vos se te negaría el derecho a la muerte, ¿pero a mí? Bien sabés que hay más de una razón para considerar que lo merezco.- ¿De verdad pensás que se trata de un castigo? - suspiró, mientras miraba hacia el horizonte como si aquel fuese capaz de brindarle alguna respuesta. Mantuvo esa postura por unos segundos, y seguidamente meneó la cabeza en gesto de negación. Sonrío. – Vení, tengo algo que mostrarte. Caminemos hacia la Iglesia.A medida que nos dirigíamos hacia nuestro destino, me entretuve contemplando las figuras que adquirían nuestras alargadas sombras sobre la tupida vegetación del parque. Por supuesto, sólo nosotros éramos capaces de verlas. - Hace poco me enteré lo que te pasó. El otro día andaba con ganas de informarme, y aproveché que la gente lee bastante el diario en El Molino para acercarme a la mesa de algún lector. Fue así como pude saber acerca de tu accidente. Qué terrible para tu familia, y para ti, por supuesto… - dije sentidamente.- La verdad, pienso mucho en ellos. Lo único que deseo es que puedan superarlo. En cuanto a mí, creo que aún no tomo dimensión de lo ocurrido. Todavía no ha transcurrido el tiempo que se requiere para percibir el dolor.Sin variar el ritmo, nos aproximábamos cada vez más a un prolijo muro de ladrillos, perteneciente a una pequeña vivienda. Casi sin percatarnos, pasamos a través, encontrándonos súbitamente en el interior de un modesto dormitorio. Sentada, tapándose el rostro con sus manos, una atractiva mujer lloraba desconsoladamente. - Mirá, esa muchacha llorando en su habitación, con la puerta cerrada, trata de no hacer ruido. Nadie sabe que llora, solo nosotros… los invisibles – reflexioné.- Pobresita, ¿qué le habrá pasado? A veces resulta difícil compartir el dolor, de seguro se enojaría de saber que nosotros estamos acá. ¿Ves? Por eso yo prefiero pasar mi tiempo en sitios públicos, o deshabitados. El frío para nosotros no es un problema. Hay ciertas cosas que mejor no enterarse. – concluyó.Tuvimos que caminar bastante, el parque se ubicaba a unas cuantas cuadras alejado de la plaza central. Ya cerca del punto de llegada, la areola que rodeaba los edificios lindantes a la Iglesia me hizo dar cuenta de lo que estaba ocurriendo.- No lo puedo creer. ¿Cuál es tu hipótesis? – le pregunté mientras seguíamos avanzando.- Debe haber sido alguno de esos fanáticos ateos que andan circulando, ¿viste? Esos que se creen muy intelectuales por rechazar el dogma de la religión. – su voz reflejaba seguridad.- Bueno, hace unos meses me hubiese resultado esperable esa respuesta, ¿pero ahora? Vos eras de los que tenían los pies en la tierra, de los que se reían en las historias de terror, de los que apagaban las luces de noche. Nunca imaginaste que esto podría pasarte. – lo desafié.A estas alturas ya estábamos en frente de lo que alguna vez había sido la maravilla arquitectónica del pueblo. Lenguas de fuego asomaban y se agitaban desde el interior de aquellas antiguas ventanas, brindando un espectáculo que entremezclaba las llamas con la piedra, lo místico con lo inorgánico: lo fortuito con lo adiestrado. Algo que excedía al arte humano.- ¿Vos qué pensás que pudo haber ocurrido? - preguntó.- Mmm… no sé qué pensar. Pero después de lo que hemos experimentado, puedo llegar a suponer que se trata de algún demonio. Digo, en vida nunca hubiésemos pensado que existían los fantasmas, ahora que estamos muertos, no descarto la posibilidad de que haya más seres que los que ya conocemos.- Uhm… veo tu punto. Ciertamente, después de esto, considerar la existencia de demonios no resulta algo descabellado. De todos modos, no creo que ellos puedan enojarse con los fieles. Justamente, son los creyentes quienes les dan vida – hizo una breve pausa, y continuó, con una sonrisa ladeada en su boca: - Ya sabes, quien tiene a Dios, también tiene al pecado.
6 years, 6 months ago
EL ORIGEN DEL PECADO de Emma Sanz (recién veo que cambiaste el título y también algo en el final. Yo tenía ya mi comentario escrito, porque leí tu cuento esta mañana en el correo. Te lo dejo igual, pero voy a releerlo con los cambios que le hiciste, a ver si puedo aportar algo más.
Me gusta mucho desde dónde está contado; que el narrador sea un “fantasma” resulta interesante, sobre todo la presentación, cuando, sin que se lo diga de una forma explícita, nos damos cuenta de que algo raro pasa si existe la posibilidad de que alguien “haga un picnic sobre mi cabeza”. Me parece muy bien presentado el tema de la foto; se va entrando en él sin forzar nada. Lamento no haber comprendido del todo las reflexiones, sobre todo las finales; tal vez tenga que ver con que soy atea por herencia y también por elección, y le escapo siempre a los conceptos de demonios, Dios, pecado; o sea, no estoy acostumbrada a reflexionar sobre esos temas entonces, supongo, me deben faltar algunos datos para terminar de entender. En cuanto a lo formal, cuando se cierra el guión de diálogo, lo que sigue va con minúscula (Nunca te imaginaste que esto podía pasarte. – Lo desafié. (lo desafié).) Con respecto a estos guiones, hay reglas que yo no manejo muy bien. En este caso, me salta eso a la vista, pero te recomiendo que lo averigües por tu cuenta porque no quisiera decir algo en lo que esté equivocada.
6 years, 6 months ago
Si Ana, edité el cuento, pasa que me apuro en publicarlo, la proxima lo voy a dejar en word hasta haberlo leído y cambiado diez o cien veces, según corresponda, jaja. Gracias por leerlo, espero te haya resultado entretenido, más allá de las reflexiones. Lo que quise decir en la última frase no tiene que ver tanto con conocer la religión católica, (que bien la conozco al haber sido creyente hasta los 16, y habiendo ido a escuela católica) sino con el hecho que, al renunciar a Dios, se renuncia también al pecado; ya que el pecado es un concepto cristiano. Esto quiere decir que se renuncia a la tentación, que es algo que convoca por naturaleza, algo que produce deseo, que dan ganas de hacerlo. También quise plasmar la idea que tenemos muchas personas que los demonios no existen sino que son frutos de la imaginación de las personas, de la sugestión de los católicos. Te agradezco que me hayas puntualizado lo del diálogo. Es bastante evidente ahora que me lo decís. En un rato comento todos los cuentos.
6 years, 6 months ago
Ja, el comentario también lo editaste, porque yo había leído otra cosa en el correo (y te sigo mandando al frente jajajaa) No te preocupes, que las reglas están para romperlas. A mí me pasa lo mismo, apenas envío, me doy cuenta de algo que no va. antes había un viejo truco, porque si editabas en los primeros minutos, no te aparecía el cartelito de “editado” abajo del texto, pero ahora no te dan ni un segundo. Bueno, lo leí y me gustó el cambio cuando entran a la habitación de la señora que llora; los otros cambios los tengo que seguir pensando. Gracias por la explicación, me la copio y la voy a pegar debajo del cuento, para leerlo con esa orientación.
6 years, 6 months ago
Craig Bale, Los últimos peldaños de la escalera: Me pareció interesante la descripción del enigmático viejo. Triste historia sin embargo, alguien que no pueda cambiar su realidad sin necesidad de deshacerse de quién es., hasta el punto de perder su piel. Excelente la parte del café, sos vos el viejo? xD Me recuerda a tus pretensiones en el café Austral jajjaaj. Excelente, más que nada como está contado y las visualizaciones que se generan al lector.
Ana Alonso, Privilegios: NI bien lo empecé, me atrapó. La inocente descripción del ritual que llevaban a cabo los niños esos sábados, cómo se divertían, en contraste con la perversidad de un Padre abusador. Hace reflexionar sobre un tema muy delicado, sin que uno se lo espere, sobre el final, uno se da cuenta el trasfondo de la historia.
Harakiri, Imagen del mundo: Abundan las descripciones acerca del libro, su enigmático orden. Personalmente me esperaba sobre el final que se revelara una realidad enigmática del expediente, o tal vez un mensaje cifrado que fuese trascendente. Quizás lo que has querido plasmar fue la intencionalidad del autor de ese expediente por volver rico al que lo recibiera, quizás era esa la razón de tal desorden organizado. Debería releerlo.
Mi intención era leerlos a todos, pero tengo que irme a cursar. Prometo volver pronto.
6 years, 6 months ago
Otra vez se me pasó volando el tiempo y voy a terminar publicando en la semana de edición, ya me está disgustando hacerlo. Por ahora dejo devoluciones de los primeros cuentos, los leí todos pero no quiero comentar a las apuradas.Los últimos peldaños de la escalera - Craig Bale: repito que sí, tu humor es peculiar, pero realmente me gusta mucho; esa escena del café no tiene desperdicio. A mí me parece adecuado que no se revele a dónde fue, creo que correría la atención del centro de la historia, el cual es el encuentro con el señor y su extraña propuesta. Muy bueno, más aún con la musicalización que incluiste.Imagen del mundo - Harakiri: se me hizo confuso, difícil de seguir, debería releerlo porque siento que se me escaparon varias cosas en varias partes. Pero imposible no apreciar la selección de palabras y la habilidad en las descripciones, verdaderamente admirables.Privilegios - AnaAlonso: muy bien lograda la evolución de la historia: empezando con una introducción tan agradable lográs que el lector se encariñe con ese grupo de niños, por lo que cuando aparece el tema de fondo éste sorprende y resulta repulsivo hasta en un nivel casi personal. Destaco también lo irónico del título, muy bien elegido.Campanas Trémulas - Ger757: una historia trágica que se va volviendo cada vez más cruda, y que termina con un final muy apropiado. El episodio de la cena tras la cual la gente se queda a oírlos mantener relaciones sexuales me parece muy bien colocado, transmite lo increíblemente ridículo y agobiante de la situación. Sólo diría que no me terminó de cerrar esta frase: “Mientras a los pobladores se les salía el corazón por la boca, a ellos no, de sus pechos no se escatimaba ni un latir.” Y adhiero a lo que menciona Ana del párrafo repetido: es un buen recurso permitir al lector asomarse al final del cuento, pero agrega demasiadas palabras. De todas formas, un gran cuento.———- Mensaje agregado a las 19:47 ———- Mensaje anterior a las 02:16 ———-Acá van los demás:'55 - Claudyo: entonces, ¿Jorge Rafael Pérez? Bien, nos presentás un personaje interesante, que huele familiar… En serio, excelente idea para usar la imagen, así como también muy apropiadas las expresiones que emplea el señor en cuestión.Lluvia - Craig Bale: no puedo evitar comparar este cuento con “Los últimos peldaños de la escalera”, y debo decir que el primero me pareció más sustancial; también me habría gustado de “Lluvia” que tuviera un poco más de relación con la imagen. Pero de todas formas, muy bien construido, me gustaron especialmente algunos episodios muy de tu estilo, como el ataque de honestidad de la ex o la reflexión del protagonista de preferir no tener amigos en una ocasión como esa.El origen del pecado - EmmaSanz: me gustó mucho cómo se revela la condición del protagonista, así como también cómo se va desarrollando la historia. Por lo que contás en tu comentario, mi experiencia con la religión católica es muy parecida a la tuya, así que supongo que será por eso que leí el final con tanta comodidad y asentimiento, en él mencionás ideas que me son súper familiares. En fin, fue un gusto leer un cuento tan bien armado y con reflexiones que me resultan tan cercanas.
6 years, 6 months ago
Lluvia: Genial cuento! Lo único, me hiciste odiar esa mujer, no es necesario dar golpes tan bajos cuando se corta, si le molestaba todo eso se lo hubiera guardado. Me encantó la parte finalEl crepitar de la púa sobre el disco le hizo pensar primero en una fogata, luego en un fuego fatuo. Se tumbó sobre la moqueta, con las manos entrelazadas detrás de la nuca, y cerró los ojos. Se preguntó si había fuego dentro de él, o si alguna vez lo había habido… ¿O una chispa, quizá? Se dijo que pronto lo averiguaría, si sobrevivía a una lluvia que no daba señales de amainar.
Es dificil lidear con uno mismo cuando estamos al vicio….———- Mensaje agregado a las 04:18 ———- Mensaje anterior a las 02:52 ———-55' : Te pasaste! Refleja como un genocida se hace eco de la moral, de una etica mal entendida y de la religión para justificar sus calamidades. Hace poco vi discursos del personaje en cuestión y de echo es algo que hacia permanentemente. Creo que murió creyéndose en lo correcto y sin cargo de conciencia.
¿Literatura como mera contemplación estética? ¿o literatura como ama de concientización social?
6 years, 6 months ago
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Hace 1 día
#30 Re: Una foto mil palabras - Ronda 4, Año 2014LOS ÚLTIMOS PELDAÑOS DE LA ESCALERA - CRAIG inquietante, muy inquietante y profundo. Yo no querría un visitante así, Craig. Te lo regalo. Me encantó el cuento. (Y además cambiaste la tipografía y leo mucho mejor)
———- Mensaje agregado a las 11:35 ———- Mensaje anterior a las 11:33 ———-
Otrosí digo: Me parece que quedaría mejor: “—Fue usted el que tocó a mi puerta.
———- Mensaje agregado a las 11:45 ———- Mensaje anterior a las 11:35 ———-IMAGEN DEL MUNDO - HARAKIRI: Me mantuviste sin aliento. Mucho suspenso y reflexión en acciones sobre la ética del protagonista. Me gustó muchísimo, aunque no vi la iglesia en llamas, solamente una pasajera alusión a los papeles combustibles. Construiste un interesantísimo personaje.
Yo también me alegro que no te hayas ido. Un abrazo.
———- Mensaje agregado a las 12:14 ———- Mensaje anterior a las 11:45 ———-PRIVILEGIOS - ANA Es un cuento muy bien armado y misterioso: nunca se sabe por qué Ciriaco tuvo tanto miedo pero es muy interesante el hecho del contagio de esa emoción entre todos los compañeros. Quizás el sueño se refiera a una culpa no dicha que reverbera en todos, cada uno con la suya. Los católicos parecen muy propensos a cargar culpas en los niños para mantener el poder. Muy bueno, Ana
———- Mensaje agregado a las 12:27 ———- Mensaje anterior a las 12:14 ———-CAMPANAS TRÉMULAS - GERMÁN Un escalofriante relato circular en el que la imagen del diablo planea. Exorcismo? Hay algo que no me cierra: y es la gran ignorancia y la costumbre de arreglar un matrimonio con antelación al nacimiento de los comprometidos, no condice con el viaje a París de luna de miel. Pero es un cuento digno de ser llevado a la pantalla grande. Una historia muy interesante.
”sean concebidos“: me parece que quedaría mejor: hubieran sido concebidos o habían sido concebidos.
”la noche se había vuelta día“: la noche se había vuelto día.
———- Mensaje agregado a las 12:36 ———- Mensaje anterior a las 12:27 ———-55 - CLAUDYO: Excelente. Me hiciste volar hacia mi niñez como con un ondazo. Mi familia no estaba ni con el Pocho ni con las Iglesias y tampoco con los milicos, pero sí estabámos fugados: la puerta de mi casa tenía una X labrada por el manzanero de turno porque el socialismo tampoco era aceptado. Como buenos ateos no nos lamentamos por las iglesias, pero si por la Casa del Pueblo. Y hubo un Jorge Rafael que brindó 20 años después. Muy bueno. Te felicito. Cortito y con fuerza!
———- Mensaje agregado a las 13:24 ———- Mensaje anterior a las 12:36 ———-LLUVIA - CRAIG: Amigo:hacía tiempo que no leía un cuento de realismo mágico tan pero tan bueno, plagado de filosofía y ese humor agudo que ponés en boca de la mujer que le recita todos los defectos jajaja!! Excelente.
Frases memorables:
” El resentimiento necesita de una memoria, necesita ser cultivado y cuidado“
”No me funciona el libre albedrío, ni la toma de decisiones; solo funciono si me guían“.
———- Mensaje agregado a las 13:39 ———- Mensaje anterior a las 13:24 ———-EL ORIGEN DEL PECADO - EMMA; pues a diferencia de Ana, yo que también soy atea de alcurnia entendí perfectamente, creo lo que quisiste decir. Sólo los creyentes pueden considerar la existencia de demonios y fantasmas, son los que les dan vida. Nosotros, los destruímos como entidades y como conceptos. Es bastante raro encontrar ateos fanáticos, los hay dogmáticos o como yo, no dogmática; somos los que aceptamos que otros piensen y crean en lo que se les da la gana. No sería muy útil que se destruyeran las iglesias porque son nuestro ”target“. Si no lo tenemos, a quien criticamos? En cuanto a la estructura del cuento, me alegró la forma de género realsmo mágico al estilo Juan Rulfo que le diste. Muy bien escrito.
”echo que comenzaba resultarme familiar" = hecho
———- Mensaje agregado a las 14:10 ———- Mensaje anterior a las 13:39 ———-
__________________________________________________ __________________________________________________ ______________EL DIA MENOS PENSADO
Muy temprano esa mañana una explosión de luz blanca y radiante iluminó el cielo. Marta encendió la estufa para preparar el desayuno y guiada por una fuerza incontrolable puso la mano en el fuego. Raúl entró al baño, tomó la vieja navaja de afeitar y sin pensarlo se rebanó la garganta. Laura se aprestaba a zurcir un vestido, tomó las tijeras y con la mirada perdida se las hundió en el vientre. Ignacio, que ya iba rumbo a su oficina, escogió el árbol más grande para
estrellar su auto. Cristina, dispuesta a confesar, como siempre, los pecados de la noche anterior, esparció un bidón de querosene e inició el incendio de la Iglesia.
Muy temprano, esa mañana… la invasión había comenzado.
———- Mensaje agregado a las 19:08 ———- Mensaje anterior a las 14:10 ———-LOS GRITOS NOCTURNOS DE UN CIRIACO DORMIDO
Aquel niño que bajó de la torre sin haber tañido la campana estaba aterrorizado. Sus pesadillas, que hablaban del incendio de la iglesia, no solamente alimentaban su miedo: eran la sutil manera de expresar el encierro en una situación que no podía controlar.
Era Ciriaco el tímido. Era Ciriaco el obediente.
Todo fue cambiando de a poco entre los niños que concurrían al catecismo. El padre Luis decidió reunirse con ellos en la sacristía, de a uno, después de la misa. Aquellos más valientes le habían hecho saber que un clima de aprensión por lo que le sucedía a Ciriaco, se iba extendiendo entre sus pequeños feligreses y el cura había decidido a revertirlo. Debía cuidarlos. Eran sus pequeños tesoros.
Entre esas joyas infantiles Joaquín y Mateo sobresalían porque eran confidentes y ambos hijos de padres violentos y abusivos. Quizás por esto, los menos inocentes.
La noche los apañaba. Estaban hartos de ser llamados últimos a la sacristía. Sin embargo nunca entraban juntos. Estaban hartos de ser desnudados, tocados, acariciados, obligados a masturbar al bueno del padre Luis y a dejar el cuarto con una condescendiente caricia en sus cabellos.
La noche era su salvación y la de sus compañeros: desataron un incendio que destruyó la iglesia, con el piadoso del padre Luis durmiendo en su lecho. Un canalla menos escudándose en la sotana.
El resto, trabajo para los heroicos bomberos.
6 years, 6 months ago
Qué mal que anda ésto, tengo todo diferente en la pantalla. No se si este mensaje se enviará, pero pruebo———- Mensaje agregado a las 20:06 ———- Mensaje anterior a las 19:57 ———-Bueno, parece que envía igual.
LOS GRITOS NOCTURNOS DE UN CIRÍACO DORMIDO de Lidy
Lidy, vos describiste lo que yo sólo sugerí. Muy buena tu idea, me sorprendió muchísimo. Y tenés mucha razón, estas cosas hay que denunciarlas con todas las letras. Ninguna duda que es la misma situación, hasta el nombre tomaste. Genial.
EL DIA MENOS PENSADO de Lidy
La pucha… hoy estás terrible. Qué tendría la luz esa que los enloqueció a todos. Una luz “demoníaca” jajaa Muy bueno
6 years, 6 months ago
Gracias Ana por disculparme. Me encantó la idea de tomar a tus personajes y cambiar la situación a un tema superactual como es la pedofilia en el seno de a iglesia. Espero que no lo hayas tomado como plagio!!
Con respecto al otro cuento, la invasión, es seguramente una invasión extraterrestre. No se notó? Abrazo
6 years, 6 months ago
Si, se notó lo de la invación Lidy, pero eran unos extraterrestres muy malos jajaaja
En cuanto al otro cuento, yo también estaba hablando de la pedofilia, sólo que lo dí a entender con lo que me pareció un poco de ironía. Fijate en los comentarios, aunque no fuí explícita, todos los compañeros lo entendieron así. Antes de subirlo, se lo hice leer a mi hija para ver si se entendía, porque a veces una cree que está contando algo y en realidad no, pero también se dió cuenta en cuanto pasó de los primeros párrafos. Lo que vos hiciste está genial, porque es trabajo de taller, tomar un cuento y darle otra forma; me encantó que lo hicieras. Además decís sin pelos en la lengua lo que yo preferí dejar librado a la imaginación del lector. Te lo repito, está genial. Te felicito.
Yo estoy en Buenos Aires, y en mi pantalla aparece un foro desconocido; debe ser por los cambios que están haciendo, pero veo todo blanco; a veces los avatares en el medio de la pantalla. Gracias que puedo entrar y que me aparece una ventanita para escribir, pero sin nada de lo que sea tipo de fuente, emoticones, etc. Es muy raro. Si supiera como hacerlo, pero no sé con esta computadora, tomaría una captura de pantalla, pero igual tampoco tengo como subirla. Bueno, espero que se arregle.———- Mensaje agregado a las 11:33 ———- Mensaje anterior a las 11:30 ———-invasión con s, tampoco puedo editar para corregirlo
6 years, 6 months ago
Ana: tenés que disculparme de nuevo. Te juro que debía estar dormida cuando leí tu cuento. Estoy pasando por crisis de insomnio y somnolencia diurna. No lo había entendido. Ahora lo leo y veo que es así como decís. Está todo dicho entre lineas. Y muy bien. Te felicito.
A Ana y a Criag les digo esto: No será que en sus computadoras tienen instalado el navegador Windows XP? A mi se me quedó en blanco por dos días, hasta que conseguí recargar el Google Chrome. Resulta que el XP dejó de existir, murió, desapareció del eter. Ya no se puede usar y hay que comprar otro como Windows 7, 8 o 9 o bien instalar gratuito el Chrome que ahora me está funcionando fantástico. Una idea nomás.
6 years, 6 months ago
No Lidy, no tengo XP; tengo Windows 7 y Google Chrome. Lo que me llama la atención es que ésto empezó desde que estoy en Buenos Aires. Me gustaría saber si hay alguien que vea como se veía antes; quiero decir, si nos pasa a todos o sólo a algunos. En fin, mientras se pueda escribir… escribiremos
6 years, 6 months ago
Yo vivo en Chubut, tengo Windows 7. He probado con Chrome, Mozilla e Internet Explorer, en todos psico se me ve blanco. No tengo idea por qué. Si alguien sabe…
6 years, 6 months ago
¿Sigue vigente publicar? el Psico lo veo bien, pero cada cambio de página sale que un error, que no está disponible, que etc… (como 5 teclazos para que entren) y además, estoy buscando mis textos viejos … váya laberinto y juego por juego, año por año. Ojalá y la Internet copiara AL ViL índice del LiBRO (hardware), que es sencillo, obvio, para idiotas como yo, funcional desde los papiros y los códices, joer! ABRAZOS!!———- Mensaje agregado a las 15:23 ———- Mensaje anterior a las 15:09 ———-Tengo mis dos joyas de museo con XP y ven todo bien (bien lentas, con 512 MB memoria RAM) hasta sigo recibiendo actualizaciones. La que uso ahorita, tiene ViSTA (peor que'l Millenium edition, me cae!): logré configurarlo sin UAC (volvía loco a mi simulador de vuelo FS 2004, ni le podía añadir otros aviones) y después de aligerarlo, ya CASi funciona como Windows 7. No les recomiendo el 8: úsenlo si tienen pantallas de toque (touch screen) nada más, les quita el menú normal; es más ligero el Windows 7 (pasa como entre XP y ViSTA: TODOS nos regresamos al XP durante años, incluyendo las empresas). Todavía faltan drivers, que no funcionan en Windows 8 u 8.1, como los de mi hijo DíYey para su música.———- Mensaje agregado a las 15:25 ———- Mensaje anterior a las 15:23 ———-¿Porqué tal exilio? ¿Robaste algún pan o hiciste algún grafiti?
6 years, 6 months ago
Hoy comienza la votación.
Pueden dejar sus votos acá o en
Se que hay algunos problemas de funcionamiento, de hecho me está costando entrar a mí también.,
Les pido que compartan la página de face asi nos comunicamos también por ahí, ya que por acá se que es imposible para muchos.
6 years, 6 months ago
Ahí van mis votos antes de que desaparezca la pantalla o aparezca el error 504 por vigésima vez:LLUVIA - CRAIG: 2 puntos
PRIVILEGIOS - ANA: 1 punto
Los demás muy buenos
6 years, 6 months ago
Lidyfeliz
Ahí van mis votos antes de que desaparezca la pantalla o aparezca el error 504 por vigésima vez:LLUVIA - CRAIG: 2 puntos
PRIVILEGIOS - ANA: 1 punto
Los demás muy buenos
Lidy, vos no tenes face, no?
6 years, 6 months ago
Amigos, acá está el archivo con los cuentos.
Queda afuera Lluvia porque excede el límite de palabras y el margen de tolerancia. (Lidy tenes que elegir otro )
6 years, 6 months ago
No llegué a escribir nada que me convenciera, así que pasé de esta ronda. Igualmente, por supuesto, un placer leer y comentar. Se me hizo muy difícil elegir el segundo voto; pero bueno, nunca es fácil votar, verdaderamente hay talento en este foro.2 puntos para El origen del pecado, de Emma
1 punto para Los últimos peldaños de la escalera, de Craig
—————————-
Lidy, te dejo mis comentarios de tus cuentos:
Los gritos nocturnos de un Ciriaco dormido: qué buena idea! Interesante que un cuento sea la extensión de otro de la misma ronda. Es una excelente continuación porque se basa en la misma temática pero la aborda de forma más directa y trágica.
El día menos pensado: me gusta, corto y conciso, muchas imágenes fuertes para lograr un cuento breve y contundente. Ya leí otos de estas características escritos por vos, Lidy, se te dan realmente muy bien.
Yo sigo viendo el foro igual que siempre (en estos dos cortos meses que llevo en él), pero sí me aparecen los “service temporarily unavailable” y esa clase de errores cada dos por tres
6 years, 6 months ago
Sí, parece que los administradores no tienen mucho interés en arreglar los bugs del foro. Le comentaba a Anita que serìa mejor ir continuando con los mismos juegos (Foto, Frases y Ensalada) en un grupo de Facebook, así vamos dejando de depender tanto de las fluctuaciones de Psico. Y así seguimos en contacto, sería una pena perder este espacio (no hay muchos espacios así en la web).
6 years, 6 months ago
Me estoy volviendo una experta en entrar a este laberinto. Ahora me funcionó buscar los enlaces en el historial. Me parece buena idea la de Craig, de seguir escribiendo en la página del grupo de literatura de psico en facebook. Los que no tienen una cuenta ni les interesa tenerla, podrían crearse una con un seudónimo sólo para este uso. Claro que no se puede comparar el ordenamiento de un foro con el fb, donde todo se va para abajo y andá a encontrarlo, pero al menos podríamos seguir en contacto mientras vemos que pasa con Psico.
Mis votos:
2 puntos para CAMPANAS TRÉMULAS de Ger porque me parece una historia desopilante, muy bien pensada, y además tiene muchísimo que ver con la foto.
1 punto para LOS GRITOS NOCTURNOS DE UN CIRILO DORMIDO de Lidy, que, aunque sea otra versión de mi propio cuento, tiene sus propias características mucho más crudas que mi relato y, obviamente, si escribí sobre eso es porque me interesa el tema.
Felicitaciones a todos por participar, y espero que nos podamos seguir leyendo.
6 years, 6 months ago
Bueno, gracias a DIos, ahora anda bien. Incluso se pueden mandar MP. Esperemos que dure y que se reincorporen los compas.———- Mensaje agregado a las 14:24 ———- Mensaje anterior a las 14:09 ———-Mis votos:Campanas trémulas: 2 puntos.
El origen del pecado: 1 punto.
Suerte a todos!
6 years, 6 months ago
Lidy: Crudo relato, muy realista y bien narrado.
Mis votos: PRIVILEGIOS: 2 Puntos
LLUVIA: 1 Punto———- Mensaje agregado a las 17:09 ———- Mensaje anterior a las 17:07 ———-Uuh cierto que lluvia no se puede elegir =/ Va 1 punto para Campanas Trémulas entonces, ya que me pareció que trata un tema muy delicado como es el no tener la posibilidad de elegir, a parte me gusto mucho lo cíclico del relato, me gustó que se anticipara el final y que al ultimo cierre.
6 years, 6 months ago
Vuelta a la normalidad: Repito aquí mis votos publicados en el “Feisbuc”.
LOS ULTIMOS PELDAÑOS DE LA ESCALERA - CRAIG: 2 puntos. PRIVILEGIOS - ANA ALONSO: 1 punto.
Esperemos que dure.
6 years, 6 months ago
Si mi calculos no fallan tenemos empate entre Ana y Ger con “Privilegios” y “Campanas Trémulas”. ¡A desempatarrrr!
PRIVILEGIOS - ANA: 2 + 2 + 1
LOS ÚLTIMOS PELDAÑOS DE LA ESCALERA - CRAIG: 1 + 1 + 2
CAMPANAS TRÉMULAS 2 + 1 + 2
LOS GRITOS NOCTURNOS DE UN CIRILO DORMIDO 1
El origen del pecado: 1 + 2
6 years, 6 months ago
Ha ganado ¡Privilegios! en un desempate muuuuuuuuuuy ajustado.
Felicitaciones a todos amigos por animarse una vez más
Ana, espero tu elección
6 years, 6 months ago
Gracias compañeros, estoy tratando de decidir entre varias que me gustan, pero ya me dejo de dar vueltas y le envío a Anita una de ellas.
6 years, 6 months ago
Felicitaciones Ana Alonso, mis disculpas a todos porque me surgieron unos inconvenientes y por cuestiones de tiempo no he podido corresponder con ustedes
6 years, 6 months ago
 

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