Nuevo Nuevo Juego Literario, Ronda 6 - Año 2014

Nuevo Nuevo Juego Literario
Ronda 6, Año 2014Objetivo
Escribir un texto que incluya las frases propuestas, trabajar conjuntamente los textos publicados y elegir un texto ganador de la ronda.Reglas
* Se puede publicar hasta dos textos por usuario.
* El texto puede ser cuento, prosa poética, poesía, etc.
* El texto debe tener una longitud máxima de 600 palabras, sin contar el título.
* Cada texto debe tener un título y las seis frases obligatorias resaltadas en negrita, en cualquier orden de aparición, pero sin ningún tipo de modificación.
* Antes de publicar, se recomienda revisar gramática y ortografía. Para verificar que el formato sea el correcto conviene previsualizar antes de publicar.
* Durante las dos primeras semanas del juego se publican textos. Durante la tercera semana se pueden editar los textos la cantidad de veces necesarias, además de seguir publicando. La cuarta semana del juego es para votar.
* Durante las semanas de publicación y edición de texto se recomienda leer y comentar los textos publicados para colaborar en la corrección de los mismos.
* La edición de textos se debe realizar en el mensaje en que fue publicado y se recomienda escribir un nuevo mensaje avisando que se modificó el original.
* La votación la pueden realizar los usuarios que hayan comentado, al menos, los cuentos elegidos.
* Al votar se eligen dos textos, al primero se le otorga dos puntos y al segundo, un punto.
* Si al finalizar la ronda de votación se produjera un empate, durante la siguiente semana se desempatará. En ese caso se podrá elegir sólo entre los textos finalistas y podrán votar quienes hayan presentado un texto (excluyendo a los autores de los textos empatados).
* El autor del cuento ganador propondrá las seis frases a usar en la ronda siguiente (las deberá enviar por mensaje privado al coordinador del juego).CronogramaEtapa de publicación de textos: Desde el 1 de Agosto hasta el Lunes 18 de Agosto
Etapa de edición y publicación de textos: Desde el Lunes 18 de Agosto y durante una semana
Etapa de votación: Desde el Lunes 25 de Agosto hasta el Lunes 1 de Septiembre
Todas las horas son de Buenos Aires, GMT-3.Las frases propuestas por Craigbale son: ​1. El cuerpo yacía en la tumba2. Rostros compungidos3. Ramos de claveles y gladiolos4. La luz del sol tenía tan poca fuerza que entraba agonizando5. Silencio incómodo6. Situación patética
6 years, 4 months ago
Si no se quiere hablar de un funeral, habrá que poner a trabajar el ingenio. No está mal el desafío, pero… creo que habíamos quedado en que el ganador elegía tres frases, y el que le seguía en puntaje elegía las otras tres (ya no sé cuántas rondas atrás quedó eso, porque me olvidé y parece que no fui la única) En este caso, las segundas tres frases tal vez nos hubiesen dado otras pistas. En fin, algo saldra.
6 years, 4 months ago
Jjajaajjajaaj yo también me olvideeeeeeeeeeeeeeeeeeeee.Si les parece la próxima ronda arrancamos de nuevo con eso. O quieren que lo hagamos ahora?Qué cuelgue el mío.Gracias ANIIII
6 years, 4 months ago
Entonces la que debería elegir tres frases mas seria Ana Alonso. Lo más justo me parece que ella decida si quiere decir las frases para esta ronda o la dejamos así. A mi me da igual. Pero ya quiero ponerme a escribir
6 years, 4 months ago
Las dejamos así, y a ver quién se las arregla para no matar a nadie———- Mensaje agregado a las 22:32 ———- Mensaje anterior a las 16:07 ———-Bueno, creo que no fuí muy original, pero es lo que salió y acá lo dejo:TARDEEl cuerpo yacía en la tumba, cumplidos ya todos los rituales de rigor. Entre llantos sinceros y rostros compungidos, el olor de los claveles y gladiolos endulzaba el aire ya enrarecido del cementerio. El amanecer no había traído el calor que todos necesitaban y la luz del sol tenía tan poca fuerza que entraba agonizando entre los cipreses y se desvanecía ante la escena que esa mañana le tocaba iluminar. Un silencio incómodo se iba instalando entre la gente que se saludaba, cansada de la noche en blanco. Era la hora de retirarse, y algunos ya lo estaban haciendo, en grupos o individualmente. Los esperaba el desayuno y todos los movimientos naturales de la vida. Cuando ya no quedaba nadie, un hombre que había estado mirando toda la escena desde lejos se fue acercando a la tumba con pasos indecisos. Llevaba sobre sus hombros la carga de una culpa que no hubiese podido confesar, por eso prefirió dejar ese momento de la despedida para cuando no hubiese testigos. Durante largos años había estado ausente y cuando recibió el aviso de la muerte de su padre no se atrevió a presentarse en el velatorio. Las causas de su distanciamiento era algo que sólo con él hubiese debido aclarar, pero ya era tarde y sólo un montículo de tierra recibiría sus lágrimas de rabia y dolor por no haber logrado salvar antes las distancias y dejar que los sentimientos prevalecieran sobre las diferencias que lo separaban de ese hombre al que había querido entrañablemente.Para quien lo pudiese ver desde afuera, era una situación patética. Para él, en cambio, era la oportunidad de dejar correr su llanto sin controlarse. Después, con el corazón más aliviado, se dijo que era el momento de volver. Lo esperaban sus hijos, con quienes trataría de no interrumpir nunca el diálogo para que no tuvieran que pasar por esa pena que él estaba sintiendo. “A veces las cosas no resultan como uno quisiera”, pensó, y empezó a alejarse sin mirar atrás, tal vez para siempre.
6 years, 3 months ago
CAJAS
Cuando estoy aburrido, salgo a comprar. Lo que sea. A veces se me pone en la cabeza a idea de comprar algo, y no hay forma de que pegue un ojo hasta que haya comprado el objeto de mi deseo. Puede ser un helado en cucurucho, un disco compacto, un servilletero, un libro, pasando por ropa…, hasta cosas mucho más grandes.
Me aburro con frecuencia, por lo que compro con frecuencia. Lo que sucede es que tengo mucho tiempo libre… ¿Por qué? Eso no viene al caso. El tema es que soy rico en tiempo. El ser rico en tiempo trae sus consecuencias…, una de ellas, es pensar. Y uno debe tener bien firme a la mente, cerca de uno, para que no se acostumbre a ir por derroteros misteriosos, oscuros, y destape más de una olla. Entonces compro, y mi la voz de mi mente se calla.
Uno de los problemas del comprar son las cajas. Sobre todo si, como yo, se compran cosas grandes como lavarropas y lavavajillas con frecuencia. Mire, es que me da flojera tirar la basura. Y no tengo empleada doméstica. Pero no es por ahorrar, no se crea, no soy en absoluto tacaño. Yo soy muy celoso de mi privacidad, es eso. Me molesta la presencia de otro, que me esté examinando las cosas…, me da pánico el solo pensar que alguien pueda estar husmeando mi baño… ¡Ay!
Desde hace aproximadamente un mes mi departamento está lleno de cajas, muchas más que de costumbre, lo que ya es decir. En las últimas semanas compré dos heladeras, un televisor, una máquina de coser Singer, dos lámparas de pie, un microondas, un escritorio para la computadora, dos ventiladores pequeños, un maniquí, un espejo de cuerpo entero, un teléfono, una vitrina de cristal, un flipper, un tocadiscos, esculturas de madera todas muy New Age, un juego de té de porcelana, El cuerpo yacía en la tumba y La luz del sol tenía tan poca fuerza que entraba agonizando, que son óleos de un conocido pintor expresionista local, una máquina arcade… y alguna otra cosa que no me viene a la mente.
Ya he tirado algunas cajas, pero no termino de deshacerme de una para que aparezcan, en su lugar, varias más. Un amigo me dijo alguna vez que estaba convencido que esos folletos que te dan en la calle tienen la habilidad de reproducirse por su roce en la billetera. ¿A quién no le ha pasado de llegar a un punto en el que abre la cartera o la billetera o la mochila y se encuentra con un verdadero nido de folletos? Uno recibe folletos en la calle, y unos cuantos, pero el número no tiene relación con la cantidad inmensa de papelerío que encuentra a la postre en su billetera.
Bueno, la misma teoría de reproducción de papeles por roce de mi amigo puede aplicarse a las cajas. No hay otra manera de explicarlo. Tiro una caja. Aparece otra. Entro al baño y saco varias que hay encima del inodoro. Cuando regreso, hay otras tantas cubriendo la ducha. ¡Qué cajerío! Si no escucho el frú frú de su fricción contra mis pies, parece caer un silencio incómodo. Hay tantas cajas, que ya no encuentro los muebles del comedor, por lo que ceno sobre una caja grande que hace las veces de mesa, y me siento sobre una pequeña que hace las veces de silla. Como no veo las estanterías, dejo mis libros sobre cajas alargadas y bajas. Los ramos de claveles y gladiolos descansan en cajas altas que hacen las veces de floreros. A la basura, la tiro en cajas. Mucho más práctico.
Cajas, cajas, cajas, y cajas. No hay manera que desaparezcan… están todas allí, apelmazadas, apretujadas, parecen rostros compungidos. Qué situación patética. Supongo que es cuestión de acostumbrarse. Es esto o comprar menos; y yo no pienso comprar menos. Las cajas son, digamos, la cáscara del sistema capitalista, su mal necesario. Te gustan los productos, pues bueno, a lidiar con su corteza. Y yo de buena gana me aguanto la corteza. Por suerte, desde chico he tenido la inteligencia de evitar la autocompasión o la queja hueca, y hacerme cargo de los hechos que pudieran acarrear mis elecciones.
Así que, más allá de si las cajas se reproducen o no, o si compro mucho o poco, mañana, a la vuelta del supermercado, intentaré sacar un poco más de ellas. Lo que es ahora voy a dormir; he tenido un día duro sacando muchas cajas.
Así que, con su permiso, me meteré en mi cama de cartón.———- Mensaje agregado a las 04:54 ———- Mensaje anterior a las 03:12 ———-TARDE: Te felicito Ana por tu cuento, muy lindo y emotivo. Ahora, si fuera mi cuento, le cambiaría el título. Del cuento mismo se desprende que ya fue tarde para la reconcilinación entre ese hijo y ese padre, y siempre quedarán cuentas pendientes. Me parece que no hace falta aclararlo con el título. Pero es lo que haría yo, claro está. Y en llantos sinceros sacaría “sinceros”. Será que soy medio enemigo de los adjetivos; el “sinceros” se explicaría si el narrador es omnisciente y se mete en los sentimientos de cada personaje; de todas maneras, se sabe que en todo funeral hay mucha lágrima de cocodrilo e hipocresía (¿o será que mi mente, pervertida y mal pensada, me juega una nueva mala pasada?). Pequeños detalles para hacerte reflexionar nomás, no necesariamente para que cambies nada. Te felicito de nuevo.
6 years, 3 months ago
Qué bien empezó la ronda!
Tarde - Ana: una situación terriblemente dolorosa y lamentablemente muy común, conozo muchísimos casos similares. El arrepentimiento y la impotencia frente a la muerte, así como el deseo de no repetir el error, muy bien reflejados.
Cajas - Craig: un cuento de esos que bailan sobre la línea que separa al realismo de la fantasía, no ocurre nada sobrenatural pero se sugieren sutilmente dimensiones cada vez más irreales. Y, sobre el final, la idea de “la cáscara del sistema”, el conformismo que va de la mano con el consumismo tan irresistible. Muy bien desarrollado, avanza muy naturalmente.
6 years, 3 months ago
Gracias chicos por los comentarios; si, ya sé que mi cuento es obvio por demás. Es una situación tan común, pero las frases me llevaron para ese lado y no puse mucha resistencia. Es cierto lo del título, Craig, lo voy a cambiar. Y lo de “sinceros” era porque pensaba compararlos con ese otro tipo de llanto que vos mencionás, pero me vino bien para pegar una de las frases obligatorias a continuación, así que también lo voy a arreglar cuando edite. Es que en realidad no estoy poniendo todos los sentidos en lo que hago; sigo escribiendo porque necesito que el sitio permanezca para cuando me sienta realmente en condiciones de hacer algo con más dedicación. Resulta que en los próximos tres meses tendré que dejar la casa donde estoy viviendo y mi mudanza se va a juntar con el nacimiento de mi nieta; no parece demasiado complicado pero sí lo es por muchas razones, y ahora se suma el cierre de psico justo en ese tiempo en el que no voy a poder estar tan pendiente. Esas son algunas de las razones que no sé por qué las estoy contando acá, pero que no me dejan pensar demasiado en lo que escribo.
CAJAS de Craig
Tenía que ser Craig el que pudiera no hablar de un funeral; estaba segura de que lo lograría. Genial el cuento; por estos días se parece demasiado a la realidad: cajas y cajas por todos lados, por los regalos del día del niño. Y si, parece que se reproducen. Cosas del consumismo. Lo único que no me gustó mucho fue el nombre de los oleos, pero es un detalle sin importancia. La cuestión es que lograste encajar todas las frases sin que se muera nadie. Muy bueno.
6 years, 3 months ago
DESPERTAR
Las voces llegaban lejanas, pero llegaban. Quería gritar y le era imposible: sus labios habían sido pegados. Todo era oscuridad salvo por dos orificios pequeños por encima de su cabeza. La luz del sol tenía tan poca fuerza que entraba agonizando. Siempre le había temido a la noche y a la falta de luz por eso a pesar de tener 13 años dormía con el velador prendido.
¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? ¿Estaré encerrada en el placard? Seguro. La semana pasada aparecí en la alacena de la cocina. Este asunto del sonambulismo un día me va a traer problemas.
Hacía fuerza con el pensamiento. Siempre había tenido esa conexión especial con Martina, su hermana melliza. Ella la encontraría, sabría donde buscar. Estaba segura.El cuerpo yacía en la tumba dentro de un ataúd. La familia en pleno rodeaba el lugar con rostros compungidos. Martina lloraba a moco suelto y a veces miraba fijamente ese cajón de madera. En esos momentos tironeaba de la manga del tapado de su madre:
—Mamá, mamá; Sofía quiere salir.
—Shhhh… —y la abrazaba fuerte comprendiendo el dolor de la niña.
Cuanto más la callaba, Martina más alzaba la voz. Todos la miraban, censurándola. Pobrecita, pensaban. Realmente era una situación patética.
Había llegado el momento. Amigos y familiares empezaron a tirar sobre el féretro ramos de claveles y gladiolos.
—¡Basta! ¡Cállense todos! —gritó Martina.
Se hizo un silencio incómodo durante el cual se escucharon dos golpes.
—¡Ahí, ahí! ¿Escucharon? ¡Sofía quiere salir, te digo!
Otros dos golpes.
Los tres empleados del cementerio que debían terminar de bajar el cajón y cubrirlo con tierra, arrojaron las flores hacia afuera con desesperación, tiraron de las gruesas cuerdas que lo rodeaban por debajo y con la ayuda de todos los hombres lo levantaron y apoyaron a un costado del funesto agujero. Con los picos rompieron la madera y sacaron totalmente la tapa. Por fortuna los padres de Sofía no habían querido que la embalsamaran ni que pusieran tapa de metal.
Sofía pestañaba, mientras movía sus piernas, esas piernas con las que había golpeado contra la madera. La madre se desmayó, otros se descompusieron y vomitaron.
Martina abrazó a su hermana. Además de sonámbula era cataléptica.
6 years, 3 months ago
Gracias Lidy, se me escapó lo de los ramos. Después lo arreglo.DESPERTAR de Lidy
Y sí, Lidy, las frases ayudan, pero se vé que el horror es lo tuyo. Pobre chica, que manera fea de despertar. Las frases quedaron a medida. Tal vez Martina podría gritar “basta, cállense todos”, o algo así, para no repetir “silencio”, porque el segundo es más importante que el primero. Muy bueno, al fin no importa si hablamos de un funeral; todos pueden ser distintos.
6 years, 3 months ago
Gracias Ana: en realidad la repetición de la palabra fue voluntaria, una anáfora. Pero si te parece que queda mal, me gusta tu sugerencia.———- Mensaje agregado a las 11:24 ———- Mensaje anterior a las 11:14 ———-Perro qué barbaridad! Saqué el texto para editarlo y se borraron mis comentarios a Ana y a Craig. Es una pena.
Ana: te dije que me gustó mucho, bien puestas las frases aunque faltaba una palabra, creo que era “ramos de”
Craig: alucinante relato que me hizo acordar mucho a una persona que se llama Lidy y su síndrome de Diógenes. Muy bien escrito, con suspenso, gracioso. Me encantó que te pudieras salir del tema del velorio. Yo no pude, todavía.
6 years, 3 months ago
 

Buscar mensajes