Ensalada de situaciones Ronda 6, Año 2014

Ensalada de situacionesRonda 6, Año 2014ObjetivoEscribir un texto basándose en el género propuesto, trabajar conjuntamente los textos publicados y elegir un texto ganador de la ronda.Reglas• Se pueden publicar hasta tres textos por usuario.
• El texto puede ser cuento, prosa poética, poesía, etc.
• El texto debe tener una longitud máxima de 1000 palabras, sin contar el título.
• Cada texto debe tener un título.
• Antes de publicar, se recomienda revisar gramática y ortografía. Para verificar que el formato sea el correcto conviene Previsualizar antes de publicar.
• Durante las dos primeras semanas del juego se publican textos. Durante la tercera semana se pueden editar los textos la cantidad de veces necesarias, además de seguir publicando. La cuarta semana del juego es para votar.
• Durante las semanas de publicación y edición de texto se recomienda leer y comentar los textos publicados para colaborar en la corrección de los mismos.
• La edición de textos se debe realizar en el mensaje en que fue publicado y se recomienda escribir un nuevo mensaje avisando que se modificó el original.
• La votación la pueden realizar los usuarios que hayan comentado, al menos, los cuentos elegidos.
• Al votar se eligen tres textos, al primero se le otorga tres puntos, al segundo dos puntos y al tercero, un punto.
• Si al finalizar la ronda de votación se produjera un empate, durante la siguiente semana se desemparatá. En ese caso se podrá elegir sólo entre los textos finalistas.
• El autor del cuento ganador propondrá el género literario a usar en la ronda siguiente (la deberá enviar por mensaje privado al coordinador del juego).Cronograma
· Etapa de publicación de textos: Desde el 1 de Julio y durante dos semanas
· Etapa de edición y publicación de textos: Desde el Lunes 14 de Julio y hasta el 21 de Julio.
· Etapa de votación: Desde el Lunes 21 de Julio hasta el Lunes 28 de JulioEl género propuesto Lidyfeliz, ganadora de la anterior ronda es:
POLICIAL
6 years, 5 months ago
VICTIMARIOS‘Siete menos cuarto. El caos se aproxima. Debo aprovechar el tiempo que queda de armonía, antes que el infierno se desate. Tengo que proteger a mi niña.’ Con estos pensamientos, tome la mano de Sofía y suavemente le dije al oído ‘hora de merendar en lo que la tía…’, con un tono de voz que pretendía ser divertido y amoroso a la vez, filtrando toda ansiedad y demás sensaciones que se ocultaban tras mi semblante. Apoyé dulcemente mis labios sobre su mejilla, y con angustia, la niña preguntó ‘¿Pasa algo mamá?’, logrando destruir en un instante toda esa fachada que estoicamente acababa de construir. ‘Todo está bien, mi amor’, respondí, y la llevé a cuestas hasta el hogar de Belén, nuestra vecina de en frente. Al ver la llegada de mi niña desde la ventana, la joven mostró una amplia sonrisa. Con entusiasmo, abrió esa puerta de algarrobo que, junto al jardín, le daban a la entrada un aspecto tan pintoresco. Vestía un jean claro y una campera de cuero, la cual dejaba entrever el tatuaje que llevaba en su cuello; al parecer, unas siglas en idioma asiático que seguramente significaban vaya uno a saber que honorable virtud. Recién llegaba a su casa. Al ver que mi hija, divertida, pedía que la suelte de mis brazos para ir a saludar a Santiago, hijo único de Belén, me tranquilicé. Su actitud transmitía haber dejado atrás su preocupación; y, en ese instante, me sentí una heroína por salvar a mi hija del infierno que yo misma había permitido. Al volver a mi hogar, reinaba el silencio. Sólo diez minutos restaban, y las paredes, únicas testigos de los episodios pasados, comenzaban a murmurar en mis espaldas. No, no prendería la luz. No antes que él lo hiciera. Prefería esperar así, agazapada en silencio, escondida tras las sombras, sólo sería un bulto más entre tantos bultos, hasta que llegara él y me convirtiera en eso que ya ansiaba ser. ¿Acaso deseaba su llegada? Sí, claro que sí. Y no hacía más que admitirlo, y declararme culpable. Es que al imaginar su puño cerrado y sus ojos inyectados de sangre, ya mi corazón daba un vuelco, ya mi cuerpo se exaltaba ante la excitación que me producía el sólo pensarlo, a pesar del miedo, a pesar de la culpa, o quizás debido a ellos. ¿Deseaba ser tratada de esa forma? ¿Escuchar esas palabras?¡Oh, por Dios, sí! Y no hacía más que admitirlo, y repetirlo, y volver a declararme culpable.Y es que ese día, sabía que mi marido estaría más molesto que de costumbre, ya que acababa de perder el empleo que, junto con mi sueldo de docente, nos permitía apenas llegar a fin de mes. Seguramente no soportaría que fuera yo la proveedora del hogar, eso lo sacaría de su rol de macho, despertando en él una furia ciega. Y bien sabía cómo deshacerse de ella. Tres minutos restaban, y marqué 101. Un tono, dos tonos. La voz al otro lado del tubo. Vacilé, pero al mismo tiempo que las lágrimas comenzaban a recorrer mis mejillas, di las indicaciones pertinentes para que los oficiales lleguen a mi domicilio. Colgué, y, acto seguido, escuché la entrada de Mauro, seguida de un portazo. Silencio. Un par de pasos, y mi nombre pronunciado dulcemente. Así empezaba, y luego los golpes, insultos, desesperados gritos y llantos. Pero esta vez, antes que el caos irrumpiera, alguien golpearía la puerta. Sin despegar la mirada del piso, salí de mi cuarto, dirigiéndome hacia la puerta de entrada. Al pasar a su lado, sentí la presión de su mano agarrando mi brazo, y, seguidamente, el apretón contra su pecho. ‘No atiendas’ me susurro al oído, con voz entrecortada, debido al llanto contenido. ‘Tengo que hacerlo, mi amor, es mamá. Ya sabes, si no atiendo, esperará afuera. Será rápido, ¿sí? Pronto podré despacharla y hablaremos tranquilos, por favor…’ respondí. Aflojó un poco sus brazos, y no sin algún tironeo, pude soltarme. Al ver ingresar aquellos policías, Mauro sólo se limitó a mirarme con resignación, y, me arriesgo a decir, percibí en el brillo de sus ojos, cierto orgullo hacia mí. Era algo que le debía, de lo cual se sabía merecedor, una justa manera de deshacerse de ese tumulto de agonías y culpas que cargaba sobre sus hombros. Al segundo, su mirada se transformó, y sus ojos se inundaron de odio, ese odio que también era amor, un amor enfermo, pero amor al fin. Bueno, se preguntarán como siguió mi vida, cómo está Sofía. Debo darles la excelente noticia que ella está muy bien. Ya no vive en casa, está de novia y estudia Letras. Con Mauro, tiene una buena relación, naturalmente, ya que siempre ha sido un padre ejemplar. Por mi parte, un tiempo luego de separarme de mi ex, me fui a convivir con mi actual pareja. Les confieso que jamás sentí por él lo que Mauro despertaba en mí, pero a cambio, gané tranquilidad. De esta forma, finalicé mi relato, y al observar a mi alrededor, no vi más que miradas acusadoras. Es que aquel grupo de mujeres, solo esperaban un amedrento a su autocomplacencia, pero yo, lejos de brindarlo, mostré responsabilidad ante los hechos, corriéndome del lugar de víctima que tanto parecía agradar. Con una plácida sonrisa, me levanté, saludé cortésmente, y me retiré del salón.
6 years, 5 months ago
¬¬¬¬¬LA FAMILIA PERFECTA
Llovía con fuerza cuando abrió la puerta de su casa. Depositó con cuidado la pala embarrada junto a la misma y el pequeño bulto que llevaba en la mano, con extremado cuidado, sobre el pequeño diván situado en el pasillo. Se quito el abrigo y lo colgó en la percha recogiendo de nuevo el paquete. Abrió la puerta del sótano y descendió.
Siempre había sido un hombre solitario. Deseaba tener una familia como la de los demás. Pero su aspecto físico se lo había impedido. Llevaba mucho tiempo empeñado en conseguirlo y ahora por fin su obra estaba terminada.
Allí estaban la abuela, haciendo punto, el padre y la madre charlando animadamente, la hija mayor discutiendo con el hermano pequeño. Desenvolvió el paquete que traía y depositó el niño en la cuna del fondo. Ahora el cuadro estaba completo, ahora tenía la familia perfecta, no podían morir… ya estaban muertos.
6 years, 5 months ago
LA OTRA CARA DE LA MONEDACreo que he cometido un error al abandonar mis estudios de abogacía, quizás ellos me hubieran permitido tener un trabajo más llevadero. Si bien siempre había pensado que el pluscuamperfecto del subjuntivo era el sostén de los espejismos, y el resguardo de los cobardes; ese día ninguna de las conclusiones filosóficas a las cuales había arribado, a fuerza de tan duras penas, lograría derribar la ilusión que me hacía creer que el camino desechado era el que debí haber tomado. Es fácil y cómodo acatar órdenes; eso sí, siempre y cuando quien está un escalón arriba, no se aproveche de su condición de ventaja para encargarte las tareas que a él le corresponden, mientras espera cómodo en su sillón a recibir honorarios, cobrar coimas y nominar perejiles, entre otras hazañas. Lamentablemente, no he aprendido a ocultar mi desprecio ante cierto tipo de actitudes, tampoco cuando esto es decisivo para conservar mi empleo, o bien poder llevarlo a cabo bajo circunstancias, cuanto mucho, tolerables. Sí; nuevamente me tocaba ir a la escena del crimen, nada más y nada menos que una violación seguida de muerte.Al encender ese último pucho antes de realizar la tarea que me habían delegado, mi ánimo comenzó a repuntar. Es notable como algo tan mundano puede calmar mis pensamientos, y tornarlos hacia otro color, en tan sólo un abrir y cerrar de ojos. Con simplemente inspirar y exhalar, se extirpan de mis entrañas los demonios que aturden mis oídos; quienes, danzantes, son arrastrados por los vapores que intoxican mis pulmones, convirtiéndose, a medida que se van alejando, en simpáticos ángeles que desde arriba me sonríen. Hora de la acción. Con paso decidido, crucé el jardín de herbáceas y gramíneas que adornaba el frente del terreno, dándole al entorno distintas tonalidades de verdes. Unos cuantos oficiales se encontraban ya en el lugar, murmurando, agobiados por el misterio, algunos motivados por el deseo de saber, sedientos de justicia; otros, los favoritos del jefe, ávidos de algún culpable, o de inventar uno, y que vengan las ofertas. Y fue entonces que la vi, desplomada en el piso. Me detuve a contemplar ese rostro, que dadas las circunstancias, desde ahora y para siempre luciría joven en los retratos que la nombraban. Y en ese instante sentí en mis manos el calor de la sangre que irriga mis venas, y de repente cargue con toda la pesadumbre de mi existencia. De pronto, me sentí orgulloso de haber abandonado esa Facultad de ficciones confundidas por verdades, y entonces recordé porqué aquel era el lugar que había elegido, entre tantos que me ofrecía el mundo.
6 years, 5 months ago
Pueden creer que casi llego a 1000? Es por la alegría del partido…jaEL GERMEN
Hoy es martes; para vos el día que empieza con M de matar y acaba por S de sangre, para el resto simplemente el día que sigue al lunes. Sentado en tu celda, te siguís recreando con aquella escena macabra que te sepultó cuando tan solo tenías dieciséis años. Aquel martes lo habías decidido y lo hiciste: mataste a la señora Gómez. Te caía mal, más aún desde que te enteraste que se acostaba con tu padre. Lo habías descubierto una semana antes cuando tu madre se había marchado unos días a cuidar a tu abuela. La señora Gómez vivía en la casa de enfrente y tenía mucha amistad con tus padres; se ayudaban, incluso cuidaba de vos y de tu hermana, cuando tus padres salían a cenar con amigos. Vivía sola, quedó viuda muy joven y se puso a trabajar de cajera en el supermercado.
A vos nunca te gustó. Era fea y desaliñada, olía a limpiador de baño y acostumbraba gritar mucho cuando hablaba. Muy molesto. Pensabas cómo era posible que tu padre se hubiera fijado en ella, siendo tu madre mucho más joven y atractiva. Pero después de sucesivas visitas, en ausencia de tu madre, comprendiste por sus tremendos aullidos y los quejidos de tu padre que debía ser una auténtica fiera en la cama.
Tramaste tu plan sin contárselo a nadie. Siempre fuiste callado; ya con trece años tus padres, preocupados por tu comportamiento, te llevaron al médico. Nada más entrar no te gustó nada. Empezó a hacerte preguntas sobre todo y finalmente te enseñó algunas láminas con dibujos para que le dijeras que era lo que veías. En ninguna supiste ver nada salvo en la última: dos tipos que se miraban de frente y le dijiste al doctor que claramente el hombre de la derecha le estaba clavando un cuchillo en el estómago al hombre de la izquierda, incluso podías ver la sangre que salpicaba el suelo.
El señor Levy se quedo callado un momento y luego pidió que entraran tus padres. Les habló de cosas que no entendías, excepto que eras un chico especial, lo que consideraste en un halago. Pero también dijo algo de que tu cerebro tenía una tara, y eso no te sonó nada bien. Tus padres le hacían preguntas apurados y empezaste a sentirte nervioso y con ganas de marcharte lo antes posible. Inquieto, dabas gritos sin sentido y patadas a la mesa y a las sillas. El señor Levy sacó en ese momento algo de su cajón y fue directo hasta vos, te clavo una aguja en el brazo, gritaste con todas tus fuerzas y trataste de abalanzarte sobre él pero te caíste al suelo y ya no te acordás de nada más, porque cuando despertaste ya estabas en casa con tus padres: lo único que querías era matar al doctor.
Después de eso, tus padres decidieron que faltarías unos días a clase y todas las mañanas tu madre te daba con el desayuno una pastilla de color rojo. Querías mucho a tu mamá y la tomabas para que no se disgustara. Pero estabas seguro de que no serviría y que cuando pudieras salir, irías a lo del médico y le clavarías un cuchillo en el estómago hasta que dejara de moverse; y luego le cortarías los brazos y las piernas, lo tirarías todo al contenedor; limpiarías la sangre del consultorio y te marcharías a casa antes de que llegaran tus padres para cambiarte de ropa y tirar a la basura la manchada. Así ese médico no volvería a clavarte ninguna aguja más, ni a vos ni a ningún otro chico especial.
La idea de cortar el cuerpo lo habías visto en una película. Te encantó y no te perdías ningún film de horror. Si, te gustaban ese tipo de historias. Te atraía mucho la idea de experimentar que se sentía al hundir un cuchillo en el cuerpo de alguien o escuchar el crujido de los huesos al trocearlos. Veías las películas a solas y te sentías protagonista de cada escena sangrienta.
Y así, cuando decidiste preparar tu plan de matar a la señora Gómez, sabías que no fallarías. Tomarías el cuchillo más grande de cocina y lo esconderías debajo del colchón. En tu armario ya tenías, hace días, una piedra escondida en tu mochila
El martes, tus padres iban a cenar con sus amigos como siempre, y pedirían a la señora Gómez que les sirviera a vos y a tu hermana, la cena que estaba preparada. Ambos se irían al cuarto a estudiar después de cenar, dejando a la señora Gómez lavando los platos. Después se serviría su taza de café en el salón y vería algún programa estúpido. Esperarías cinco minutos en tu habitación, sacarías el cuchillo y la piedra de la mochila y saldrías sigilosamente. Te asegurarías de que tu hermana estuviese con auriculares. Atravesarías la cocina y desde la puerta observarías a la señora Gómez sentada en el sofá, riendo escandalosamente. Te echarías al suelo con cuidado de no hacer ruido arrastrándote hasta el salón, situándote detrás del sofá. Tenías que ser muy rápido porque gritaría ni bien recibiera el golpe. Lo hiciste. Tu primer golpe rápido y certero. Un grito ahogado y después una cuchillada, otra más, y otra y muchas, y toda la sangre chorreando por el sofá y por la alfombra, y en tu camiseta y en tu pelo y en tus manos. Una mezcla de asco y placer te recorría la columna vertebral y no podías parar. Era su merecido por hacerle daño a tu madre.
Cuando tus padres volvieron, entraron alarmados al ver varios coches de policía en la puerta. Te vieron tirado en el piso mirando al infinito. Dos policías te sujetaban; tu madre se puso a llorar. En ese momento te hubiera gustado que te diera la pastilla roja.
Pero hoy desde tu celda, disfrutas sabiendo que la señora Gómez nunca más se acostará con tu padre.
6 years, 5 months ago
MECANISMOS
—Doctor, ya sabemos quien mató al farmaceútico el mes pasado. Se llama Jonathan Ezequiel Santamaría, es mayor de edad y tenemos el domicilio.—Perfecto, Comisario, dígame como consiguió la información.—Vino a declarar espontáneamente la hermana, lo escuchó hablar con otra persona; ella sabe que es chorro y drogadicto y quiere que lo metamos preso porque tiene miedo que la mate a ella o a la madre.—Si, pero usted sabe que la ley le prohíbe a la hermana declarar en su contra.—Bueno, podemos declarar nosotros que ella nos dijo.—No, es lo mismo. Debería ser un testimonio que pudiéramos probar que fue espontáneo, y si ella tiene miedo en su momento va a negar todo y termina denunciado usted.—Podríamos decir que fue un llamado anónimo.—Un anónimo no tiene fuerza ni para empezar. ¿La hermana lo denunció por algo contra ella o la madre, como para allanar la casa?—No, desde ya que no quiere denunciar ni firmar nada; igual dice que por ahora el sujeto no hizo nada más que vociferar y romper cosas. Igual si allanamos el arma no la tiene más, el padre de uno de los amigos la entregó en el programa del Gobierno.—Bueno, tenemos el arma homicida destruida. ¿No teníamos alguna cámara municipal aunque sea a veinte cuadras?—No, Doctor, la dos más cercanas estaban a quince y a veinte cuadras, pero estaban rotas. Están rotas.—¿No consiguieron algún vecino que haya visto algo útil?—No, la gente no quiere saber nada.—Con el homicidio por ahora estamos en cero. La hermana dice que es chorro, ¿sabe de algún hecho que se pueda rastrear, sabe quienes son los patas?—No, no tiene demasiada información,sabe que sale dos o tres veces por semana y solamente tiene de vista a algunos; se manejan por Nextel y solamente tiene un par de apodos y nombres, pero nada más.—Intervenir el radio es un problema, si podemos intervenir. ¿Y del auto, sabe algo?—No, sabe que los reducen, pero no sabe donde. El del homicidio debe ser alguno de los cinco que tenemos quemados en la jurisdicción, pero de ahí no salió nada.—¿La mujer aportó alguna foto actual?—Nos quiso dejar una, pero no podemos tener fotos en la seccional. Pero ya le tenemos la cara.—Acá me dicen que en el Sistema no hay fotos; está imputado en varias causas, pero nunca lo procesaron, salvo en Quilmes, que no sacan fotos. Así que mostrarles álbumes a las víctimas de robo no puedo ¿La hermana podría avisar cuando sale a robar, así los agarramos en la esquina de la casa y los procesamos por Portación?—Si, Doctor, pero son varios, andan en dos coches, generalmente Bora, no los podemos interceptar con un solo móvil.—¿No se puede hacer casualmente un operativo de interceptación vehicular programado en las cercanías?—Es un barrio, Doctor, esos operativos se hacen en el Centro. Y si en serio se topan con uno,aunque yo no se lo dije, tienen orden de no parar vehículos con sujetos sospechosos a bordo, para que no haya enfrentamientos; son para hacer imagen.—Bueno, averigüen donde se mueve solo, donde compra droga, a qué boliche va a bailar, a cual cabarute va. En una de esas sale algo.—Difícil hacer seguimientos con nuestros medios, Doctor, ¿no se podría conseguir una intervención telefónica?, es un homicidio.—Con un anónimo no, y, como le dije, si después salta que la hermana fue la que dio la información, todo el proceso es nulo.—¿Sabe, Doctor? Tengo un amigo parapsicólogo que podría decir que tiene información por telepatía o algo así, como en el caso Cabezas, que encontraron el arma así.—Eso no se lo cree nadie, olvídese.—Bueno, pero es mejor que nada.—Esa gente seguro que tenía este mismo problema, pero se imagina que no puedo, siendo Fiscal, avalar algo así. —Vamos a tratar de seguirlo, entonces.—Hay que buscar algo, un indicio válido, algo suficiente para intervenirle el teléfono, pero que no tenga nada que ver con la hermana. Si sabemos por donde se mueve hay que conseguir un buche, una puta, lo que sea, que lo haga boquear, si ya no boqueó. ¿Tiene Facebook?—Si, y tiene un par de fotos con fajos de guita y fumando porros, aunque son viejas.—Vamos a tener que ir por ese lado, a alguien que nos sirva le va a contar.—O podemos agarrarlo en flagrancia en un robo, para ver si después lo vinculamos.—¿Cómo? Preso no podemos hacer intervenciones, salvo que caigan los otros y él no. Eso sería piola.—¿Dejarlo ir? Ah, claro.—El mal menor. Si cae preso ahora, por nuestro hecho no lo agarramos más.—Es casi lo mismo, si por Homicidio en Ocasión de Robo dan diez años y por Robo Calificado dan seis o siete.—Si, pero es mejor esclarecer un homicidio que cien robos.—Lo importante es sacarlo de la calle, después puede pasar cualquier cosa. O se muere o se regenera, pero hay que hacer algo.—Pero hay que hacerlo bien, Comisario. Quisiera decirle a los familiares del muerto que metimos presos a los asesinos investigando seriamente. Aunque cueste trabajo y haya que tomar riesgos.—¿Y si lastima a la hermana o a la madre? Aunque no hagan la denuncia, por violencia de género podríamos actuar de oficio. ¿Ahí no podríamos pincharle el teléfono?—Si viven todos juntos, no. Solamente se podría excluirlo del hogar; si después de eso las amenaza telefónicamente y las víctimas colaboran por escrito, recién ahí se intervendrían las líneas. Así que es difícil.—Bueno, cuando mate a la familia va ir preso.—Si, si hay pruebas.—En alguna va a caer.—Esperemos.
6 years, 5 months ago
sin nombre - CLAUDYO: PUFF!!! Me cansé detantos obstáculos!. Má sí, que lo agarren por choreo o por matar a un gato pero que lo agarren…
jajaja!!! Y perdoname pero la hermana puede declarar contra él. La esposa no tiene obligación de declarar contra él, pero puede renunciar a ese derecho, pero es el único familiar. Así que se dejen de jorobar y le tomen declaración de una buena vez al salame este!
6 years, 5 months ago
No, Lidy, transcribo el art. 234 del Código Procesal de Provincia. El de Nación es similar.ARTICULO 234.-Prohibición de declarar.- No podrán testificar en contra del imputado, bajo sanción de nulidad, su cónyuge, ascendientes,descendientes o hermanos, a menos que el delito aparezca ejecutado en perjuicio del testigo o de un pariente suyo de grado igual o más próximo al que lo liga con el imputado.
Edité mi cuento. Me había olvidado de poner el título.
Emma – Victimarios: Un policial psicológico, con una mirada muy acertada de la cuestión de la violencia de género. Parece que hoy en día victimizarse es una fácil salida a la que la gente en general parece recurrir, siempre preocupada por responsabilizar al Estado por todos sus males, evitando todo tipo de autocrítica; claro, esa posición es avalada por los medios de comunicación, que venden lágrimas y por los políticos, que venden soluciones que nunca se aplican.
Por otro lado, la protagonista tuvo mucha suerte: si hubiera estado en el Conurbano bonaerense, que la Policía llegue, y encima rápido, sería casi un milagro.
Lidy – La familia perfecta: Aquí el delito es menor, un daño, y hay una contravención, exhumar cuerpos sin autorización. Pero el texto es interesante desde el punto de vista psicológico, con un personaje perturbado. Corto y efectivo.
Emma – La otra cara de la moneda: Un buen retrato de alguien a quien le toca trabajar en cuestiones criminales. Tiene buenas frases y acertadas observaciones sobre el ámbito policial. Detalles: te quedó “escena de crimen”, sería “del”o “de un”. No me suena “retratos que la nombraban”.
Lidy – Gérmenes: Excelente, Lidy. Ojalá sigas extendiendo en longitud tus textos. En éste el desarrollo del personaje requiere detalles y no esquivaste el bulto. Hay psiquiatras que dicen que con pastillas y contención familiar ya está, pero esperar eso de los psicóticos es jugar con fuego. Te felicito.
6 years, 5 months ago
Gracias Claudyo por la aclaración (no te creas que me es fácil comprender la diferencia por eso seguiré analizándola) y por los comentarios a mis cuentos. Se me hizo bien difícil extenderme tanto en el segundo pero lo logré.
6 years, 5 months ago
Traduzco el artículo al criollo: la hermana puede declarar contra el acusado si ella es víctima, o si la víctima es la madre u otro pariente cercano; si la víctima es pariente lejano o no es pariente, no puede declarar en contra del acusado, o sea, de su hermano.
6 years, 5 months ago
Perdon claudyo, que quiere decir “bajo sanción de nulidad” de artículo??
Lidy - La familia perfecta: Que cuento, Lidy. ¿Por qué su aspecto físico le impedía tener familia? No entendí esa parte. Lograste el terror a lo largo de todo el cuento. Creo que más que por feo se habrá quedado solo por loco.
Lidy- El Germen: Me encantó este cuento. Realmente tenebroso. Siento odio hacia el niño y lástima a la vez. Amaba tanto a su madre, y su padre lo hizo presente en una situación de infidelidad que no le correspondía.
Claudyo - Mecanismos: Me costó seguir tu cuento. No se demasiado de leyes y tantas trabas que pone la ley o la situación, me desconcertaron. Pero la idea quedó. Esa muy bueno desde el punto de vista educativo, para alquien que es ignorante en el ámbito como yo.
6 years, 5 months ago
Emma: A ti pregunta: si a la mujer le toman declaración y habla en contra de su hermano el Juez debe descartarlo, es nulo, no sirve para nada, y también todo lo que se haya hecho luego en base a esa declaración.
Traté de hacer el relato lo más simple posible, pero a veces hasta los jueces se desconciertan ante algunas situaciones.
6 years, 5 months ago
Emma: gracias por tus comentarios. En realidad ni yo misma sé qué aspecto físico tan horrendo tenía como para impedirle tener familia, pero no creo que fuera importante.———- Mensaje agregado a las 14:58 ———- Mensaje anterior a las 14:48 ———-VISTIMARIOS - EMMA: Perdón Emma, no lo había comentado. Me pareció un excelente cuento, especialmente porque se sale de lo esperable, de ese papel de víctima en el que se pondría una mujer que ha pasado por esa situación. Sin embargo, yo no la hubiese ubicado en un grupo de mujeres (¿golpeadas?) si ya había traspasado airosa varios años de esa relación tóxica. De todas maneras, muy bien escrito; algunos acentos que faltan y ahora si corroboro tu filiación con Craig: usás la misma tipografía difícil de leer jaja!! Muy bueno
6 years, 4 months ago
Lidy: Gracias por tu comentario! Me alegra que te haya gustado. Mi idea era que la mujer fue con la intensión de contar su historia para que las mujeres golpeadas tengan el valor de salir de eso. Si ella pudo, por qué las demás no. Aparte para ayudarlas a tomar conciencia del goce que implica la posición de golpeada, del lugar de víctima, haciéndoles más fácil salir. Como que la mujer quería abrirle los ojos.
6 years, 4 months ago
CONFESIÓN
Escuché un golpe seco. Yo estaba en el dormitorio, prendí la luz y salté de la cama; me imaginé cualquier cosa. Agarré el revólver. No se me ocurrió que iba a ver a mi hijo así, al pie de la escalera. Le grité a mi mujer ¡llamá a la ambulancia! y bajé. No sabía si estaba vivo o muerto. ¡Son quince escalones!
Encontré a Lucas caído boca arriba, en una posición ridícula: la pierna izquierda estirada y el pie doblado para atrás. La pierna derecha apuntando a la cabeza, de la que chorreaba sangre. Los brazos desencajados y cruzados en la espalda. No podía creer que ese era él. Pensé: no se me va a morir de esta manera justo ahora. Ahí fue cuando vi que respiraba. La madre, arriba, me aturdía con sus alaridos. Abrió los ojos y me miró. Empezó a quejarse como un loco, se ve que el dolor era insoportable. Me di cuenta de que además de los huesos estaba destrozado por dentro. ¡Pobre hijo mío!
La ambulancia apareció recién a la hora. El médico podría haberlo salvado, pero vino muy tarde, comisario.
Por eso lo maté.
En lágrimas, bajó la cabeza ofreciendo sus manos para ser esposado.
6 years, 4 months ago
Lidy: En la última frase te sobró un “que”. Un homicidio bajo “emoción violenta”. En este país nos quedaríamos sin médicos. Muy bien, Lidy, me gustó tu texto, aunque sea corto.
6 years, 4 months ago
Gracias Claudyo. Ahora lo corrijo. Así que según tu lectura, el hombre mató al médico? Interesante. Voy a ir contabilizando lo que leen ante mi final abierto.
6 years, 4 months ago
Lidy: interpreté que mató al médico porque es el último personaje nombrado. No se me ocurrió que matara al hijo, por más que sufriera, porque pidió una ambulancia y siempre estaría la esperanza que llegara, o que alguien ayudara. Sería más claro si la historia fuera en una casa de campo sin posibilidades de socorro.
6 years, 4 months ago
Otra lectura diferente. Es interesante. Por eso me gustan los finales abiertos. Gracias, Emma!———- Mensaje agregado a las 13:18 ———- Mensaje anterior a las 13:17 ———-En parte tenés razón Claudyo, pero no te oolvides que le dijo a la mujer que pide¡era una ambulancia casi antes de bajar…
6 years, 4 months ago
También se puede interpretarse como que el último nombrado es el hijo: El medico podría haberlo salvado (a mi hijo)
6 years, 4 months ago
Dejo mis comentarios, pero aclaro que no sé si podré escribir un policial, aunque no dejaré de intentarlo. Por el momento, nada.
VICTIMARIOS de Emma
Emma, el cuento me encantó por lo extremadamente realista en todo lo que respecta a los comportamientos de la mujer en los momentos previos a la llegada del hombre a la casa. Pero me resulta inverosímil, o creo que hay un error de concepto que puede resultar peligroso. “¿Deseaba ser tratada de esa forma? ¿Escuchar esas palabras? ¿Sentir en carne propia esa violencia? ¡Oh, por Dios, sí! “ Ese pensamiento me resulta inverosímil. O tal vez la mujer de tu cuento sufre de algún tipo de parafilia, pero son casos aislados, no se puede generalizar. Una mujer en esa situación siente pánico; los golpes duelen y humillan, a veces también matan y de maneras muy terribles que todos conocemos. No poder darles a los hijos una vida normal, también duele. A la mayoría de las mujeres no solo no les gusta ser maltratadas; aborrecen su situación, aunque no logren salir de ella.
Existen muchas razones, que no le veo mucho sentido a nombrarlas acá, por las que a una mujer le puede llevar mucho tiempo cortar una relación de ese tipo: baja autoestima, falta de recursos económicos, la lista es interminable y es un círculo en el cuál el golpeador se encarga de fortalecer estas debilidades de ella. Veo muy lógico, pero por motivos diferentes, que a tu protagonista la miren de una forma especial cuando va a contar que le gustaba que le peguen, a mujeres que sufren, o sufrieron, no gozaron, esa situación. Y te decía que es peligroso, porque si un golpeador leyera tu cuento, le estarías dando letra para su discurso: “LE PEGO PORQUE LE GUSTA”. Aunque por regla general, ellos nunca admiten que la golpearon.
Y que la policía llegue a tiempo, otro detalle inverosímil, pero que tiene cierta lógica para el desarrollo del cuento.LA FAMILIA PERFECTA de Lidy
Una imagen medio tétrica la de tu cuento. ¿Había desenterrado a toda esa gente para armarse una familia? No sé que me pasa, pero a este cuento tampoco lo veo verosímil. ¿Cuánto tiempo le llevo hacer “su obra”. Debía oler muy mal esa habitación. Salvo que lo interprete como realismo mágico, entonces sí, todo puede ser posible. Pero ¿puede un policial ser tratado como realismo mágico? Bueno, me parece que hoy no es mi día comentando cuentos. En fin, que como realismo mágico lo encuentro perfecto, genial, pero no sé si es un policial, y es que en realidad no leo policiales, así que desconozco sus variantes.
LA OTRA CARA DE LA MONEDA de Emma
Hay algo que no logro entender. Me parece un cuento muy bien escrito. Hasta el título sugiere de qué se puede tratar el cuento. Supongo que trabajar en el esclarecimiento de un crimen puede ser otra manera de abordarlo, diferente a la defensa que se puede hacer de alguno de ellos, ya sea del criminal como de la víctima, pero no sé si además de eso hay algo personal. Me dio la impresión de que detrás de esa elección se esconde algo personal que no aparece en el cuento pero lo merodea, lo enrarece. Está muy buena la descripción de cómo cambia el estado de ánimo del protagonista cuando por fin tiene que entrar en acción. En fin, que siento que hay una parte del cuento que no la entendí, pero tal vez ya esté viendo fantasmas por el estado de ánimo al que me empujan estas historias. MECANISMOS de Claudyo
Tremendo leer todas juntas las mil vueltas y trabas que puede tener la aclaración de un homicidio. Hay muchos detalles técnicos que la mayoría de la gente desconoce, pero tu texto es lo suficientemente expositivo como para ponerle un nombre a lo que nos damos cuenta que ocurre. Claro que tampoco podemos discutirlo, salvo previa y rigurosa investigación. Parece que las leyes, más que colaborar, juegan en contra. Ni siquiera al voluntarismo le dan una chance. Al final resulta así, cuando mate a toda la familia, tal vez vaya preso. Con una justicia tan eficaz nos podemos quedar tranquilos. Interesante y creativa descripción de las maniobras que entran en juego para la aclaración de un crimen.EL GÉRMEN de Lidy
Un cuento con imágenes muy violentas, con un personaje inquietante, y policial al fin. La vista de la sangre, la descripción de las escenas que imagina el muchacho. Hasta el color rojo de la pastilla ayuda a hacer visual la violencia. Se entiende que el protagonista tenía un problema psicológico, pero me llamó la atención el título del cuento. Creo que está comprobado científicamente que no existe “germen” de la violencia. No sé si te referís a eso o a otra cosa. Por supuesto que no todos los chicos que odian a la amante de su padre terminan clavándole un cuchillo, se entiende que el protagonista tenía una predisposición para eso. Tal vez sólo necesitaba un tratamiento más eficaz, un seguimiento más de cerca de su patología para que no se desencadenara el drama. Él mismo lo sugiere, cuando piensa que le hubiese gustado que su madre le siguiera dando la pastilla roja. Es una expresión del miedo de perder su afecto, pero también un segundo de lucidez acerca de su situación, y lo veo como un símbolo de que el amor puede llegar a tomar formas sangrientas y horrorosas.CONFESIÓN de Lidy
En realidad, podría haber matado a cualquiera de los dos; al médico, bajo emoción violenta; al hijo, porque no toleró verlo sufrir así, sin ninguna atención. Qué cuento tan triste. No solo el final es abierto, tampoco se sabe que le pasó al hijo; supongo que se cayó de la escalera. La verdad es que me hace mal leer policiales; me hacen recordar que hay que cuidarse mucho para no depender de la llegada de la policia, o de una ambulancia. Este cuento es terrible, porque hablás de la madre en dos palabras, pero lo decís todo. No quiero imaginarme el dolor. En fin, Lidy, es un género más, pero no puedo con él.———- Mensaje agregado a las 08:58 ———- Mensaje anterior a las 08:48 ———-Un detalle que quería agregar en el cuento de Claudyo pero me olvidé y editar es un tormento, así que lo escribo aparte. Es sólo una frase:—¿Cómo? Preso no podemos intervenir hacer intervenciones, salvo que caigan los otros y él no. Eso sería piola.
Me parece que algo sobra: o no podemos intervenir, o no podemos hacer intervenciones. Supongo que dudabas entre una y otra y se te pasó borrar la que está de más.
6 years, 4 months ago
Ana: lamento que te provoque esta reacción el género . En realidad, no todos hemos escrito policiales, es verdad. LA FAMILIA PERFECTA, bien puede ser como decís de género realismo fantástico, se apega más, es verdad. No conseguí plasmar la idea que tenía de que el hombre había matado a personas de otras familias y las había enterrado hasta terminar con la cantidad que necesitaba para constituir una familia. Recién entonces, los desenterraba y los ubicaba. Por eso no despedían olor. Yo me los imaginaba ya como embalsamados. Muy buen análisis
En cuanto a EL GÉRMEN vos misma lo pusiste: tenía una “predisposición” a la violencia" (ese es el gérmen de un asesino serial) y no estoy de acuedo con vos en que esté comprobado en que no exista el gémen de la violencia, dicho en otras palabras: nacidos para matar.
En CONFESIÓN: si leés nuevamente vás a darte cuenta que el mismo padre dice que el hijo cayó de la escalera catorce escalones. Reconozco que es un género fuerte, duro y que a veces hay que tener estómago no solo para leerlo sino también para escribirlo.
Gracias por comentar, amiga.
Otra cosa: no sé si a ustedes les pasa pero yo tardo muchísimo en entrar por el link, por lo menos 5 o 6 veces, porque me deriva a propaganda. Me pueden confirmar?
6 years, 4 months ago
Emma, lo que pasa dentro de las paredes de una casa sólo lo saben los que viven en ella. No es mi intención entrar en polémicas; si ese es tu punto de vista tengo que respetarlo, pero mi punto de vista es otro y te aseguro que conozco sobre el tema como para sostener lo que digo. Es muy posible que haya mujeres que pueden irse y se quedan; no estoy dentro de esos hogares para conocer cada caso particular. Sólo te puedo asegurar que a veces las cosas no son lo que parecen. En general, si una mujer trata de independizarse económicamente, el hombre controlador le pondrá mil trabas para que pierda su trabajo. Claro que no hace falta que peguen para ser violentos, también hay maltrato psicológico, pero creo que la violencia va en aumento y es muy probable que cuando no alcancen las frases hirientes vengan los golpes. Hay muchos estudios sobre eso y creo que casi todos los conocemos. Y por supuesto, hay señales; existen desde el comienzo de la relación (enojarse porque llegaste diez minutos tarde, acusarte de que mirás a otro hombre cuando en realidad no estabas mirando a nadie; en fin, son pequeños detalles que a la larga terminan en una relación violenta) el problema es que sólo se los reconoce cuando mirás hacia atrás. Andá a decirle a una chica enamorada que su novio algún día la maltratará. Ni se les pasa por la cabeza. En fin, mi comentario va con todo respeto, pero necesito ejercer mi derecho a expresarme. Tengo en la computadora un texto muy interesante sobre la violencia doméstica pero no encuentro el ícono para ponerlo en el modo oculto, para no ocupar tanto espacio. Más tarde veré si puedo entrar “avanzado” para ver si se encuentra ahí, y si está, lo adjunto. Ah, leí de vuelta tu cuento, pero sustancialmente creo que sigue diciendo lo mismo.
Lidy, estuve buscando pero no encontré el artículo donde había leído que ese gen no existe. Lo voy a seguir buscando. En realidad me había gustado mucho cuando lo leí, porque lamentablemente su existencia puede llevar a la discriminación de los hijos de gente violenta, y eso me resulta muy triste. Yo creo que la violencia es una costumbre adquirida por los hábitos, pero bueno, no estoy en condiciones de sostener nada al respecto. No vi esa película; creo que tendría que verla.
Con respecto a CONFESIONES, el padre dice “eran catorce escalones”, pero también se puede pensar que se trataba de la distancia que lo separaba del hijo. No dice que cayó por ahí. De todos modos es fácil suponerlo y no es el punto principal del cuento.
A mí no me cuesta entrar, pero no me están llegando las notificaciones al correo. Es raro, porque últimamente llegaban casi todas.———- Mensaje agregado a las 15:43 ———- Mensaje anterior a las 15:30 ———-Para Emma, que le interesa el tema. Spoiler LAS PRUEBAS DE UN DOLOR INFINITO
Si bien hay conciencia del problema de la mujer golpeada por supareja, la Justicia, para actuar, aún pide mucho de una víctima que suele estaratenazada por el miedo; tras viejos mecanismos legales se esconde el prejuicio.
Violencia doméstica no sonaba a golpe certero. A palizas constantes. A sometimiento. A chicos aterrados intentando contener una furia imposible. Violencia doméstica remitía a una discusión subida de tono y no a muerte. Hasta que los casos de mujeres asesinadas ocuparon cada vez más centímetros en los diarios y horas de radio y televisión. Los medios le pusieron rostros a las denuncias: abusos repetidos, hijos llorando a sus mamás, como testigos de finales espantosos y anunciados. El Estado, tímidamente, empezó a preocuparse por esta conocida problemática que se visibilizó bajo el nombre de “violencia doméstica”. Y ya el nombre sonó distinto: las históricas golpizas, patadas, gritos, quemaduras en el ámbito de algo nada parecido a un hogar fueron resignificadas.
Para dar respuesta a esta violencia doméstica, surgieron las comisarías de la mujer, se creó la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte, se consagró la ley de género y se incorporó al Código Penal la figura de femicidio. Sin embargo, la Justicia -y las leyes de las cuales se nutre- no terminan de dimensionar la magnitud del desastre y las víctimas dejan su suerte librada a la buena voluntad y mejor o peor formación de funcionarios policiales y judiciales con los que se crucen. Paradoja: en las causas de violencia doméstica, los prejuicios contra las mujeres golpeadas se hacen sentir fuerte. Casi tanto como ese golpe que puede desfigurar un rostro y que aún así es considerado una lesión leve si se recupera en menos de un mes. El dato no es menor: para que se investiguen, las lesiones leves exigen el impulso de una víctima muchas veces paralizada por el miedo.
Si en Corrientes y Montevideo un arrebatador pega un manotazo a una cartera, la policía lo ve, lo corre y lo detiene. Nadie le va a preguntar a la mujer que sufrió el percance si quiere “instar la acción penal”. Se hace. El arrebatador no se llevó nada. No lastimó a nadie, tal vez la dueña de la cartera ni siquiera estaba interesada en que se lo persiguiera penalmente. Pero el Estado interviene, mal o bien, y su intervención no está sujeta a ninguna otra voluntad. Cuando se trata de violencia doméstica, en cambio, las cosas cambian. En la misma esquina hay una mujer que recibe una tremenda golpiza por parte de su pareja. La gente lo ve. Le pega fuerte. Cada vez más fuerte. Hasta que la última trompada la doblega. Hay sangre en la ropa de los dos. A la mujer, todavía conmocionada, con el agresor al lado, le preguntan: “ ¿Quiere instar la acción penal?” El asumir la responsabilidad de esa decisión pone a la víctima otra vez en peligro. El agresor sabe que se lo persigue porque la mujer dijo que sí, cuando pudo haberlo evitado. Y la culpa juega su rol en una relación compleja.
Ese minuto de duda puede ser el principio de una historia que muchas mujeres no han podido terminar de contar. Suponiendo que ella supere el terror, las amenazas y la incertidumbre, su suerte vuelve a quedar en manos de la pericia del funcionario de turno y del lado del debate en el que se haya parado, pues surge la cuestión de si la denuncia tiene o no que ser ratificada. Para los funcionarios que caminan la calle no hay dudas. Si la mujer ya relató los hechos ante un funcionario, no hace falta más. ¿Para qué? Evitan así darle tiempo al arrepentimiento. Conocen demasiadas historias como para no saber que esa vuelta al hogar junto al agresor puede ser la última. Para los otros, que viven a través de la letra fría de los códigos y se pierden fuera de los pasillos de Tribunales, la mujer tiene que volver a ratificar ante el juez. Si no lo hace, archivan la denuncia. Archivan, quizá, esa única posibilidad de una mujer de salvarse. Saben que puede no aparecer más: porque no se animó, porque la convencieron o porque la mataron. Las víctimas vuelven a una situación de peligro inminente. Y hay funcionarios que con su lógica retrógrada parecen dejarlas conscientemente en manos de sus agresores. “Pero no ratificó”, se excusan. Como si en este contexto significara algo más que legitimar sus conciencias.
En el mejor de los escenarios, si es que hay uno, siguen imponiéndose los prejuicios escondidos en mecanismos legales todavía inalterables. La mujer denuncia que la golpean. ¿Miente? Y ante la sospecha se ordena un peritaje para determinar su capacidad de fabulación. Frente a la denuncia del robo de un auto nadie parece preocuparse por la capacidad de fabulación del denunciante. Le preguntan dónde fue, datos sobre el rodado. No se pone en tela de juicio si dice la verdad: se da por descontado.
Y suponiendo que todo funcione como un mecanismo perfecto, la mujer que insta la acción penal, ratifica la denuncia, se somete al peritaje y a las dudas de terceros y consigue testigos, no termina de estar a salvo. A menos que viva en Tigre o en la Capital Federal o en alguna de las siete localidades donde cuenten con el sistema DAMA: un botón antipánico que permite que la víctima dé aviso urgente a la policía si el agresor denunciado intenta violar la prohibición de acercársele. Algo que sucede demasiado seguido. O en Tucumán, Santiago del Estero, Santa Cruz o Salta, donde funcionan oficinas de la mujer dependientes de las Cortes Supremas provinciales. O en Jujuy o Entre Rios, donde, presupuesto mediante, empezarán a funcionar. O tenga la suerte de estar cerca de alguna de las comisarías de la mujer.
Que acceda o no puede significar la diferencia entre seguir viviendo o que la maten. ( LA NACION - Romina Manguel) ———- Mensaje agregado a las 15:52 ———- Mensaje anterior a las 15:43 ———-El final, que no sé por qué me había quedado afuera: Spoiler mientras la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte tarda entre 24 y 72horas en excluir al agresor del hogar, hay provincias donde una cautelar puededemorar hasta tres meses. Para una mujer golpeada que tiene que convivir con unagresor que fue notificado de la denuncia, tres meses es mucho tiempo. Difícilque la historia tenga un final feliz.
A pesar de todo, hay mujeres que denuncian. Cada vez más. Y del otro lado,mujeres y hombres comprometidos que trabajan sin escaparle al sentido común:Analía Monferrer, secretaria letrada de la Corte Suprema a cargo de la Oficinade Violencia Doméstica lo hace desde el Estado. Fabiana Tuñez eligió el ámbitode las ONG desde La Casa del Encuentro. Los jueces del Tribunal Oral en loCriminal N° 9 empujan fallos notables. Son algunos de los muchos que ven másallá de la formalidad del expediente e indagan en las historias detrás de losgolpes, como arqueólogos de un dolor infinito. Pero trabajan contra losprejuicios enquistados en el propio Estado. Y contra el tiempo: en el paísasesinan a una mujer cada 35 horas. Muchas de ellas, en la inseguridad de supropio hogar.
6 years, 4 months ago
Buen texto Ana. Y bueno es un tema muy complejo, en verdad debería ser psicóloga para opinar, sólo me pareció una postura o una mirada que podía echar luz sobre el tema. Sin negar todo lo que dice lo que acabas de publicar que yo también lo creo. Simplemente quise reflexionar acerca de cuanta responsabilidad tiene una mujer en entrar en casos como estos. Sería una opinión hecha cuento. No quiere decir que esté acertada, es simplemente el caso de esa mujer. Igual sin ir a los casos extremos de violencia de género, es para reflexionar acerca de esa gente que sufre y no se responsabiliza en su cuota de responsabilidad en cuanto a ese sufrimiento.
6 years, 4 months ago
Ana, cuando decís sobre el supuesto gen que “lamentablemente su existencia puede llevar a la discriminación de los hijos de gente violenta, y eso me resulta muy triste” por supuesto que sería triste, pero yo apuntaría con mente científica a que su detección sirva para la prevención y tratamiento antes de que se exteriorice.
6 years, 4 months ago
HOGAR DULCE HOGAR
Es de noche. A lo largo de la calle todas las farolas están encendidas pero la intensa niebla las opaca. Gustavo calcula el tiempo que le llevará llegar hasta su casa. No se ve a nadie por esas horas y cualquier ventanuco alumbrado parece una invitación a la calidez del hogar. Todos los rincones oscuros amenazan como posibles escondrijos desde donde podría saltar en cualquier momento lo imponderable.
No logra recordar nada de lo que ocurrió durante el día; sus nervios, en tensión, están pendientes del peligro que representa andar solo y caminando por esos barrios. Cree haber pasado por esos mismos lugares en otro momento, pero es un recuerdo borroso, lejano; tal vez un mal sueño del que se terminará de despertar en cuanto se sienta seguro tras las paredes de su departamento.
Un gato negro se cruza en su camino y Gustavo aparta la visión que pretende repetirse en su mente como una galería fotográfica. Apura el paso, No hay nada más que la noche y él, midiendo fuerzas. Una pulseada desigual, ya que la noche es milenaria y Gustavo un simple mortal tratando de alcanzar la mínima seguridad de su cuarto. Un grillo hace sonar sus cascabeles y nuestro hombre pretende aferrarse a ese claro mensaje de la suerte para creer que nada sucederá. La luna aparece al doblar una esquina y su resplandor se proyecta sobre las vidrieras. Un par de veredas más y ya llega.
Busca las llaves en su bolsillo. Al encender la luz ve la cama deshecha, los cajones abiertos y vacíos y una carta doblada sobre la mesa. La misma que su mujer dejó al marcharse y que él encontró esa mañana y leyó ávidamente antes de largarse a caminar como un alma en pena. La toma en sus manos, la rompe en mil pedacitos, y después de cerrar uno por uno todos los cajones, abre la heladera. Mañana decidirá si espera que lo vengan a buscar o se entrega a la policía; por ahora sólo comerá algo y dormirá.
En otro barrio una anciana cuelga el teléfono. Acaba de avisar a la seccional que su hija fue asesinada por su pareja después de una violenta discusión. La mujer había ido a refugiarse en su casa, cansada de aguantar malos tratos y aprovechando que él había salido, pero fue el primer lugar a donde la fue a buscar y lamentablemente la encontró.
Los perros ladran a lo lejos. Detrás de todas las ventanas iluminadas, la calle, de noche, sigue amenazando con su oscuridad.
6 years, 4 months ago
Ana: Un cuento tramposo, uno se pone en lugar del protagonista que luce como víctima y termina siendo el victimario. Igual uno se queda con ganas de saber más de su personalidad y de su conflicto interno por lo hecho, o de la falta de él, pero así está muy bien. No me suena la frase “la calle de noche”.
6 years, 4 months ago
Si Claudyo, es cierto, hay algo que falta o algo que sobra con respecto a la psicología del protagonista. No es muy creíble que su preocupación esté centrada en los peligros de la calle, cuando acaba de matar a alguien. La idea era mostrar que siempre se piensa que el peligro está afuera y a veces es al revés, pero es cierto, no es verosímil, porque el hombre podría ser un psicópata que no siente nada por lo que hizo, pero aunque fuera así, faltaría algún comentario sobre eso. Lo voy a revisar, a ver si le encuentro la vuelta, pero la verdad es que no veo la hora de que empiece otra ronda con un género que me resulte menos conflictivo. Esa frase a mí también me suena mal, creo que es sobre todo porque “de noche” tendría que ir entre comas. Eso lo arreglo ahora mismo.
Feliz día del amigo para todos.
6 years, 4 months ago
Ana, te sugiero una disociación: el que mató no soy yo, yo tengo miedo a la inseguridad de la noche y recuerdo el episodio como algo que hice siendo otro y por el que no siento culpa. Lo bueno de este género es que te podés concentrar casi exclusivamente en el aspecto psicológico y sigue siendo policial, no te preocupes por la verosimilitud técnica.
Nuevamente, feliz día para todos los amigos de Psico!!!
6 years, 4 months ago
Muy buena idea, gracias! difícil desarrollarla sin desarmar algunos párrafos que me parece que no están tan mal. Sin tocar nada de lo que está escrito, le agregué unas líneas para que al menos, el lector sepa que hay algo que no recuerda, para que después no sorprenda tanto que sea el autor del crimen. Es todo lo que puedo hacer, al menos por el momento. No sé hasta cuándo hay tiempo para editar; creo que sería hasta mañana, si se respetan los plazos Es una buenísima idea para desarrollarla mucho más, pero tendría que reescribir todo el cuento. Igual creo que mejoró un poquito. No se me puede pedir más a esta hora
6 years, 4 months ago
Van mis votos:
Emma - Victimarios: 3 puntos.
Lidy - El germen: 2 puntos.
Emma - La otra cara de la moneda: 1 punto.
Muy buenos cuentos, chicas, aunque hubiera sido interesante tener más voces masculinas; no sé qué pasó con los muchachos, que anduvieron desaparecidos.
6 years, 4 months ago
No sólo los muchachos, hay mucho silencio por estos días. Pensé que era por el mundial de futbol, pero ya pasó, y todo sigue igual. No veo a Lidy desde hace varios días; espero que esté bien. Bueno, mis votos:
3 puntos para MECANISMOS
2 puntos para EL GÉRMEN
1 punto para VICTIMARIOS
6 years, 4 months ago
Ana: HOGAR DULCE HOGAR: Muy lindo cuento, irónico el título. Un hogar violente al que llama “dulce”. Creo que en parte la culpa le hacia sentir ese temor en la calle. Hermosas descripciones, que te llevar justo a ese lugar. Ciertamente me recordó a mi en varias ocasiones, por estos días nos llenan de miedos por todos lados.———- Mensaje agregado a las 19:12 ———- Mensaje anterior a las 18:55 ———-Claudyo: Ahí volví a leer tu cuento. La otra vez estaba apurada, hora lo seguí mejor. Sólo me pareció que en esto se contradice:
Primero dice:ya sabemos quien mató al farmaceútico el mes pasado. Se llama Jonathan Ezequiel SantamaríaEl del homicidio debe ser alguno de los cinco que tenemos quemados en la jurisdicciónEl mismo personaje después dice:El del homicidio debe ser alguno de los cinco que tenemos quemados en la jurisdicción.
Más allá de eso me pareció excelente, es una crítica a como funciona la justicia, triste realidad que se pueda hacer algo cuando haya más victimas.———- Mensaje agregado a las 19:16 ———- Mensaje anterior a las 19:12 ———-Mis votos:
Lidy: EL GÉRMEN: 3 puntos
Claudyo: MECANISMOS : 2 puntos
Ana: HOGAR DULCE HOGAR: 1 punto
6 years, 4 months ago
Emma: La frase que citás se refiere al auto. Todos los días aparecen autos quemados por los distintos barrios de Buenos Aires y los protagonistas no saben cuál es el del homicidio. Lo revisé, pero se complica evitar los tecnicismos y parecer verosímil, y la forma de diálogo hace que a veces quien habla se vaya un poco por las ramas y vuelva; igual ahora ya no se puede modificar. Gracias por comentar.
6 years, 4 months ago
HOGAR DULCE HOGAR - ANA Muy bueno, Ana, Muy bien desarrollada la trama y con suspenso. Como dice Claudyo es trampoco pero eso me gusta en un cuento policial.
Lo único que no me convence es que cuando la suegra llama a la policía diga el “cónyuge”, no es natural, sería, el marido, el esposo. Cónyuge es para escrito policial de comisaría.
Lo demás, 10 puntos.———- Mensaje agregado a las 16:23 ———- Mensaje anterior a las 16:14 ———-Perdonen mi desaparición pero no me llegaba nada absolutamente del foro y estaba terminando mi libro.
Van mis votos:HOGAR DULCE HOGAR: 3 puntos
LA OTRA CARA DE LA MONEDA: 2 puntos
MECANISMOS: 1 punto
6 years, 4 months ago
Lidyfeliz
HOGAR DULCE HOGAR - ANA Muy bueno, Ana, Muy bien desarrollada la trama y con suspenso. Como dice Claudyo es trampoco pero eso me gusta en un cuento policial.
Lo único que no me convence es que cuando la suegra llama a la policía diga el “cónyuge”, no es natural, sería, el marido, el esposo. Cónyuge es para escrito policial de comisaría.
Lo demás, 10 puntos.———- Mensaje agregado a las 16:23 ———- Mensaje anterior a las 16:14 ———-Perdonen mi desaparición pero no me llegaba nada absolutamente del foro y estaba terminando mi libro.
Van mis votos:HOGAR DULCE HOGAR: 3 puntos
LA OTRA CARA DE LA MONEDA: 2 puntos
MECANISMOS: 1 punto
¡¡¡¡Lidy contame un poco más de tu libro!!!!
6 years, 4 months ago
Les cuento que terminé de corregir y maquetar el libro de cuentos y tengo que mandarlo a la editorial. Son 35 cuentos que le van a encantar a Susana Despistada (formas de morir) jaja fue una ironía. Se llama ESA OBSTINADA COSTUMBRE DE MORIR. Pero tengo mucha dificultad para elegir editorial, porque te ofrecen veintemil cosas que yo no entiendo, epub, DTM, MOBI, que los diseños de tapa y contratapa, que las solapas, que los trámites, las presentaciones en las ferias, las promociones, y la mar en coche. Estoy pasando un momento parecido a Susana, de mucha depresión y la verdad es que este libro y estas decisiones no me ayudan. Y es el primero porque tengo para dos tomos más. Ya les diré si lo ponen en venta por internet o abro una página en facebook. Sinceramente todo es muy arduo. Es un gran parto. Espero que el resultado sea feliz como cuando salió mi primer libro.
Gracias Anittaa por preguntar. Sé que Craig también estaba preguntando.
6 years, 4 months ago
Lidyfeliz
Lo único que no me convence es que cuando la suegra llama a la policía diga el “cónyuge”, no es natural, sería, el marido, el esposo. Cónyuge es para escrito policial de comisaría. ———- Mensaje agregado a las 16:23 ———- Mensaje anterior a las 16:14 ———-Perdonen mi desaparición pero no me llegaba nada absolutamente del foro y estaba terminando mi libro.
Lidy, utilicé “conyuge” para que suene más a policial, justamente. Pero es cierto, la mujer diría “marido” o “pareja”; ahora lo cambio.
A mí tampoco me está llegando nada al correo. Y, Lidy, avisá cuando sepas cómo podemos leer tu libro. Ya leí en otro juego que estás en eso.———- Mensaje agregado a las 12:59 ———- Mensaje anterior a las 12:50 ———-Perdón, ahora veo que lo leí en éste. Es que acabo de pasearme por todos y me desubiqué. Es que yo tampoco las tengo todas conmigo
6 years, 4 months ago
¡La ganadora es … nuestra escritora Lidy!
Lidy - El germen: 2 + 3 + 2 = 7MECANISMOS 3 + 2 + 1 = 6
Victimarios: 3 + 1 = 4
HOGAR DULCE HOGAR: 1 + 3 = 4
La otra cara de la moneda: 1 + 2 = 3

Felicitacionesssssssssssssss , serás la próxima encargada de elegir el género. (Viene de racha Lidy! jajajaja)
6 years, 4 months ago
 

Buscar mensajes