Navidad en Jujuy - HACMAE

Navidad en Jujuy
Nathan llegó a la Argentina en 1999 detrás de una quimera. Tenía algo de dinero y buenos conocimientos en minería. La promesa de una aventura con grandes posibilidades de multiplicar su pequeña fortuna pudo más que todos los consejos.
Aquí el trabajo marchaba bien, con algunos tropiezos, pero, poco a poco saldría a flote. Un alegre grupo de amigos, una esperanza y ganas de continuar ¿Qué más podía pedir?
En la provincia de Jujuy el verano venía bravo, además del calor, la sequía hacia estragos; la poca actividad del pueblo permitía largas charlas de café o en sobremesa con amigos. El tema del día era la Navidad; la comida o los adornos eran cuestión de las mujeres, mientras tanto, ellos planeaban la bebida y deliberaban el lugar. Juan, de humilde condición, tenia un humor fenomenal, siempre atento a las situaciones se dio cuenta de que el yanqui no hablaba.
— ¡Che, Natan! ¿Y vos qué opinas? —Le mandó una mirada curiosa mientras se acomodaba en la silla del bar.
— ¿Yo?… sigan ustedes muchachos, yo me sumo a lo que decidan.
— Dale, contanos como festejan por allá
— Vi en la tele que ponen las luces en el frente de las casas y que hace mucho frío —Agregó Roberto sin mucha convicción.
— Es cierto, extraño la nieve para esta fecha, por allá cae mucha y por aquí hace mucho calor —La cara de Nathan tenía una expresión medio rara, algo boba y divertida a la vez. Se le había ocurrido como agasajar a sus amigos, les daría algo que jamás pensaron tener.
Se levanto y balbuceo:
— Ya vengo —Mientras esquivaba las sillas para salir del bar.
Con un gesto de pregunta con su mano Juan interrogo a la mesa de amigos
— Y a este, ¿qué bicho lo picó?
— No sé pero estoy seguro que anda en algo raro —Roberto estaba convencido que al yanqui le faltaba un tornillo.
Desde que Nathan llegó al pueblo Roberto lo miraba con curiosidad, el tipo andaba siempre solo, desaparecía días hasta que retornaba a comprar herramientas, combustible y algo de víveres. Juan le había dicho que era geólogo y que andaba picando piedras por cerro. Y al final cerraba la cuestión con estas palabras “Es buena gente ché, laburante, como el que más”
Pasaron lo días y la navidad estaba a la vuelta de la esquina, el aroma a humedad, tan especial antes de la tormenta, anticipaba el alivio esperado. Comenzaba la noche del 24 de diciembre, poca gente quedaba en el pueblo, la mayoría viajaba para pasar la navidad en casa de parientes o de viejos amigos en la capital.
Juan seguía con sus bromas en el bar, Roberto, cansado de ser victima, le había pedido que se dejara de joder en más de una oportunidad. Pero a la picardía no lo podía evitar. Juan le dijo a su vecino de silla.
— A mi amigo Roberto le decimos batería de auto —Dejó en el aire la frase esperando la consabida pregunta.
— ¿Batería? ¿Por que?
En tono casual, le respondió
— Es negro, cuadrado y cuando lo cargas se calienta
— ¡Suficiente! —Gritó Roberto
— ¡Ya vas a ver lo que te toca! —Gruñó amenazando levantarse, al mismo tiempo que el bromista emprendía la huída por el salón, a los gritos y gesticulando.
Entre la risotada general, Juan esquivó el arbolito de navidad del salón y al llegar a la puerta se detuvo de golpe, se puso pálido y comenzó a balbucear algo. Algunos lo miraban sin entender, se dio media vuelta y señalando a la calle les dijo:
— No me lo van a creer ¡vengan, vean la calle!
— Juan, basta de bromas, no vamos a caer
— Te digo Roberto que no es broma, ¿ves? ¡está nevado!
Salieron todos al tropel, se empujaban para ver.
— ¡Dios! ¿Qué carancho es esto? —Exclamaron al unísono.
La calle apenas iluminada por un foco de filamento, se mostraba fantasmal. Toda blanca de nieve por doquier, era inaudito, ¡jamás podría nevar en pleno verano! a lo sumo una tormenta con granizo. Pero ésta nieve los dejo perplejos, salieron de a uno del bar, como si temieran despertar de aquel blanco sueño.
Nathan estaba sonriendo en la vereda opuesta, los miraba esperando que salieran todos.
Por primera vez en la vida, Juan no dijo nada, ni una palabra, con los ojos abiertos se inclinó y tomo un puñado de nieve.
— Yanqui loco ¿Cómo hiciste? ¡Es nieve de verdad! —Gritaba mostrando sus manos a los parroquianos que asombrados y boca abierta, asentían sin hablar.
Nathan esperaba este momento, Sacó su cámara de fotos y los retrató a todos, parados frente a la nieve de remeras, con pantalones cortos y sudados por el calor.
— ¡Feliz Navidad! Este es mi regalo, nieve traída por Papá Noel.
Todos se rieron y ya sin miedo jugaban a tirarse con pelotas de nieve. Algunos vecinos alertados por el ruido se acercaban al bar, con los ojos desorbitados y la expresión de asombro.
— Por si no se dieron cuenta, no es nieve de verdad, ¡tóquenla! y verán que está caliente
— ¿Cómo lo hiciste? Es… es fantástico —Todo el pueblo estaba asombrado
— Es solamente algo de poliacrilato de sodio mezclado con agua, ¡no lo vayan a querer llevar a la boca! Sabe mal.
Jamás este pueblito de Jujuy vivió una navidad como aquellas, el trabajo me había llevado de paso por aquel lugar y fui testigo del regalo más loco.
El yanqui les regaló un pedacito de sus recuerdos y los hizo realidad.
916 palabras (creo)
——————————————————————————————————————–Les deseo a todos los del foro una noche buena en familia o con amigos y una pacifica navidad.—–Agregado el 29/12/2009 a las 03 : 08 : 06—–
Está igual como salio en Una Historia de Navidad, no lo edité
10 years, 7 months ago
· Navidad en Jujuy Nathan llegó a la Argentina en 1999 detrás de una quimera. Tenía algo de dinero y buenos conocimientos en minería. La promesa de una aventura con grandes posibilidades de multiplicar su pequeña fortuna pudo más que todos los consejos.Aquí el trabajo marchaba bien, con algunos tropiezos, claro, pero poco a poco saldría a flote. Un alegre grupo de amigos, una esperanza y ganas de continuar. ¿Qué más podía pedir? En la provincia de Jujuy el verano venía bravo: además del calor, la sequía hacia estragos; la poca actividad del pueblo permitía largas charlas de café o en sobremesa con amigos. El tema del día era la Navidad; la comida o los adornos eran cuestión de las mujeres, mientras tanto, ellos planeaban la bebida y deliberaban el lugar. Juan, de humilde condición, tenia un humor fenomenal, siempre atento a las situaciones, se dio cuenta de que el yanqui no hablaba.—(sinespacio)¡Che, Natan! ¿Y vos qué opinas? —Le dedicó/lanzó una mirada curiosa mientras se acomodaba en la silla del bar.—¿Yo…? Sigan ustedes muchachos, yo me sumo a lo que decidan.—(sinespacio)Dale, contanos cómo festejan por allá(punto).—Vi en la tele que ponen las luces en el frente de las casas y que hace mucho frío —Agregó Roberto sin mucha convicción.—Es cierto, extraño la nieve para esta fecha, por allá cae mucha y por aquí hace mucho calor —La cara de Nathan tenía una expresión medio rara, algo boba y divertida a la vez. Se le había ocurrido cómo agasajar a sus amigos; les daría algo que jamás pensaron tener. Se levantó y balbuceó—: Ya vengo —exclamó, esquivaba las sillas para salir del bar.Con un gesto de pregunta con su mano Juan interrogó a la mesa de amigos.—¿Y a este qué bicho le picó? —No sé, pero estoy seguro de que anda en algo raro. —Roberto estaba convencido de que al yanqui le faltaba un tornillo.Desde que Nathan llegó al pueblo Roberto lo miraba con curiosidad; el tipo andaba siempre solo, desaparecía días hasta que retornaba a comprar herramientas, combustible y algo de víveres. Juan le había dicho que era geólogo y que andaba picando piedras por cerro. Y al final cerraba la cuestión con estas palabras “Es buena gente ché, laburante, como el que más”.Pasaron lo días y la navidad estaba a la vuelta de la esquina. El aroma a humedad, tan especial antes de la tormenta, anticipaba el alivio esperado. Comenzaba la noche del 24 de diciembre. Poca gente quedaba en el pueblo, la mayoría viajaba para pasar la navidad en casa de parientes o de viejos amigos en la capital. Juan seguía con sus bromas en el bar, y Roberto, cansado de ser victima, le había pedido que se dejara de joder en más de una oportunidad. Pero a la picardía no lo podía evitar. Juan le dijo a su vecino de silla(dos puntos):—A mi amigo Roberto le decimos batería de auto(punto). —Dejó en el aire la frase esperando la consabida pregunta.—¿Batería? ¿Por qué?En tono casual, le respondió(dos puntos):—Es negro, cuadrado y cuando lo cargas se calienta(punto).—¡Suficiente! —(minúscula)gritó Roberto—¡Ya vas a ver lo que te toca! —gruñó amenazando levantarse, al (borrar mismo) tiempo que el bromista emprendía la huída por el salón, a los gritos y gesticulando.Entre la risotada general, Juan esquivó el arbolito de navidad del salón y al llegar a la puerta se detuvo de golpe, se puso pálido y comenzó a balbucear algo. Algunos lo miraban sin entender. Se dio media vuelta y, señalando a la calle, les dijo:—No me lo van a creer. ¡Vengan, vean la calle!—Juan, basta de bromas, no vamos a caer(punto).—Te digo Roberto que no es broma, ¿ves? ¡Está nevado!Salieron todos al tropel(punto y coma); se empujaban para ver.—¡Dios! ¿Qué carancho es esto? —exclamaron al unísono.La calle estaba apenas iluminada por un foco de filamento(punto y coma); se mostraba fantasmal. Toda esa blanca nieve, cayendo por doquier…, era inaudito, ¡era una locura pensar que podía nevar así en pleno verano! A lo sumo se podía esperar una tormenta con granizo. Pero esta nevada los dejo perplejos. Salieron de a uno del bar, como si temieran despertar de aquel sueño blanco.Nathan estaba sonriendo en la vereda opuesta; esperaba a que salieran todos.Por primera vez en la vida (sin coma)Juan no dijo nada, ni una palabra, y con los ojos abiertos se inclinó y tomo un puñado de nieve.—Yanqui loco ¿Cómo hiciste? ¡Es nieve de verdad! —gritaba mostrando sus manos a los parroquianos(coma), que asombrados y con la boca abierta, asentían sin hablar.Nathan esperaba este momento(punto). Sacó su cámara de fotos y los retrató a todos, parados frente a la nieve, enfundados en remeras, pantalones cortos y sudados por el calor.—¡Feliz Navidad! Este es mi regalo: nieve traída por Papá Noel.Todos se rieron(coma), y ya sin miedo jugaron a tirarse con pelotas de nieve. Algunos vecinos(coma), alertados por el ruido(coma), se acercaban al bar(sin coma) con los ojos desorbitados y una expresión de asombro enmarcada en el rostro.—Por si no se dieron cuenta, esta no es nieve de verdad(punto) ¡Tóquenla!, y verán que está caliente(punto) —¿Cómo lo hiciste? Es… es fantástico(punto). —Todo el pueblo estaba asombrado—Es solamente algo de poliacrilato de sodio mezclado con agua, ¡no lo vayan a querer llevar a la boca! Sabe mal.(Jamás este pueblito de Jujuy vivió una navidad como aquellas, el trabajo me había llevado de paso por aquel lugar y fui testigo del regalo más loco.El yanqui les regaló un pedacito de sus recuerdos y los hizo realidad.) Tengo una duda en esta parte. Empezaste el relato en tercera persona y lo terminas en primera. Te sugeriría que pases este fragmento a tercera.916 palabras (creo)——————————————————————————————————————–Les deseo a todos los del foro una noche buena en familia o con amigos y una pacifica navidad.Mae: EN negrita está lo que te sugeriría que cambies. Luego de los guiones de diálogo, no va nunca espacio. Y los verbos de atribución de dialogo van siempre en minúscula luego del guión: grito, gimió, dijo, farfulló. AL final cambiaste el relato de tercera persona a primera; habría que uniformarlo. Hermoso relato de navidad. Gran idea. Espero haberte ayudado!!!!
10 years, 7 months ago
Bueno carig: gracias por el trabajo, pongo aqui lo que me parece que tendriamos que ver en detalle, con respecto al resto está bien corregido.La calle estaba apenas iluminada por un foco de filamento; se mostraba fantasmal. Toda esa blanca nieve, cayendo por doquier…,(Aquí el original dice ”La calle, apenas iluminada por un foco de filamento se mostraba fantasmal. Toda blanca de nieve por doquier” porque la calle estaba blanca, no estaba cayendo nieve, solo la calle la tenía, si no está claro, tendré que buscar otra forma de expresarlo) era inaudito, ¡era una locura pensar que podía nevar así en pleno verano! (que te parece cambiar para mayor coherencia con la idea del relato a: ¿nieve en la calle con tanto calor?) A lo sumo se podía esperar una tormenta con granizo. Pero esta nevada (nieve, por que no caía, ya estaba en el suelo) los dejo(¿dejo lleva tilde?) perplejos. Salieron de a uno del bar, como si temieran despertar de aquel sueño blanco.Nathan estaba sonriendo en la vereda opuesta; esperaba a que salieran todos.Por primera vez en la vida (sin coma)Juan no dijo nada, ni una palabra, y con los ojos abiertos se inclinó y tomo un puñado de nieve.—Yanqui loco ¿Cómo hiciste? ¡Es nieve de verdad! —gritaba mostrando sus manos a los parroquianos(coma), que asombrados y con la boca abierta,Hasta qui tu correcciones.La calle estaba apenas iluminada por un foco de filamento; se mostraba fantasmal. Toda esa blanca nieve, cayendo por doquier…, (Aquí el original dice ”La calle apenas iluminada por un foco de filamento, se mostraba fantasmal. Toda blanca de nieve por doquier” porque la calle estaba blanca, no estaba cayendo nieve, solo la calle la tenía, si no está claro, tendré que buscar otra forma de expresarlo) Quedaría asíLa calle estaba apenas iluminada por un foco de filamento; se mostraba fantasmal. Toda blanca de nieve por doquier… era inaudito, ¿nieve en la calle con tanto calor? A lo sumo se podía esperar una tormenta con granizo. Pero esta nieve los dejó perplejos. Salieron de a uno del bar, como si temieran despertar de aquel sueño blanco. Nathan estaba sonriendo en la vereda opuesta; esperaba a que salieran todos. Por primera vez en la vida Juan no dijo nada, ni una palabra, y con los ojos abiertos se inclinó y tomo un puñado de nieve.—Yanqui loco ¿Cómo hiciste? ¡Es nieve de verdad! —gritaba mostrando sus manos a los parroquianos que asombrados y con la boca abierta… Con respecto al final, lo estoy masticando, en un rato subo mi idea. (Eternauta me recomendo ver el final y lo cambié en el juego)
JAJAJA se te cayeron los ojos por la corrección, en cuanto a los tildes y guiones de dialogo, pensaba que los había corregido, ya me lo señaló Dani en el juego, pero evidentemente lo corregí en mi PC y no cambié el original. Buen ojo.
—————————————————— Craig esto escribí en el juego con respecto al final
Con respecto a Navidad en Jujuy, el narrador soy yo, cometí el error de ponerlo al último como cierre, ¿es un error de estructura? Para mí no lo es, pero mi ignorancia al respecto es proverbial, esperaré algún comentario al respecto.

Y te agrego la intención de hacerlo así
Quise dar un testimonio o fuerza de veracidad, por ello me incluyo al final del relato.
Si tienes otra visión, adianchi que el mano chanta te lee
10 years, 7 months ago
 

Buscar mensajes