La ventana mágica - DIEGOTICO

Es una nueva versión corregida, con algunos cambios.
Saludos.La ventana mágica La mente es un universo tan vasto como claustrofóbico desde el cual desvelamos la escena por el ojo de un aljibe. Pero ciertas veces ese ojo parpadea cuando no debería hacerlo y ya todo se vuelve diferente.David tenía ocho años cuando su madre llevó su silla de ruedas al rincón y lo volteó hacia la ventana que daba al mar. Veinticinco años después el mar seguía siendo el mismo, y David también. Su rostro aniñado, blanco y sin imperfecciones, contrastaba bellamente con su cabello oscuro peinado al costado, casi petrificado con cera de alisar. Ahora observo a David y pienso que somos idénticos; como una misma persona enfrentada al espejo. Oigo sus voces por las noches, suaves como el cantar de una sirena, y me inquietan. Vivo esquivándolo pero sus ojos me persiguen, y siempre amanezco esperando que todo haya sido un sueño: un sueño que comience en el despertar. Cualquiera que haya vivido varios años cerca del mar podría darme la razón. El mar lo vuelve a uno loco, el ruido de su oleaje lo acompaña siempre. Me sonrojo y vuelvo a ser niño: un niño que dejó de sonreír a sus ocho años de edad, con su cabello aplastado al costado. Observaba el mar día y noche, y veía formas en él: rostros con máscaras que querían revelarle algo. El campo de visión era azul, no había nada más que eso. Sacudo el rostro y vuelvo en mí. Necesito verlo, sé que David quiere decirme algo. Pero cuando entro en su habitación y lo veo no puedo siquiera acercarme a su sillón ortopédico. Él sigue allí, con la cara en la ventana, siempre en la misma ventana, y mirando al mar, vigilándome a mí, como todos estos años. <David, tú eres el mar>, le digo. Él, sin embargo, se alejó silbando por lo bajo, escapando de la habitación, tratando de espantar el pensamiento, como hace siempre que le hablo. Huye de mí, pero yo a pesar de estar en una silla de ruedas no me rindo, sigo tras él, tengo algo que le pertenece; algo que ignoran aquellos que llenan las páginas de mi historia clínica.Bajo las escaleras, estoy harto de esto. Sé que puede resultarles un extraño parecer el mío; pero hace años que intento llegar hasta David, voltear su silla de ese rincón, y cerrar esa maldita ventana de una vez, pero no puedo; apenas entro me derribo. Alguien abrió una vez esa ventana y ahora, veinticinco años después, es momento de cerrarla y acallar ese oleaje que vive detrás de mis ojos…, porque yo vivo también en él.Tengo miedo de que el hombre que cuido en la residencia sea yo. Lo pienso mucho por las noches y me enferma. Tal vez nunca haya dejado esa silla junto a la ventana…Tal vez nunca haya dejado de mirar el mar…
10 years, 7 months ago
La ventana mágica
La mente es un universo tan vasto como claustrofóbico desde el cual desvelamos la escena por el ojo de un aljibe. Pero ciertas veces ese ojo parpadea cuando no debería hacerlo y ya todo se vuelve diferente.
David tenía ocho años cuando su madre llevó su silla de ruedas al rincón y lo volteó hacia la ventana que daba al mar. Veinticinco años después el mar seguía siendo el mismo, y David también. (1) Su rostro aniñado, blanco y sin imperfecciones, contrastaba bellamente con su cabello oscuro peinado al costado, casi petrificado con cera de alisar.
Ahora observo a David y pienso que somos idénticos; como una misma persona enfrentada al espejo. Oigo sus voces por las noches, suaves como el cantar de una sirena, y me inquietan.(2) Vivo esquivándolo pero sus ojos me persiguen, (3) y siempre amanezco esperando que todo haya sido un sueño: un sueño que comience en el despertar. (4)
Cualquiera que haya vivido varios años cerca del mar podría (5) darme la razón. El mar lo vuelve a uno loco, el ruido de su oleaje lo acompaña siempre. (6) Me sonrojo y vuelvo a ser niño: un niño que dejó de sonreír a sus ocho años de edad (7), con su cabello (smile aplastado al costado. Observaba el mar día y noche, y veía formas en él (9): rostros con máscaras que querían revelarle algo. El campo de visión era azul, no había nada más que eso.
Sacudo el rostro y vuelvo en mí. Necesito verlo, sé que David quiere decirme algo. Pero cuando entro en su habitación y lo veo (10) no puedo siquiera acercarme a su sillón ortopédico. Él sigue allí, con la cara en la ventana, siempre en la misma ventana, (11) y mirando al mar, vigilándome a mí, como todos estos años. <David, tú eres el mar>(12), le digo. Él, sin embargo, se alejó silbando por lo bajo, escapando de la habitación, tratando de espantar el pensamiento, (13)como hace siempre que le hablo. Huye de mí, pero yo a pesar de estar en una silla de ruedas no me rindo, sigo tras él, tengo algo que le pertenece; algo que ignoran aquellos (14) que llenan las páginas de mi historia clínica. (20)
Bajo las escaleras, (15) estoy harto de esto. Sé que puede resultarles (16) un extraño parecer el mío; (17) pero hace años que intento llegar hasta David, voltear su silla de ese rincón,(1smile y cerrar esa maldita ventana de una vez,(21) pero no puedo; apenas entro me derribo. Alguien abrió una vez esa ventana y ahora, veinticinco años después, es momento de cerrarla y acallar ese oleaje que vive detrás de mis ojos…, (19) porque yo vivo también en él.
Tengo miedo de que el hombre que cuido en la residencia sea yo. Lo pienso mucho por las noches y me enferma. Tal vez nunca haya dejado esa silla junto a la ventana…Tal vez nunca haya dejado de mirar el mar…
(1)Sugiero cambio en la coma: “Veinticinco años después, el mar seguía siendo el mismo y David también.”
(2)Diego, ¿las voces de quién? Si es de David, me parece que habría que ponerlo en singular: “Oigo su voz por las noches, suave como el cantar de una sirena, y me inquieta”
(3)Cambio en la coma: “Vivo esquivándolo, pero sus ojos me persiguen y siempre amanezco…”
(4)No me suena bien el “comience”. Me parece que un sentido más natural sería “comienza”. De este modo, es estaría expresando una especie de causalidad. En cambio el “comience” sería una expresión de deseo.
(5)En lugar de podría en condicional, “podrá” en futuro, fortaleciendo la afirmación.
(6)Sugiero cambiar la puntuación para unir más las dos frases:” Cualquiera que haya vivido varios años cerca del mar podría darme la razón: el mar lo vuelve a uno loco, el ruido de su oleaje lo acompaña siempre.”
(7)Propongo cambiar por “a los ocho años”, cambiar el “sus” por “los” y eliminar “de edad” que suena muy formal y puede sobrar.
(smileLo mismo, “el cabello”, para no apartar tanto del sujeto (yo)
(9)Sin “en él”. “Observaba el mar día y noche, y veía formas: rostros con máscaras que querían revelarle algo”. De todos modos no me convence mucho la estructura de la oración. Quizás: “Observaba el mar día y noche viendo sus formas: rostros con máscaras que querían revelarle algo”. U “Observaba el mar día y noche, hallando formas: rostros con máscaras que querían revelarle algo”.
(10) Acá podría ir sin coma, pero en general el texto está bastante comado en la división de frases. Propongo para homogeneizar : “Pero cuando entro en su habitación y lo veo, no puedo siquiera…”
(11) Esta en cambio la suprimiría: ya el “y” da la pausa. “Él sigue allí, con la cara en la ventana, siempre en la misma ventana y mirando al mar, vigilándome a mí, como todos estos años.
(12)Diego,¿ las llaves por algo en particular? Mi opinión es que salvo que sea un gusto extremo, queda mejor las comillas para el diálogo: “David, tú eres el mar”
(13) Sin la coma. “tratando de espantar el pensamiento como hace siempre…”
(14)“Aquellos” me suena muy duro, muy formal. Tendiendo a simplificar :” ignoran los que llenan…”
(15) Sugiero otro tipo de pausa: primera opción “;”, segunda opción “:”.
(16) La forma del verbo“resultarles” tiene una dirección hacia el lector que no se ha manifestado antes en el texto. Sugiero “Sé que puede resultar”.
(17) Cambiar el “;” por “,”
(1smileLo mismo del punto 11: “voltear su silla de ese rincón y cerrar esa…”
(19) Yo suprimiría los puntos suspensivos, me suena a demasiada dilación: “oleaje que vive detrás de mis ojos, porque yo vivo también en él.”
(20) En relación al uso de la itálica, me confunde un poco la narración. Lo que querés hacer, ¿es un cambio en el narrador? Contame cómo es y lo seguimos viendo.
(21)Cambiaría la puntuación: la frase es demasiado larga y se pude meter un punto antes de “Pero no puedo”, como para ser más concluyente.Diego, esta es mi primera revisión. Creo que podríamos encontrar algunas cosas más. Te pongo cómo quedaría el texto con estas revisiones aplicadas: La ventana mágica
La mente es un universo tan vasto como claustrofóbico desde el cual desvelamos la escena por el ojo de un aljibe. Pero ciertas veces ese ojo parpadea cuando no debería hacerlo y ya todo se vuelve diferente.
David tenía ocho años cuando su madre llevó su silla de ruedas al rincón y lo volteó hacia la ventana que daba al mar. Veinticinco años después el mar seguía siendo el mismo y David también.Su rostro aniñado, blanco y sin imperfecciones, contrastaba bellamente con su cabello oscuro peinado al costado, casi petrificado con cera de alisar.
Ahora observo a David y pienso que somos idénticos; como una misma persona enfrentada al espejo. Oigo su voz por las noches, suave como el cantar de una sirena, y me inquieta. Vivo esquivándolo, pero sus ojos me persigueny siempre amanezco esperando que todo haya sido un sueño: un sueño que comienza en el despertar.
Cualquiera que haya vivido varios años cerca del mar podrádarme la razón: el mar lo vuelve a uno loco, el ruido de su oleaje lo acompaña siempre. Me sonrojo y vuelvo a ser niño: un niño que dejó de sonreír a los ocho, con el cabello aplastado al costado. Observaba el mar día y noche, viendo sus formas: rostros con máscaras que querían revelarle algo. El campo de visión era azul, no había nada más que eso.
Sacudo el rostro y vuelvo en mí. Necesito verlo, sé que David quiere decirme algo. Pero cuando entro en su habitación y lo veo, no puedo siquiera acercarme a su sillón ortopédico. Él sigue allí, con la cara en la ventana, siempre en la misma ventana y mirando al mar, vigilándome a mí, como todos estos años. “David, tú eres el mar”, le digo. Él, sin embargo, se alejó silbando por lo bajo, escapando de la habitación, tratando de espantar el pensamiento como hace siempre que le hablo. Huye de mí, pero yo a pesar de estar en una silla de ruedas no me rindo, sigo tras él, tengo algo que le pertenece; algo que ignoran los que llenan las páginas de mi historia clínica.
Bajo las escaleras;estoy harto de esto. Sé que puede resultar un extraño parecer el mío, pero hace años que intento llegar hasta David, voltear su silla de ese rincón y cerrar esa maldita ventana de una vez. Pero no puedo; apenas entro me derribo. Alguien abrió una vez esa ventana y ahora, veinticinco años después, es momento de cerrarla y acallar ese oleaje que vive detrás de mis ojo, porque yo vivo también en él.
Tengo miedo de que el hombre que cuido en la residencia sea yo. Lo pienso mucho por las noches y me enferma. Tal vez nunca haya dejado esa silla junto a la ventana…Tal vez nunca haya dejado de mirar el mar…
Muy lindo cuento Diego…fijate qué te parece y seguimos viendo…
10 years, 7 months ago
Hola, Diego, gracias por tu revisión. Voy a marcarte algunas cosas así lo vemos, a ver qué te parece. Donde pongo “OK” es que acepto lo que proponés.1) La coma es muy importante ahí, cambiarla de lugar desviaría completamente la dirección de la oración. Plantea una especie de paralelismo entre el mar y David, que en realidad es lo que ocurre en todo el relato. La coma da el efecto de una acentuación en la idea de que David no cambió.2) Ok.3) Ok.4) Yo lo dejaría como está. Es que en realidad es un deseo.5) No sé si es correcto el “podrá”, porque es una suposición. P.Ej. “Cualquier persona alta me vencería con facilidad”. No es vencerá. No sé si estoy equivocado.6) Ok.7) Ok.smile Ok.9) No me parece que esté mal, pero vamos a seguir viéndolo.10) Me parece que la coma que proponés traba un poco la lectura. Pero si querés ponerla, hacelo, no creo que cambie mucho, lo dejo a tu decisión.11) Ok.12) Acá tenés razón, en realidad lo que yo quería eran comillas bajas, pero no sé activarlas. Si alguien sabe que lo ponga con esas comillas, por favor, de no poder hacerse mejor poner las comillas normales como decís vos.13) Ok.14) Lo que pasa es que ésa es la frase textual que hay que respetar.15) Yo lo dejaría como estaba, está bien lo que decís, pero sería condimentar demasiado un texto tan corto con diferentes puntuaciones.16) Ok.17) Ok.1smile Ok.19) Ok.20) Sí, si el texto no tuviese cambios de letra, no tendría ningún sentido para mí.21) Ok.
10 years, 7 months ago
¡Diego! Pocos comentarios…lo del 14 (frase obligatoria) ni me di cuenta…y lo del 9, así como lo pusiste está bien, yo proponía simplificarlo un poco, pero todo bien.
Por lo demás, esas han sido mis sugerencias, es TU texto así que no hay drama. Cuando puedas subí una nueva versión con las correcciones que quieras agregarles, y ya invitamos a los demás usuarios a que pasen a ver….
¡Saludos!
10 years, 7 months ago
Toc toc.
Diegotico, quería leer tu cuento para sugerirte algunas modificaciones pero como aún no subiste el editado no puedo. Sino seria decir lo mismo que te marcó dieguito.
Cuando puedas subilo asi pasa a revisión grupal
¡Salute!
10 years, 5 months ago
 

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