Inevitable destino - ETERNAUTA3X

INEVITABLE DESTINO:
La adolescente duerme en el hospital. Hace unas semanas que ha caído gravemente enferma. Los médicos intercambian conjeturas pero ninguno se anima a dar diagnósticos precisos. Ellos tienen plena conciencia de que el corazón de la joven se apagaba: “ sus latidos lo anunciaban.”
Mientras Rocío dormía comenzó a tener sueños. Un personaje que le resultaba familiar se hizo recurrente: siempre aparecía el mismo duende. No era precisamente adorable pero sus ocurrencias la reconfortaban.“ Recordó cuanto hacía que no sonreía ” . Había sido realmente feliz el tiempo que convivió con sus abuelos paternos. Al escarbar un poco más en su memoria pudo esclarecer de donde conocía al duende de sus sueños: fue precisamente una tarde de verano en lo de sus abuelos quienes vivían en una región de cerros y bosques. Aún conservaban la costumbre de dormir una siesta luego de almorzar. Ella, desobedeciendo órdenes, encaminó rumbo al bosque más cercano. Sabía que en su interior corría un río y estaba decidida a pasar un rato agradable refrescándose en él. Sin embargo, al aproximarse a la orilla, pudo apreciar que las aguas corrían con una fuerza inusitada. Por no prestar debida atención resbaló y terminó sumergida en aquella corriente embravecida. Al principio no perdió el control pero al advertir que carecía de posibilidades de salir de allí por sus propios medios comenzó a gritar pidiendo ayuda. Ya se estaba asustando cuando visualizó una extraña criatura provista de una larga rama corriendo por una de las márgenes. Nunca había visto algo así. Su velocidad y destreza eran increíbles a pesar de tener la apariencia de ser torpe en sus movimientos. Logró adelantarse unos metros a la trayectoria que recorrería Rocío y estiró la rama para que la niña se sujetara a ella. De pronto algo sujetó sus pies y creyó que pretendía hundirla en las frías profundidades del río. Sintió realmente miedo. Un gruñido gutural la puso en la nefasta disyuntiva de elegir entre morir ahogada o ser rescatada por un extraordinario ser y “ buscó en sus ojos la razón para seguir ” aferrada a esa rama salvadora.
Niña y criatura regresaron juntos hasta muy cerca de la casa. Al momento de la despedida aquel ser misterioso le dijo:“ llegarán las 10 y todo será mejor ”. Rocío caminó sola unos metros y al darse vuelta “ en el patio el duende ya no estaba ”.
La adolescente dormía pero ya no soñaba.“ Despertó por la mañana ” con mejor ánimo y “ sonrió cuando sintió la puerta ” y vio entrar a sus padres. Ellos se ilusionaron con una pronta recuperación. Sin embargo, a las pocas horas, cuando las agujas del reloj marcaron las 10, la existencia de Rocío se apagó. “ Por la noche, la oscuridad dio paso a la lujuria ” de esas fantásticas criaturas del bosque satisfechas de concretar lo que la imprudencia y debilidad de uno de sus propios miembros les había negado años atrás.
11 years ago
Inevitable destinoEllos tienen plena conciencia … tenían De pronto algo sujetó sus pies … inmovilizó u otro sinónimo ya que sujetar lo usaste en una oración anterior.
Lo volveré a releer por si algo más se me ocurre que puede tener una mejoría.
10 years, 7 months ago
Inevitable destino Correcciones y sugerencias
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Inevitable destino La adolescente duerme en el hospital. Hace unas semanas que ha caído gravemente enferma. Los médicos intercambian conjeturas pero ninguno se anima a dar diagnósticos precisos. Ellos tenían plena conciencia de que el corazón de la joven se apagaba: sus latidos lo anunciaban.
Mientras Rocío dormía, comenzó a tener sueños. Un personaje que le resultaba familiar se hizo recurrente: siempre aparecía el mismo duende. No era precisamente adorable pero sus ocurrencias la reconfortaban. Recordó cuánto hacía que no sonreía. Había sido realmente feliz durante el tiempo que convivió con sus abuelos paternos. Al escarbar un poco más en su memoria pudo esclarecer de dónde conocía al duende de sus sueños: fue precisamente una tarde de verano en lo de sus abuelos, quienes vivían en una región de cerros y bosques. Aún conservaban la costumbre de dormir una siesta luego de almorzar. Ella, desobedeciendo órdenes, encaminó rumbo al bosque más cercano. Sabía que en su interior corría un río y estaba decidida a pasar un rato agradable refrescándose en él. Sin embargo, al aproximarse a la orilla, pudo apreciar que las aguas corrían con una fuerza inusitada. Por no prestar debida atención, resbaló y terminó sumergida en aquella corriente embravecida. Al principio no perdió el control; pero, al advertir que carecía de posibilidades de salir de allí por sus propios medios, comenzó a gritar pidiendo ayuda. Ya se estaba asustando cuando visualizó una extraña criatura provista de una larga rama corriendo por una de las márgenes. Nunca había visto algo así. Su velocidad y destreza eran increíbles a pesar de tener la apariencia de ser torpe en sus movimientos. Logró adelantarse unos metros a la trayectoria que recorrería Rocío y estiró la rama para que la niña se asiera a ella. De pronto algo sujetó sus pies y creyó que pretendía hundirla en las frías profundidades del río. Realmente sintió miedo. Un gruñido gutural la puso en la nefasta disyuntiva de elegir entre morir ahogada o ser rescatada por un extraordinario ser y buscó en sus ojos la razón para seguir aferrada a esa rama salvadora.
Niña y criatura regresaron juntos hasta muy cerca de la casa. Al momento de la despedida, aquel ser misterioso le dijo: “llegarán las diez y todo será mejor”. Rocío caminó sola unos metros y, al darse vuelta, vio que el duende ya no estaba en el patio".
La adolescente dormía pero ya no soñaba. Despertó por la mañana con mejor ánimo y sonrió cuando sintió la puerta y vio entrar a sus padres. Ellos se ilusionaron con una pronta recuperación. Sin embargo, a las pocas horas, cuando las agujas del reloj marcaron las 10.00, la existencia de Rocío se apagó. Por la noche, la oscuridad dio paso a la lujuria de esas fantásticas criaturas del bosque satisfechas por haber concretado lo que la imprudencia y debilidad de uno de sus propios miembros les había negado años atrás.
10 years, 7 months ago
Dani, el tema de la edición a veces lo puedo solucionar. Lo que no tengo manera de ver desde el celu son los spoilers. Saludos.—–Agregado el 30/12/2009 a las 01 : 23 : 35—–
Ah! Pero el posteo original del cuento no tiene opcion para editarlo? Para aplicar sus correcciones y sugerencias debo escribir todo el cuento nuevamente?
10 years, 7 months ago
Anittaa, Dani, gracias por la lectura y recomendaciones. Acepto sus sugerencias, pero la oración del duende en el patio es una de las frases obligatorias(una de las que más costó insertar a todos en esa ronda)¿se la puede cambiar? Otra cosita, cuando dice: “Sabía que en su interior corría un río…”, la puedo cambiar por: “ Sabía de la existencia de un río en su interior…” Saludos
10 years, 7 months ago
Jajaja ahora que veo tenés que realizar otro texto. En todo caso, me avisas que sugerencias aceptas y cuales no y yo te lo armo y lo posteo.
10 years, 7 months ago
Eso sería genial Anittaa. En los comentarios anteriores expresé mi conformidad con tus sugerencias y la casi totalidad de las planteadas por Dani, salvo la del duende, donde me queda la duda si se permite modificar frases obligatorias. También quiero modificar una oración, la del río. Si podes hacerlo te lo agradecere muchísimo. ¡ Que tengas un fin de año en paz y que en el 2010 se concrete todo lo que anhelas! Besos.
10 years, 7 months ago
Inevitable destino
La adolescente duerme en el hospital. Hace unas semanas que ha caído gravemente enferma. Los médicos intercambian conjeturas pero ninguno se anima a dar diagnósticos precisos. Ellos tenían plena conciencia de que el corazón de la joven se apagaba: sus latidos lo anunciaban.
Mientras Rocío dormía comenzó a tener sueños. Un personaje que le resultaba familiar se hizo recurrente: siempre aparecía el mismo duende. No era precisamente adorable pero sus ocurrencias la reconfortaban. Recordó cuánto hacía que no sonreía. Había sido realmente feliz durante el tiempo que convivió con sus abuelos paternos. Al escarbar un poco más en su memoria pudo esclarecer de dónde conocía al duende de sus sueños: fue precisamente una tarde de verano en lo de sus abuelos quienes vivían en una región de cerros y bosques. Aún conservaban la costumbre de dormir una siesta luego de almorzar. Ella, desobedeciendo órdenes, encaminó rumbo al bosque más cercano. Sabía de la existencia de un río en su interior y estaba decidida a pasar un rato agradable refrescándose en él. Sin embargo, al aproximarse a la orilla, pudo apreciar que las aguas corrían con una fuerza inusitada. Por no prestar debida atención resbaló y terminó sumergida en aquella corriente embravecida. Al principio no perdió el control pero al advertir que carecía de posibilidades de salir de allí por sus propios medios comenzó a gritar pidiendo ayuda. Ya se estaba asustando cuando visualizó una extraña criatura provista de una larga rama corriendo por una de las márgenes. Nunca había visto algo así. Su velocidad y destreza eran increíbles a pesar de tener la apariencia de ser torpe en sus movimientos. Logró adelantarse unos metros a la trayectoria que recorrería Rocío y estiró la rama para que la niña se asiera a ella. De pronto algo sujetó sus pies y creyó que pretendía hundirla en las frías profundidades del río. Realmente sintió miedo. Un gruñido gutural la puso en la nefasta disyuntiva de elegir entre morir ahogada o ser rescatada por un extraordinario ser y buscó en sus ojos la razón para seguir aferrada a esa rama salvadora.
Niña y criatura regresaron juntos hasta muy cerca de la casa. Al momento de la despedida aquel ser misterioso le dijo: llegarán las 10.00 y todo será mejor. Rocío caminó sola unos metros y al darse vuelta en el patio el duende ya no estaba.
La adolescente dormía pero ya no soñaba. Despertó por la mañana con mejor ánimo y sonrió cuando sintió la puerta y vio entrar a sus padres. Ellos se ilusionaron con una pronta recuperación. Sin embargo, a las pocas horas, cuando las agujas del reloj marcaron las 10, la existencia de Rocío se apagó. Por la noche, la oscuridad dio paso a la lujuria de esas fantásticas criaturas del bosque satisfechas por haber concretado lo que la imprudencia y debilidad de uno de sus propios miembros les había negado años atrás.—–Agregado el 31/12/2009 a las 12 : 41 : 54—–Abierto a la revisión grupal
10 years, 7 months ago
Gracias Anittaa! Veo que aún quedaron algunas comillas colgadas, las podrás eliminar? Cuando escribo con el celular me es imposible crear espacios que sirvan como separadores de las grandes partes del relato. Vos podes dejar renglones en blanco? Distingo tres partes. Cada una se inicia estando la joven dormida: 1-La adolescente duerme…, 2- Mientras Rocío dormía…,3- La adolescente dormía pero…
10 years, 7 months ago
Parto del texto posteado por Anittaa en el mensaje # 9Inevitable destino
La adolescente duerme en el hospital. Hace unas semanas que ha caído gravemente enferma. Los médicos intercambian conjeturas pero ninguno se anima a dar diagnósticos precisos. Ellos (1) tenían plena conciencia de que el corazón de la joven se apagaba: sus latidos lo anunciaban.
Mientras Rocío dormía comenzó a tener sueños. Un personaje que le resultaba familiar se hizo recurrente: siempre aparecía el mismo duende. No era precisamente adorable pero sus ocurrencias la reconfortaban. Recordó cuánto hacía que no sonreía. Había sido realmente feliz durante el tiempo que convivió con sus abuelos paternos. Al escarbar un poco más en su memoria pudo esclarecer de dónde conocía al duende de sus sueños: fue precisamente una tarde de verano en lo de sus abuelos quienes (2) vivían en una región de cerros y bosques. Aún conservaban la costumbre de dormir una siesta luego de almorzar. Ella, desobedeciendo órdenes, encaminó (3)rumbo al bosque más cercano. Sabía de la existencia de un río en su interior y estaba decidida a pasar un rato agradable refrescándose en él. Sin embargo, al aproximarse a la orilla, pudo apreciar que las aguas corrían con una fuerza inusitada. Por no prestar debida atención resbaló y terminó sumergida en aquella corriente embravecida. Al principio no perdió el control pero al advertir que carecía de posibilidades de salir de allí por sus propios medios comenzó a gritar pidiendo ayuda. Ya se estaba asustando cuando visualizó una extraña criatura provista de una larga rama corriendo por una de las márgenes. Nunca había visto algo así. Su velocidad y destreza eran increíbles a pesar de tener la apariencia de ser torpe en sus movimientos. Logró adelantarse unos metros a la trayectoria que recorrería Rocío y estiró la rama para que la niña se asiera a ella. De pronto algo sujetó sus pies y creyó que pretendía hundirla en las frías profundidades del río. Realmente sintió miedo. Un gruñido gutural la puso en la nefasta disyuntiva de elegir entre morir ahogada o ser rescatada por un extraordinario ser y buscó en sus ojos la razón para seguir aferrada a esa rama salvadora.
Niña y criatura regresaron juntos hasta muy cerca de la casa. Al momento de la despedida aquel ser misterioso le dijo: llegarán las 10.00 (4)y todo será mejor. Rocío caminó sola unos metros y al darse vuelta en el patio el duende ya no estaba.
La adolescente dormía pero ya no soñaba. Despertó por la mañana con mejor ánimo y sonrió cuando sintió la puerta y vio entrar a sus padres. Ellos se ilusionaron con una pronta recuperación. Sin embargo, a las pocas horas, cuando las agujas del reloj marcaron las 10, la existencia de Rocío se apagó. Por la noche, la oscuridad dio paso a la lujuria de esas fantásticas criaturas del bosque satisfechas por haber concretado lo que la imprudencia y debilidad de uno de sus propios miembros les había negado años atrás.
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(1) Se puede evitar el pronombre “ellos”.
(2) Me parece muy duro el “quienes”. “sus abuelos que vivían” es más ligero.
(3) Creo que el verbo es encaminarse, por ende iría “se encaminó”
(4) En mi opinión conviene poner “las diez”.
Un comentario general: el último fragmento está más “comado” que el resto del texto. Se podrá hacer una revisión al balance general, ya que en el medio hay varias frases que podrían llevar comas, pero no las señalé porque el texto lo tolera por uniformidad, pero esta uniformidad se rompe un poco en el último párrafo. Detalles, pero bueh.
10 years, 6 months ago
Diego estoy de acuerdo con las cuatro correcciones que me sugeris. Ya una vez Dani me dijo que escribo oraciones muy largas. Te parece que la última parte esta muy“ comado”? Yo solo veo cuatro comas. Saludos
10 years, 6 months ago
 

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