Hidrofobia - CRAIGBALE

HIDROFOBIA Un hecho llevó a otro, y éste a otro, y así, al final de una interminable e inexplicable cadena de hechos, me encontré, muy a mi pesar, en medio de uno de los ríos más caudalosos del país. Soy un tipo que padece hidrofobia. Supongo que se debe a que pasé más tiempo en el útero del deseado, nueve meses y medio para ser precisos. La causa: mi madre es una vaga, y lo fue hasta para parirme. Creo que de haber seguido más tiempo allí me hubiese ahogado en líquido amniótico. Sea cual fuese la causa de mi temor, siempre le huí al agua, y hasta hoy en día el pensar en un baño de inmersión estremece mi corazón. Y allí estaba yo, en un bote que no paraba de mecerse para un lado y para el otro, amagando permanentemente a voltearse. Sin embargo, mis amigos parecían disfrutarlo. Bastaba verla a Marybeth, gritando y gesticulando como si fuese una pendeja en una montaña rusa. Sandra no se quedaba atrás: no la veía tan contenta y eufórica desde el día en que Rick le había sugerido que fuesen novios. Este último era el que estaba en la proa del bote, blandiendo los remos con una facilidad asombrosa. Cada tanto se daba la vuelta para sonreírle a las chicas: su risa era encantadora, amplia, rigurosamente estudiada. Era siempre la misma, pero nunca perdía su efecto. Estudiaba como sonreía, y de la misma forma trabajaba, se ejercitaba o iba a baño. Supongo que lo envidio. Y pienso yo que un total ganador como él debe cuidarse de perdedores como yo. La amistad no está exenta de resentimientos. Reprimo siempre que puedo los sentimientos mezquinos y negativos, pero es imposible ante tanta exhibición de perfección mantener la calma. ¿O un hambriento puede mantener la compostura ante un glotón que permanentemente se llena la boca ante sus narices? La cuestión es que estaba haciendo un esfuerzo indecible para no largar el almuerzo que se amotinaba en mi garganta. El solo ver la catarata Fairbale, esa masa de agua cayendo, salpicando y generando espuma me paralizaba. ¿Quién carajo me había mandado? ¿Por qué no podía, ya que estaba allí, disfrutar el día como mis amigos? Intenté cruzar una mirada cómplice con Marybeth, pero la suya estaba muy lejos de la mía. Sus ojos celestes refulgían como los de una adolescente enamorada. Miraba a Rick. ¿Y podía estar mirando a alguien más, señoras y señores?De a poco el miedo se fue transformando en rabia. Entonces miré a Rick. Bajo la tela de neoprene, sus bíceps tenían el diámetro de un balón profesional de básket. Sacaba y ponía el remo como si se tratara de un escarbadiente. Se fue al oído de Sandra, le secreteó algo y a continuación estallaron en carcajadas. Ella le dijo una cosa y él la abrazó. Cuando miré de reojo a Marybeth, percaté que su expresión había cambiado. Sus ojos se habían oscurecido, pero seguían clavados en él. Era la mirada de una mujer que estaba dispuesta a vivir un amor en silencio. Supongo que lo esperaría hasta el final. Y allí estaba yo, con el traje de neoprene bailándome de la misma manera que lo haría sobre una percha, pálido de miedo y duro como un mástil. Yo, el hombre que las chicas elegían para hacer sus confesiones. El hombre encargado de guardar secretos. El confesionario. El testigo, el gran testigo de todo. Porque para protagonista estaba Rick…Siempre Rick. La rabia causa el efecto contrario que el miedo. Y lo sentí. Mis esmirriados músculos empezaron a moverse, la sangre bullía en mi cuerpo. El agua se transformó en aire y las cámaras empezaron a enfocarme a mí. Por primera vez estaba llamado a ser el protagonista, una suerte de reivindicador de la causa de los menos afortunados. La miré a Marybeth y le dije: –Ya no vas a tener que sufrir. No me escuchó, naturalmente. Estaba ocupada viendo como Rick y Sandra se besaban.Salté hacia Rick y le crucé un brazo sobre el cuello. –¡Quiero que te rías ahora, campeón! –aullé–. ¡Vamos, quiero verte reír!Me tomó del antebrazo con ambas manos y forcejeó para zafarse. Era una lucha desigual, y por más que todo mi cuerpo estaba inyectado con el potenciador de la adrenalina y la rabia, a Rick no le costó nada liberarse de mí.–¿Qué mierda te pasa? –gritó, mientras me retorcía la muñeca. –A la mierda, Stallone –repliqué, y le lancé una patada a la cara. Producto del golpe cayó al agua, y yo, luego de pisar en falso, lo acompañé.Estando en el agua recordé que le temía. Sentí mi corazón paralizarse, y me hundí con el consuelo de sospechar que Rick me acompañaría a las profundidades. Desperté agitado, con una fina y fría película de agua sobre el cuerpo. << Fue una pesadilla –pensé–. Una terrible pesadilla. De esas que se empiezan a olvidar al despertarse y terminan yéndose con el desayuno. >>Sentí un alivio indescriptible al bajar de la cama y pisar tierra firme. Nunca pensé que sería tan agradable sentir la textura del parquet bajo los pies. Me vestí y salí de mi habitación con la intención de prepararme un generoso desayuno. Al cruzar el comedor me encontré con los chicos.–Te la has pasado gimiendo y balbuceando toda la noche –me dijo Marybeth, mientras untaba la tostada con mermelada–. ¿Has tenido otra de tus pesadillas?–Para mí eso no ha sido precisamente una pesadilla, campeón –acotó Rick, haciéndome un gesto libidinoso.Las chicas rieron.Rick, cuándo no. Siempre Rick. Repentinamente la imagen de Rick, debatiéndose en el agua como una mariquita, me procuró un placer perverso. Después de todo, no parecía haber sido un mal sueño. En absoluto.Se senté en la mesa y tomé un cuchillo. Lo apreté con fuerza.–No, no ha sido una pesadilla, Mary. –Miré a Rick–. De hecho ha sido el mejor sueño de mi vida. BALE, Craig. Córdoba, junio de 2009. 995 palabras.
11 years, 1 month ago
HidrofobiaCorrecciones y sugerencias Spoiler para un lado y para el otro – Debería usarse “hacia” o “de”. “Hacia un lado y hacia el otro” o “de un lado a otro”.amagando permanentemente a voltearse – Sin “a”, porque es “amagando voltearse” o “amagando con voltearse”, no “amagando a voltearse”. Sacando el adverbio, lo podés ver mejor. blandiendo los remos con una facilidad asombrosa – Podría usarse “habilidad” en lugar de “facilidad”. Son gustos. ¿O un hambriento – Es conveniente poner “¿O, acaso, un hambriento…?”, sino queda medio enclenque. salpicando y generando espuma me paralizaba – Una coma después de “espuma”. La rabia causa el efecto contrario que el miedo – “La rabia causa el efecto contrario al miedo” o “…un efecto contrario al del miedo”.Estaba ocupada viendo como Rick – “cómo”. . >> – Comillas para los discursos indirectos, y el punto atrás de las comillas. Nunca pensé que sería tan agradable – “Nunca pensé que fuera…” Se senté en la mesa – “Me senté a la mesa”
10 years, 8 months ago
Me parece que hubo una pequeña confusión. Creo que habíamos acordado arreglar cada usuario el texto a su manera y luego postearlo para que lo lea el resto. Yo ya le había hecho ún par de correcciones al mío, pero hasta llegar al sur (alrededor del 23), donde lo tengo en la pc, no lo iba a postear. Me parece que nos precipitamos.
No se, yo quieria mostrarlo arreglado a mi manera y no asì nomàs. Me parece que antes de postear para la proxima abria que preguntarle al autor si desea postearlo para la correccion.
Gracias de todas formas Vitrubio por tus sugerencias, siempre tan utiles.
10 years, 8 months ago
Craig, las sugerencias son sugerencias, nadie desestima tu texto por hacerle unas observaciones. Postealo después como lo tengas y listo, si te sirve algo de esto, bárbaro, y si no, bárbaro también. Ya se había acordado que todos los relatos se iban a subir para comentarios y sugerencias, y para las correcciones necesarias.
10 years, 8 months ago
Me encatan las sugerencias, me encanta aprender. EL punto (que creo que lo dejé bien claro) es que me parecía mejor que una vez que el autor haya retocado el texto a su antojo se lo expusiera a las sugerencias y demás. Pero bueno, ya está. Aquí no pasó nada. Otra vez muchas gracias Vitrubio por tus correcciones. De todas formas cuando llegue al sur le voy a poner guiones de díalogo y de pensamiento (no sé cómo se llaman) más modernos. Me parece que todos deberíamos homogeneizar el tema de los guiones y la letra.—–Agregado el 17/12/2009 a las 08 : 44 : 50—–
Ah, y para Spectre o quien los posteo, Soy Craig Bale, no Graig Bale!!!
10 years, 8 months ago
Craig, ahí te corregí el nombre…se me escapó el dedo
Por las correciones, lo que habíamos pensado era que subiese una versión quien ya la tuviera lista…espero que no te haya traido problemas. Sigamos revisandoooo
10 years, 7 months ago
Versión corregida con tips de Vitrubio y modificaciones de mi autoría. Enjoy!!! HIDROFOBIA Un hecho llevó a otro, y éste a otro, y así, al final de una interminable e inexplicable cadena de hechos, me encontré, muy a mi pesar, en medio de uno de los ríos más caudalosos del país. Soy un tipo que padece hidrofobia. Supongo que se debe a que pasé más tiempo en el útero del deseado, nueve meses y medio para ser precisos. La causa: mi madre es una vaga, y lo fue hasta para parirme. Creo que de haber seguido más tiempo allí me hubiese ahogado en líquido amniótico. Sea cual fuere la causa de mi temor, siempre le huí al agua, y hasta hoy en día el pensar en un baño de inmersión estremece mi corazón. Así que allí estaba yo, en un bote que no paraba de mecerse hacia un lado y hacia el otro, amagando permanentemente con voltearse. Sin embargo, mis amigos parecían disfrutarlo. Bastaba verla a Marybeth, gritando y gesticulando como si fuese una niña en una montaña rusa. Sandra no se quedaba atrás: no la veía tan contenta y eufórica desde el día en que Rick le había sugerido que fueran novios. Éste último era el que estaba en la proa del bote, blandiendo los remos con una facilidad asombrosa. Cada tanto se daba la vuelta para sonreírle a las chicas: su risa era encantadora, amplia, rigurosamente estudiada. Era siempre la misma, pero nunca perdía su efecto. Estudiaba como sonreía, y de la misma forma trabajaba, se ejercitaba o iba a baño. Supongo que lo envidio. Y pienso yo que un total ganador como él debe cuidarse de perdedores como yo. La amistad no está exenta de resentimientos. Reprimo siempre que puedo los sentimientos mezquinos y negativos, pero es imposible ante tanta exhibición de perfección mantener la calma. ¿O, acaso, un hambriento puede mantener la compostura ante un glotón que permanentemente se llena la boca ante sus narices? La cuestión es que estaba haciendo un esfuerzo indecible para no largar el almuerzo que se amotinaba en mi garganta. El sólo ver la catarata Fairbale, esa masa de agua cayendo, salpicando y generando espuma me paralizaba. ¿Quién rayos me había mandado? ¿Por qué no podía, ya que estaba allí, disfrutar el día como mis amigos? Intenté cruzar una mirada cómplice con Marybeth, pero la suya estaba muy lejos de la mía. Sus ojos celestes refulgían como los de una adolescente enamorada. Miraba a Rick. ¿Y podía estar mirando a alguien más, señoras y señores?De a poco el miedo se fue transformando en rabia. Entonces miré a Rick. Bajo la tela de neoprene, sus bíceps tenían el diámetro de un balón profesional de básket. Sacaba y ponía el remo como si se tratara de un escarbadiente. Se fue al oído de Sandra, le secreteó algo y a continuación estallaron en carcajadas. Ella le dijo una cosa y él la abrazó. Cuando miré de reojo a Marybeth, percaté que su expresión había cambiado. Sus ojos se habían oscurecido, pero seguían clavados en él. Era la mirada de una mujer que estaba dispuesta a vivir un amor en silencio. Supongo que lo esperaría hasta el final. Y allí estaba yo, con el traje de neoprene bailándome de la misma manera que lo haría sobre una percha, pálido de miedo y duro como un mástil. Yo, el hombre que las chicas elegían para hacer sus confesiones. El encargado de guardar secretos. El confesionario. El testigo, el gran testigo de todo. Porque para protagonista estaba Rick…Siempre Rick. La rabia causa el efecto contrario al del miedo. Y lo sentí. Mis esmirriados músculos empezaron a moverse; la sangre bullía en mi cuerpo. El agua se transformó en aire y las cámaras empezaron a enfocarme a mí. Por primera vez, estaba llamado a ser el protagonista, una suerte de reivindicador de la causa de los menos afortunados. La miré a Marybeth y le dije: —Ya no vas a tener que sufrir. No me escuchó, naturalmente. Estaba ocupada viendo cómo Rick y Sandra se besaban.Salté hacia Rick y le crucé un brazo sobre el cuello. —¡Quiero que te rías ahora, campeón! —aullé—. ¡Vamos, quiero verte reír!Me tomó del antebrazo con ambas manos y forcejeó para zafarse. Era una lucha desigual, y por más que todo mi cuerpo estaba inyectado con el potenciador de la adrenalina y la rabia, a Rick no le costó nada liberarse de mí.—¿Qué mierda te pasa? —gritó, mientras me retorcía la muñeca. —A la mierda, Stallone —repliqué, y le lancé una patada a la cara. Producto del golpe cayó al agua, y yo, luego de pisar en falso, lo acompañé.Estando en el agua recordé que le temía. Sentí mi corazón paralizarse, y me hundí con el consuelo de sospechar que Rick me acompañaría a las profundidades. Desperté agitado, con una fina y fría película de agua sobre el cuerpo. «Fue una pesadilla —pensé—. Una terrible pesadilla. De esas que se empiezan a olvidar al despertarse y terminan yéndose con el desayuno.»Sentí un alivio indescriptible al bajar de la cama y pisar tierra firme. Nunca pensé fuera tan agradable sentir la textura del parquet bajo los pies. Me vestí y salí de mi habitación con la intención de prepararme un generoso desayuno. Al cruzar el comedor me encontré con los chicos.—Te la has pasado gimiendo y balbuceando toda la noche —me dijo Marybeth, mientras untaba la tostada con mermelada—. ¿Has tenido otra de tus pesadillas?—Para mí eso no ha sido precisamente una pesadilla, campeón —acotó Rick, haciéndome un gesto libidinoso.Las chicas rieron.Rick, cuándo no. Siempre Rick. Repentinamente la imagen de Rick, debatiéndose en el agua como una mariquita, me procuró un placer perverso. Después de todo, no parecía haber sido un mal sueño. En absoluto.Me senté a la mesa y tomé un cuchillo. Lo apreté con fuerza.—No, no ha sido una pesadilla, Mary. —Miré a Rick—. De hecho ha sido el mejor sueño de mi vida. BALE, Craig. 995 palabras. Córdoba, junio de 2009.
10 years, 7 months ago
Algunas cositas:“a que pasé más tiempo en el útero del deseado”
quizás vaya mejor “a que pasé más tiempo del deseado en el útero”. Puede sonar a que “el deseado” es el dueño del útero.“inmersión estremece mi corazón.”¿se te ocurre algún reemplazo para anular la cacofonía? El solo ver la catarata FairbaleEse “solo” puede reemplazarse por “solamente”, así que va con tilde.Se senté a la mesa y tomé un cuchillo.Errorcito. “Me” senté.Bueno, fijate si te sirve Craig. ¡Un abrazo!
10 years, 7 months ago
Hidrofobia Todas las veces que lo leí me pareció que “a que pasé más tiempo en el útero del deseado” queda como que el útero es de “deseado” jaja. Quizá seria mejor “ a que pasé mas tiempo del deseado en el útero”…
gritando y gesticulando como si fuese una niña … gritando y gesticulando como si fuera una niña
Y pienso yo que un total ganador como él debe … Y pienso que un total ganador como él debe (suprimi el yo, suena redundante)
El agua se transformó en aire y las cámaras empezaron a enfocarme a mí. … el agua se transformó en aire y las cámaras empezaron a enfocarme.
10 years, 5 months ago
 

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