El mito del eterno retorno - HARAKIRI

1000 palabras justas.
El mito del eterno retornoComo buen devoto de la música clásica, comparto esta afición con algunos amigos con quienes suelo reunirme. Durante una de esas tertulias en casa de Jorge, noté algo curioso: en uno de los tomos del diccionario musical Grove podía verse la leyenda “Back to Bolivia”, indicando que englobaba datos entre ambas palabras. Lo razonable habría sido, en vez, que dijera por ejemplo “Bach to Beethoven”, pero la casualidad quiso que las palabras delimitantes fueran poco “musicales”. Les señalé a los muchachos que el tomo parecía contener una novela: “Regreso a Bolivia”. Festejamos la broma; retiré el volumen y me puse a examinarlo.
Mi sorpresa fue mayúscula; no podía creer lo que estaba leyendo. El libro era una extensa novela en inglés. El protagonista tenía mi mismo nombre, y sus peripecias eran un calco de las mías, pero datadas cien años atrás. Creí volverme loco; no me animé a comentar mi descubrimiento. En cambio, le pedí prestado el tomo a Jorge y, pretextando una urgencia, me despedí y volví a casa con mi botín.
Ya más tranquilo, creí que el asunto tendría alguna explicación. Pero no fue así. A medida que avanzaba en la lectura, iba comprobando que la infancia del protagonista era una anticipación de la mía: ambos habíamos estudiado los mismos temas en el mismo tipo de escuelas; nos habíamos destacado en las mismas materias; nos habíamos recibido con el mismo título en la misma profesión; nos habíamos casado a la misma edad con mujeres homónimas; cada uno había criado dos hijos varones, los que a su vez se habían casado y nos habían regalado las mismas cantidades de nietos del mismo sexo y nombre; nos habíamos fracturado la clavícula izquierda en las mismas circunstancias y a la misma edad. Para qué seguir: éramos hermanos gemelos a través del tiempo. Algo había distinto, sin embargo: él había vivido en Bolivia, y yo residía en la Argentina.
A la mitad del libro, dejé de leerlo y me sumí en profunda meditación. ¿Era posible algo así como una reencarnación? ¿Quién era yo, quién había sido? ¿Y desde qué época remota reencarnábamos? Llegué a una encrucijada; mi escepticismo recalcitrante estaba recibiendo tremenda sacudida.
Pero eso no era todo. ¿Cómo había llegado esa novela o narración a introducirse en el diccionario? ¿Serían iguales todos los ejemplares? Mi amigo Carlos disponía de otro Grove del mismo año. Debería preguntarle. O mejor no. Me tomaría por loco. Decidí consultar el tema con la almohada.
Al despertarme el día siguiente, tuve la esperanza de que todo hubiese sido una pesadilla, pero el testimonio seguía allí, sobre la mesita de luz.
Por varios días no pude apartar el tema de mi cabeza. Tuve problemas en el trabajo; algunos compañeros me miraron raro: sin darme cuenta, debía de haber estado hablando solo. Tras un mes de dudas e indecisiones, comprendí que las cosas no podían continuar así, sin resolver. Solicité mi licencia anual; preparé el equipaje y fui en busca de mi pasado. Sabía, sin embargo, que sería difícil encontrar el lugar preciso donde quizá hubiera vivido mi gemelo, así como obtener datos que corroboraran la historia después de tanto tiempo.
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Mientras vuelo hacia La Paz en un avión del Lloyd Aéreo Boliviano, sigo leyendo El Libro (no he tenido la cortesía de devolvérselo a Jorge, evitando de esa manera la tentación de revelarle el enigma y mi incertidumbre) y anoto acá mis impresiones. Antes de terminar la búsqueda, planeo enviarle este texto a Carlos, para que haya por lo menos alguien que comprenda lo que estoy intentando.
He avanzado mucho en la lectura, pero llego a un punto desde el cual no me animo a seguir. En El Libro, mi doble casi ha terminado la lectura de su libro (él ha experimentado antes lo mismo que yo ahora), y se dirige por tren y barco a Inglaterra, donde otros cien años antes vivió su gemelo. Intuyo que estas reencarnaciones ocurren a través de siglos y siglos, y quizá por toda la eternidad. Vislumbro también lo que sucederá siglos después: ¿se escribirá mi historia en quechua? Debe existir una inteligencia suprema que gobierne todo esto. Me falta poco para terminar la lectura, y temo descubrir cómo moriré. He atisbado las últimas páginas; creí entrever que el barco se hunde en el viaje de regreso, pero me resisto a confirmarlo.
En cuanto aterrice, enviaré este texto a Carlos. Luego proseguiré mis investigaciones en La Paz para verificar la existencia del personaje, pues nada asegura que El Libro no sea sólo una novela que por extraña casualidad prenuncia mi vida. Y me surge también la duda de quién lo escribió y por qué lo hizo, y sobre el idioma que eligió. Dado que no estoy escribiendo un libro sino una simple carta, mi doble tampoco pudo escribirlo (veo que ya estoy razonando como si la realidad debiera seguir a la fantasía; de esto al manicomio no hay más que un paso).
Ricardo.
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Ésta fue la carta que recibí. Lo primero que hice fue comprobar que, en mi ejemplar del Grove, efectivamente existe un volumen en cuyo lomo se lee la inscripción “Back to Bolivia”, como en el de Jorge, tal como aquel día nos lo hizo notar Ricardo. Pero dentro sólo encuentro las usuales referencias a Beethoven, Bizet y otros tantos músicos. En “Back” se detallan varias acepciones sobre escritura musical y formas de tocar algunos instrumentos, y bajo “Bolivia” se puede encontrar una erudita disquisición sobre la música pentatónica del altiplano.
Nunca se sabrá si Ricardo encontró en Bolivia datos de su “antepasado”, ni si el mismo existió, ni si ese ejemplar contenía una “novela”, o si en cambio él sufría un trastorno mental que lo llevó a emprender esa cruzada. Y no se sabrá por muy buenas razones, pues el aeroplano que lo traía de vuelta cayó, se incendió, murieron pasajeros y tripulantes, y no quedó nada recuperable del equipaje.
No me animo a mostrarles esto a Jorge y a Pablo. Quedará archivado entre mis papeles.Carlos.**************************************************Frases / situaciones usadas:
5) Se llegaba a una encrucijada
smile Música
9) Reencarnación
13) Prefirió cerrar la boca
15) Sabía que sería muy difícil encontrar el mapa preciso
1smile Hay testimonio de ello
21) Pasaron siglos y siglos
22) Por toda la eternidad
26) En busca de su pasado
2smile Vislumbró lo que sucedería siglos después
30) Una inteligencia suprema
10 years, 11 months ago
 

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